El Museo Nacional de Bellas Artes presenta, desde el jueves 25 de marzo, “Pandemia”, la obra más reciente de Marta Minujín, realizada durante el período del aislamiento, que da cuenta de la emergencia sanitaria mundial, el paso del tiempo y el propio proceso de construcción de la pieza.
Minujín llevó a cabo un trabajo obsesivo, preciosista y riguroso para elaborar esta obra: dedicó varias horas diarias a aplicar un total de 22.600 tiras con pequeños cuadrados en blanco, negro y siete tonos de gris sobre una tela de 260 x 210 cm. A su vez, cada fragmento también proviene de un proceso minucioso, en el que Marta pintó pequeñas telas constituidas por líneas paralelas negras, blancas y grises. Más tarde, las cortó transversalmente en finas tiras que generan una trama de cuadraditos de no más de 2 o 3 milímetros de lado, que luego fue colocando en el gran bastidor.
Marta Minujín –cuya obra integra las colecciones más importantes del mundo– fue precursora de muchas de las prácticas artísticas de la vanguardia de los años 60. En París, mientras completaba la beca que le había otorgado el Fondo Nacional de las Artes, realizó su primer happening: “La destrucción”, de 1963. Recibió el Premio Nacional del Instituto Torcuato Di Tella en 1964. A mediados de esa década, protagonizó varios de los happenings más rupturistas de esa institución, como “La Menesunda”, que realizó junto con Rubén Santantonín, y “Simultaneidad en Simultaneidad”, en colaboración con Allan Kaprow y Wolf Vostell.
A finales de los 60, obtuvo la Beca Guggenheim y residió en Nueva York durante dos años. En 1983, presentó una de sus obras más emblemáticas, “El Partenón de libros prohibidos”, para celebrar el retorno de la democracia en la Argentina. La fama mundial de esta pieza llevó a que fuera reconstruida, en 2017, en la Documenta Kassel de Alemania.
En 2019, recibió el Premio Nacional a la Trayectoria Artística que otorga el Salón Nacional de Artes Visuales. Como parte de esta distinción, donó a la colección del Museo Nacional de Bellas Artes la serie de imágenes de “El Partenón de libros prohibidos”, además de publicaciones censuradas en distintos países con los que la artista edificó la instalación en la ciudad de Kassel, y videos de registro de las acciones en Argentina y Alemania. También ingresó entonces al patrimonio público “Meditación en flúo”, una obra de 2014 que combina video proyectado, pintura flúo y tela pintada sobre tela.
Del 25 de marzo al 27 de junio, la obra podrá verse en el hall central de la planta baja del Museo, con entrada gratuita y reserva previa de turnos a través de la página web: www.bellasartes.gob.ar.














































