La película “Presence” está dirigida por Steven Soderberg y escrita por David Koepp y llegó a los cines de Uruguay el 13 de marzo 2025. Este thriller psicológico, que además es un drama con tintes sobrenaturales, presenta la historia de una familia desde la perspectiva del fantasma que habita la casa a la que ellos se mudan. Esta “presencia” sigue a toda la familia, pero sobre todo conecta de forma especial, desde el primer momento, con Chloe, la hija menor y es ella la primera en sentir su energía. Sin dudas es una película que no va a pasar desapercibida, y es de esas que te dejan pensando varios días. Incluso después de verla surgen tantas interrogantes que probablemente sea mejor volverla a ver.
A partir de este punto habrá spoilers por lo que si no la viste es mejor que vuelvas a leer después de verla.
A partir de este punto habrá spoilers por lo que si no la viste es mejor que vuelvas a leer después de verla.
Después de verla por primera vez, lo primero que me surgieron fueron dudas. Al contrario de cualquier película de terror, en la que hay un fantasma que quiere recuperar su espacio, o hacer el mal, este es un ser protector, no quiere hacer daño a la familia, más bien los observa y va armando una especie de puzzle, en la que se revela poco a poco alguna información de sus integrantes. En una de las escenas clave se explica que para los espíritus el tiempo no se percibe igual que para los mortales, que no es lineal, esta explicación toma relevancia luego de que el film termina, para entender que el ente estába viviendo en un búcle temporal paradójico y hasta que no entendiera lo que había sucedido no iba a poder trascender.
Presencia dura 85 minutos y son suficientes para plantear y desarrollar la historia, sin embargo siento que hay muchas dudas que se plantean que se sienten forzadas y no tienen respuesta, ni lógica, por ejemplo, la división de la familia en dos equipos donde la madre tiene una debilidad por el hijo y un aparente desprecio por la hija, un negocio turbio de la madre, un probable divorcio que no se concreta. Todas son puertas argumentales que no llevan a ningún sitio, no se aclaran, no facilitan ningún entendimiento y tampoco tienen relevancia.
La película está filmada en un plano subjetivo desde el punto de vista del fantasma, por lo que nosotros mismos somos ese ente que está intentando entender porque está ahi y que está sucediendo. Ese es el punto fuerte de la película, que a nivel técnico es un 10 pero a nivel de guion se queda muy floja. Cuando la ves por primera vez, hay dudas que se quedan flotando en el espectador, por esa misma condición de no saber, creí que un segundo visionado iba a ser clave para aclarar dudas, pero no fue así, simplemente no se desarrolla. Otra cuestión que me molestó fue que no se respetara la lógica dentro de la historia, como por ejemplo, si en un principio se deja claro que este ente puede mover objetos, puede tirar un estante abajo, puede hacer caer un vaso, ¿por qué luego pierde esa facultad?
De todas formas la historia logra mantener el suspenso y tiene sus giros sorpresivos que hacen pensar que lo más aterrador no es un fantasma sino las personas que nos rodean. Lejos de ser una película de terror sostiene una sensación de tristeza y desolación muy similar a la pelicula A Ghost Story (David Lowery) donde la incomprensión del propio ente y su situación nos genera empatía e incertidumbre. Y obviamente después de estas historias nos quedamos con la sensación y la duda de que alguién del más allá nos puede estar observando.
Contame ¿qué te pareció la película? y si te quedaste con las mismas dudas que yo, o lograste entender algo que yo no capté. Te leo.













































