
Inmigrantes a tope acompañó el debut Montevideano del músico Argentino.
Hace un par de Sábados, a la mañana de camino a Biarritz, Mauri y Agus pusieron “Alguien que yo no es” en el auto. Paré la oreja. Les pregunte ¿quién es? Me contaron. Me llamó la atención la simpleza y la contundencia.
Nada nuevo bajo el sol, pero que bien que se da cuando se hace bien. Lisandro, en alguna de sus canciones, retoma la senda de algunas bandas argentinas que ya no están o de algún músico que está transitando un retorno. Se mete en ese espacio y llena lugares vacíos que es necesario ocupar.
En lo que deja ver en sus redes mezcla estilos, rimando a veces, otras funkeando, pasando por el pop hasta el trap. Hay de todo en sus videos y lo cierto es que llegue a la esquina de Paullier y Guaná sin saber muy bien que me iba a encontrar.
En Inmigrantes presentó un set acústico, a dos violas con “el profe” Martín (Quaglia) que, desde su guitarra, le puso todo el swing, los punteos y la onda. Grande. Mostró nuevas canciones y la parte de su repertorio más rockero. Lo hizo con la frescura de su tiempo, de su “tribu” y con el lenguaje que manejan y transforman permanentemente. Se pudo comprobar en el vivo que cuando llega al rock, y se mueve en esas aguas, hay algo que sucede. Tiene una impronta que lo diferencia, guste o no a los puristas. A fin de cuentas el rock siempre fue así, mutar, incomodar y tocar las temáticas que hoy Lisandro maneja con los códigos de su generación.
Hizo algunos covers: de Fernando Cabrera “Por ejemplo” (que, según contó, se sacó las ganas de cantarla en la rambla de Montevideo cuando llegó a la tardecita). De Montevideo Blues (¡salve Dino!) “Para hacer música”. “Caraluna” también sonó. Cuando Lisandro agarra la acústica puede ir desde Rodrigo a Árbol, de Chico Novarro a Santi Motorizado y eso suma a sus composiciones, demostrando el archivo musical que maneja y lo influye.
En fin, música y rock clásico, sencillo, y como es menester: bien ejecutado, lo que sube el rango de la contundencia y el sudor. Pasan cosas cuando suena, algo se produce, por eso funciona. Y su público lo palpita, por cierto Inmigrantes estaba lleno y con unas ganas tremendas de verlo. Se lo hicieron saber y él agradeció. Tocó también “Alguien que yo no es”, “No me mires así”, “Llorar y reír”, “Yen3”, “Cuidar el mango”, “Flashié”, “Uno tras del otro”… la gente acompañó, cantó todo el tiempo y disfrutó. Prometió volver, esperemos que con banda completa.
¿Lo escuchaste? ¿Te gustó? ¿Si? Entonces basta, soltate y disfrutá. Hagámosla simple mientras en las pantallas azules del éter siguen rondando los bla-bla: ¿Es genio o copia? ¿Es bardero o careta? ¡Ya está! La música es música, si te gusta vamos adelante, sino cambia de dirección y seguí scrolleando. Hay veces que la complicamos demasiado, estaríamos mejor si dejáramos vivir. De esta parte: que sea rock.
Salú.
fino.
Ver esta publicación en Instagram
@cooltivarte Lisandro Skar en Inmigrantes Uno tras otro, …hasta conectar. by Fino Sosa Inmigrantes a tope acompañó el debut Montevideano del músico Argentino. Hace un par de Sábados, a la mañana de camino a Biarritz, Mauri y Agus pusieron “Alguien que yo no es” en el auto. Paré la oreja. Les pregunte ¿quién es? Me contaron. Me llamó la atención la simpleza y la contundencia. Nada nuevo bajo el sol, pero que bien que se da cuando se hace bien. Lisandro, en alguna de sus canciones, retoma la senda de algunas bandas argentinas que ya no están o de algún músico que está transitando un retorno. Se mete en ese espacio y llena lugares vacíos que es necesario ocupar. En lo que deja ver en sus redes mezcla estilos, rimando a veces, otras funkeando, pasando por el pop hasta el trap. Hay de todo en sus videos y lo cierto es que llegue a la esquina de Paullier y Guaná sin saber muy bien que me iba a encontrar. En Inmigrantes presentó un set acústico, a dos violas con “el profe” Martín (Quaglia) que, desde su guitarra, le puso todo el swing, los punteos y la onda. Grande. Mostró nuevas canciones y la parte de su repertorio más rockero. Lo hizo con la frescura de su tiempo, de su “tribu” y con el lenguaje que manejan y transforman permanentemente. Se pudo comprobar en el vivo que cuando llega al rock, y se mueve en esas aguas, hay algo que sucede. Tiene una impronta que lo diferencia, guste o no a los puristas. A fin de cuentas el rock siempre fue así, mutar, incomodar y tocar las temáticas que hoy Lisandro maneja con los códigos de su generación. … https://cooltivarte.com/portal/lisandro-skar-en-inmigrantes/ #ska ♬ sonido original – cooltivarte















































