
La histórica banda uruguaya celebró sus 30 años con dos conciertos inolvidables en el Antel Arena los días 17 y 18 de mayo de 2024. Estos recitales, que marcaron su primera presentación en este escenario, contaron con invitados especiales y una asistencia masiva que agotó las entradas en pocos días.
El recital del sábado 18, al que tuve la suerte de asistir, comenzó a las 21:30 con “Jugando con fuego”, un tema de su último disco “Discopático”, seguido de “El Huracán“. La respuesta del público fue increíble, con una energía contagiosa palpable en el aire, dando inicio a un espectáculo “normalmente anormal”.
La noche continuó con una mezcla de temas recientes y otros que se han convertido en himnos. “Por la ciudad”, “Burbujas”, “Llenos de magia”, “De atar” y “Para no verme más” fueron algunas de las canciones que hicieron latir el Arena; remeras, banderas y prendas de abrigo se agitaban, y algún vaso con bebida viajó por el aire. Nada extraño cuando la felicidad y las ganas de pasarla bien se fusionan en medio de un evento de estas características.
La interacción entre la banda y el público fue constante, con pogos respetuosos que provocaron algunas miradas cómplices. Muchas banderas de Peñarol, producto de la coincidencia con que el equipo había jugado horas antes y ganado el campeonato apertura, generando que muchas personas se trasladaran de la cancha al recital.
Tras el primer bloque de canciones, el Enano saludó efusivamente: “¡Buenas noches!”. La conexión especial entre La Vela Puerca y su público es admirable y se mantiene constante en el tiempo.
Durante más de dos horas, La Vela nos trasladó en un viaje musical con canciones nuevas y los clásicos de siempre. Muchas muestras de cariño expresadas en remeras, leyendas de agradecimiento, stencil y estampados de los músicos, tatuajes y cánticos de esos que se le ofrecen a personas con las que mantienes un sentimiento de gratitud.
Momentos destacados incluyeron la participación de Diego Arquero, quien subió al escenario para interpretar “La Pastilla” y “Mal de Karma”. Además, Fernando Santullo, del Peyote Asesino, sorprendió a todos al unirse para rapear en “La sin razón”. La noche también tuvo momentos conmovedores, como el homenaje a los desaparecidos con “Colabore”, acompañado de imágenes proyectadas de los detenidos desaparecidos, a pocos días del 20 de Mayo, día de la Marcha del Silencio.
Otro invitado especial fue Chacho Ramos, quien interpretó “Zafar”, siendo una grata sorpresa para los asistentes que lo corearon festejando su presencia. Estos gestos demuestran la versatilidad y el alcance de La Vela , capaz de trascender géneros y generaciones.
El segmento central del show rindió homenaje a los mayores de 30 con canciones como “Claroscuro”, “Sin Palabras” y “Caldo Precoz”. El entusiasmo del público seguía en subida, y la alegría era retroalimentada desde el escenario a las tribunas, en una dialéctica que, mientras lo relato, me emociona.
El cierre fue el mejor homenaje que podíamos recibir, con “Llenos de Magia” hechizando el espacio para darle paso y bajar las revoluciones a un “José Sabía”, donde el Enano y su guitarra se unieron a la voz del público en un momento lírico y dialéctico. Este himno del rock uruguayo encapsuló la esencia de La Vela Puerca: una banda que ha sido un faro de esperanza y compañía en momentos difíciles, y que se ha brindado a lo largo de tres décadas, viajando por el mundo con su música pero volviendo siempre a su lugar en el mundo.
El recital fue una celebración al arte, la memoria y la conexión entre la banda y su gente. Un toque que quedará grabado en los corazones, por la vuelta, por hacerlo por primera vez en un escenario icónico de Montevideo y porque son y somos presente.
Colabore
En cualquier lugar se encuentra la vida
Y en cualquier rincón se esconde la piedra que busco
Dejando a mi cuerpo de blanco
Dejando a mi cuerpo de blanco
Para los que quieran tirar
Por casualidad perdieron el Norte
Por casualidad se pierden cuando los encuentro
Dejando algún rastro en el tiempo
Dejando algún rastro en el tiempo
Pronto los vamos a atrapar
Saben dónde están, van apareciendo
Saben dónde van, esquivando el peso del tiempo
Llorando por hoy ser la carne
Llorando por hoy ser la carne
Mi cañón les va a disparar
Llorando por hoy ser la carne
Llorando por hoy ser la carne
Mi cañón les va a disparar
Colabore para no desaparecer
Colabore para no desaparecer
Colabore para no desaparecer
Colabore, colabore













































