
Un viaje musical entre remolinos, calmas y tormentas. Un viaje… y siempre la vida hacia arriba.
Mateo Ottonello baterista y compositor es parte de la escena del jazz uruguayo, pero ante todo es Músico, y ha tocado con muchos colegas de ambas márgenes del río: Malosetti, Fattoruso, Hernán Jacinto, Luciano Supervielle, Coti, Nico Ibarburu, el último tramo de la carrera de Claudio Taddei, Julieta Rada, Diego González y una larga lista de solistas y bandas en las que ha participado como sesionista o invitado a sus grabaciones.
En su primer disco, 1612 (con vista al río, asado y mojitos), se despachó con una mezcla explosiva de candombe-jazz-rock. Para Little Butterfly Records ha grabado en vinilo “El camino por adentro”, su último trabajo, dónde sumó nuevas sonoridades y exploraciones estilísticas.
Ayer se presentó en La Trastienda con “El Trío”, la formación integrada por Augusto Durañona en piano-teclados y Javier Malosetti en bajo. Fue una locura musical y de buen gusto, donde no faltaron las sutilezas, los recursos técnicos y la musicalidad. Mateo dio golpes en los aros, le salió a la marcha camión, a las sordinas, al candombe, jugó con graznidos de los parches, con el jazz y el power-rock, por decir algo. Todo un arsenal que ,sinceramente, no deja de asombrar. Una ductilidad a prueba de balas. Un acoplado tras los parches. (Hijo e´tigre)
Es que la base, la llevada de Malosetti es de primer nivel, le saca sonidos increíbles al bajo, lo soluciona todo. Que se puede agregar de novedoso en la trayectoria de en un músico de su nivel, talla y recorrido. Superlativo. Lo de Augusto si sorprendió pues no conocíamos sus cualidades y realmente fue increíble. Mateo lo considera un hermano y un apoyo en su recorrido musical, con eso creo que ya se define la cancha. A tal punto fue el disfrute arriba y abajo del escenario que Malosetti hacia gestos indicando que tanto Mateo como Augusto “estaban locos”. Un destacado destacando, cosa de grandes.
El estilo musical que elije explorar Mateo no es fácil ni popular, pero en sus manos, en sus viajes musicales y rítmicos hace que se acerque al público como un aire fresco y renovador. A la prueba está que se llenó el local con una sorprendente cantidad de gente joven. No es común y es esperanzador, dado que con su impulso y su grupo de producción han explorado todas las alternativas de la autogestión. Fueron transitando paso a paso, a fuerza, a tesón y a pura convicción el camino más dificil. Pero sobre todo: hay talento. Llegó a la “Meca”, como comentó mi amigo Marcelo, y lo suscribo totalmente.
Una noche de alto vuelo, donde los invitados aportaron un plus con su estilo y sus voces en un set de temas mayormente instrumentales. Flor Sakeo (puffff) guitarra, distorsión y voz en una versión de “Negro” (Rada) que nos puso los pelos de punta. También sumó su voz y su palabra Juan Bauter en “Negro” y “Yendo”. Al final una leyenda: Urbano Moraes cantado (casi en la penumbra), “Corre Niña”. Broche de oro. Aplausos. Solo aplausos.
Le puso clima a la previa Mauro Correa pinchando discos, con lluvia de aplausos al finalizar.
Noche divina. Gracias “El Trio”. Gracias Augusto, Javier y Mateo por la música. Salu.
fino.
Los Temas: Brujo- Día de Mar- 7 García- Guararapes- Pa los que se van- El camino por adentro- (intro: Dama de la Noche) Negro- Yendo- Mañana- 1612- Corre Niña.
Mateo Ottonello- El Trío- La Trastienda- Montevideo 23 de Agosto 2024-












































