OK surge igualmente de aquellas sesiones de creación y fraternidad; de asados, vino y música. Desde el comienzo, con ese sublime y tarareable coro de vientos marca-de-la-casa, Leiva vuelve a mostrar su instinto killer para la melodía, de tal guisa que las estrofas no necesitan de rima en tanto que narran un sentimiento inefable donde se abrazan demonios y maravillas mientras se garabatea con tiza acústica una sonrisa de medio lado sobre una pizarra desangelada. El contrapunto vocal —sentido y emocionado— lo aporta Emiliano Brancciari, que participa, junto con el resto de componentes de NTVG, en la grabación.
SOBRE LEIVA
En su país de origen Leiva es el artista más brillante de su generación, un autor indispensable del rock en español con un estilo personal y fiel a si mismo que ha hecho de su música un género referencial. Tiene una laureada discografía en solitario jalonada de Discos de Oro y Platino, y compuesta por cinco álbumes en estudio y uno en directo, además de lanzamientos sencillos para diversos proyectos (en dos ocasiones ha ganado los prestigiosos premios Goya del cine español a la mejor canción), cuyo último ejemplo es esta maravilla que ahora corona junto a NTVG.
Lo Siento y OK son, de alguna manera, una sola obra publicada en dos partes, y gestada con un mismo espíritu durante unas hermosas tardes de primavera montevideana. En un movimiento poco común en estos tiempos que corren, ambos artistas deciden lanzar sendas canciones al unísono, el mismo día, con la misma editora para los video-lyrics (Lucila Taba) y el mismo portadista para las caratulas (Emilio Lorente), dejando claro que en todo momento se trata de una sola luna con dos caras diferentes: dejemos que su brillo nos ilumine.















































