La verdad es que no tenía pensado ver MaXXXine, pero surgió porque unos amigos querían verla y los acompañé. No me interesaba demasiado, precisamente porque intuía ciertas cosas negativas que, de hecho, sí estuvieron presentes. Pero debo reconocer que, a pesar de eso, no es tan mala como temía. Tiene cosas muy interesantes y que tenían muchísimo potencial, y considero que se podrían haber ejecutado de otra manera.

Vamos con lo positivo primero: la fotografía y la ambientación sí son lo que esperaba e incluso superó esas expectativas. Se ve realmente como una película de fines de los 70s o principios de los 80s, con una iluminación muy cuidada y sus respectivas “imperfecciones” que evocan al film análogo. También cabe destacar las constantes referencias al género Slasher, tan popular en la época. Se respeta la baja calidad (intencional) en las escenas más violentas, lo justo para homenajear al cine clase B del género que muchos llegamos a ver los fines de semana en cintas de VHS y televisor de tubo. El color de la sangre y las tomas no son 100% realistas, y es lo que hace que en este contexto se vea perfecto. Y la música, viniendo de la mano de Tyler Bates es imposible que nos decepcione.
En cuanto a la historia entiendo lo que quisieron hacer, pero como dije antes, considero que no fue la mejor manera de ejecutar la idea. Por una parte tenemos a Maxine Minx, actriz de cine para adultos que, después de los acontecimientos ocurridos en X, decide mudarse a Los Ángeles para probar suerte en Hollywood. Aquí vemos a una persona que intenta escapar de su pasado, y obviamente la historia aprovecha a hacer un paralelismo con su carrera actual, ya que ella quiere dejar la industria y buscar la fama mediante el cine más convencional. Vemos que Maxine intenta escapar, no solamente de lo sucedido en Texas, sino del estigma que le genera haber trabajado en el porno.
Y aquí es cuando viene la parte en que tomo mi café y me sueno los dedos antes de seguir escribiendo…

Al verla me temía que fuera la típica película que usa la estética y recursos del mundo del trabajo sexual “porque queda cool”, pero que termina dando un mensaje confuso donde lo demoniza y glamoriza al mismo tiempo. Y técnicamente no me equivoqué, pero fue ciertamente mejor de lo que esperaba. Siento que hay una buena intención de denunciar la hipocresía de la sociedad con la pornografía, y la manera (caricaturizada, pero ni tanto) en que los grupos religiosos llevan sus cruzadas demasiado lejos. Quien me conoce sabe que hace años que estoy involucrada en la industria del entretenimiento adulto, y a su vez este año me animé a mojar los pies en el mundo audiovisual escribiendo el guión de mi primer corto; por lo que no sólo tengo conocimiento del tema sino que voy a ser más exigente que el público en general. Y al mismo tiempo entiendo el mensaje y me siento bastante identificada con varias cosas.
Por ejemplo, es muy real la reacción de la gente cuando claramente saben quién es Maxine porque han visto sus películas, y se encargan de hacérselo saber de la manera más incómoda posible. Eso sí, mientras le recuerdan que lo que hace es horrible y no merece nada. Pero el problema es que la narrativa en general conduce siempre al mismo mensaje de que el porno es malo y que es lo peor que te puede pasar, sin siquiera darle unos minutos al espectador para que procese las cosas por sí mismo y forme su opinión. No nos queda claro si la crítica es hacia ella o hacia las personas que alimentan ese estigma. Si bien la industria en la época no es lo mismo que ahora, hay muchas cosas que son simplemente fruto de la ignorancia. Más si lo comparo por ejemplo con la serie The Deuce, que si bien aún no la he terminado, sí cumple su cometido de retratar la industria en esa época de una manera totalmente neutral, con las cosas buenas y malas. Entiendo que en Maxxxine intentan hacer lo mismo, pero hay detalles que claramente se escapan cuando no se tiene mucha idea y no se investiga lo suficiente. Sobre todo se nota cuando al principio vemos una breve escena que intenta ser fetichista y kinky, pero se siente muy forzada y poco natural visualmente, puesta con la intención de impresionar pero que se nota que está hecha por alguien que desconoce el mundo del BDSM real.

¿Eso lo hace una mala película? No necesariamente, es ficción y ciertamente no tiene la obligación de educar a nadie, de la misma manera que el cine XXX no cumple la función de proporcionar educación sexual. Tampoco tiene la obligación de tomar partido por nadie, aunque no puedo evitar ver una oportunidad desaprovechada de hacer un paralelismo con lo que está pasando actualmente con el pánico moral y la censura en internet, principalmente en Estados Unidos y que se ha extendido al resto del mundo después de la ley FOSTA/SESTA. Si es un intento de parodia o referencia a esto, no queda del todo claro el mensaje. Y estrictamente como recurso narrativo en el guión, hay cosas que suceden que quedan un poco confusas. (No voy a hacer spoilers, solamente diré que algunos plot twists para mí fueron muy… carentes de esfuerzo).
Creo que la trama empezó muy bien, pero llegando al final se siente como si hubieran querido hacer varias cosas a la vez y hubiera quedado a medio camino. En este caso creo que lo hicieron mejor en Pearl, donde la historia cerraba con un mejor final. Pero como dije antes, creo que tenía potencial para ser una muy buena película, entretenida y un poco nostálgica visualmente. Tampoco tengo queja ninguna sobre la actuación de Mia Goth y de nadie en general, si hay cosas que “faltaron” es más un tema de guión y no de actuación.
Si uno no tiene demasiadas expectativas está divertida, pero en mi opinión no es la joya que mucha gente considera que es. De cualquier manera tampoco es horrible, y por eso las opiniones están muy divididas. También hay referencias a otras películas y a la interna del cine que también puede interpretarse como una crítica al ambiente de Hollywood, pero es una pena que no se atreviera a más. Hay una buena película escondida entre todas esas capas y poca definición.























