
Setiembre 2022
La casa en la calle San Salvador es un hervidero, gente que entra y sale, saludos, sonrisas, abrazos. Hay mucha gente, incluso, que no se conoce entre sí, pero todos saben que quien está allí tiene un motivo, y es que hoy La Vela Puerca atiende a la prensa en su casa. Sybila Trabal es la responsable de ordenar este tránsito, como una barita va indicando, «Cebolla y Seba van abajo con Tv Ciudad, vos vas con Nico, después si querés, conversás con alguno más», me indica.
Salimos a la vereda para que Facundo haga un par de fotos. Mientras esperamos suelto la charla recordándole a Nicolás algunos momentos en los que coincidimos con anterioridad, no sé si aflora su memoria o su bondad cuando me dice, «ah sí, creo que me acuerdo».
Entramos a una oficina con ventana a la calle, con una mesa baja, donde medio fasito descansa en un cenicero y una computadora con la imagen final congelada del triunfo de Uruguay sobre Canadá. El partido terminó hace unos minutos y todo indica que, como en casi todo Uruguay, el mundo volvió a andar con el pitazo final del árbitro, como una señal para que dejen de correr los que están en la cancha, y los demás empecemos a movernos.
Comenzamos la charla hablando de Discopático, el nuevo trabajo de la banda que se presentará en Uruguay el próximo 19 de noviembre 2022 en el Velódromo Municipal.
Nicolás reivindica el hecho de sacar un disco en formato físico, parados quizá desde un lugar nostálgico entre el millón de reproducciones en las redes, y la ceremonia de colocar el cd o el vinilo. También destaca que el hecho de sacar un álbum en tiempos de sencillos y cortes de difusión es una forma de ofrecer una obra más completa, más profunda. Pero no hay crítica a la música en plataformas, Nicolás cree que ambos formatos, digital y físico, pueden convivir.
Todos escuchamos y aprovechamos lo digital, y esa posibilidad que nos da de bucear y descubrir un millón de cosas que están disponibles ahora, y permite que tu música esté al alcance de mucha gente que no accedería de otra manera y por otro lado está esa ceremonia de escuchar un disco y escucharlo entero, en el orden de las canciones que eligió el autor y disfrutar del arte de tapa. Tenerlo en la mano tiene algo especial.
Discopático es un disco bailable, esa era la idea de la banda, que al escucharlo se te mueva la patita mientras se van diciendo cosas que no son tan alegres. Los cimientos desde los que partieron para construir el disco están en los bajos.
Nosotros buscamos no repetirnos, nos mantenemos en el formato canción, pero buscamos la manera y el estilo de banda nos permite que cada disco sea diferente. La idea del Enano era que este fuera un disco alegre, bailable, a partir del ritmo, es decir desde la batería y el bajo, y él tenía varias ideas para el bajo, que fueran repetitivos, mántricos, un poco referenciando a la música afroamericana de los setenta y ochenta, por eso la palabra disco está incluida ahí, en el nombre. Él tenía varias líneas de bajo grabadas con su voz en el celular, primero me los mostró a mí, él se sentó en la batería e hicimos unos primeros demos con batería y bajo, después se le agregó una guitarra y caímos con eso a mostrárselo a la banda para empezar a vestir y colorear ese material. Tal vez al final no resultó como el puntapié inicial, pero es lo que le da una impronta al disco, porque una cosa es donde se inicia la idea y otra donde termina, pero creo que terminó en algo bastante coherente con lo que quisimos hacer. Porque el siguiente desafío era poner una voz que fuera «velera», que no fuera del soul arriba de esos bajos.
Nuestro lugar aquí y allá.
La sala de ensayo se armó en medio de la pandemia, está ubicada a pasitos de los tambores de Barrio Sur y Palermo, también está cerca de la embajada de ee. uu., como una postal de esta banda que siempre está con un pie en la conquista de nuevos escenarios, pero con el otro bien apoyado acá, en el lugar de los afectos, el suyo, el que le permite despegar y volver. Cuando la pandemia aflojó un poquito, sobre la primavera de 2020 ya comenzaron a juntarse a ensayar. El tiempo sin tocar no fue un drama, lo tomaron más como una oportunidad de pasar tiempo en familia, de descansar un poco de todo el trajín de los últimos veinte años. El comienzo de las giras tuvo su punto emotivo de reencuentro al principio y sobre todo en aquellos lugares como España, Argentina o Chile donde el confinamiento fue más severo, pero al poco tiempo de estar en la ruta, la situación para la banda ya se normalizó. «Creo que ya estamos en el punto donde estábamos, acostumbrados a tocar y con ese ida y vuelta con la gente».
Las giras permiten además del encuentro con otros públicos, la conquista de nuevos espacios, la posibilidad de tocar en salas más chicas, de tener que defender las canciones, mostrarlas por primera vez, volver a seducir. Eso ha sido una constante en la banda, cuando llenaron su primer Teatro de Verano comenzaron a ir a Argentina, a salas chicas, cuando se hicieron conocidos en Argentina, empezaron a ir a Alemania, en salas chiquititas y bares. «Incluso ahora seguimos yendo a lugares donde no somos tan conocidos y tratamos de hacer un buen papel en cualquier lugar, sea para ocho personas o en un estadio».
La banda siempre tuvo la inquietud de buscar nuevos desafíos, pero también estuvo atenta cuando surgieron oportunidades.
Lo de Alemania no lo buscamos, se presentó. Un día nos dijeron que a Universal de Alemania le había gustado nuestra música, habían pedido a Argentina que les mandaran material y escucharon lo nuestro y les gustó, nos editaron y un tipo que arma giras nos llamó y fuimos. Lo que no quita que nosotros disfrutamos eso, toques gigantes y al otro día toques chicos. Fue muy sano para la banda y para no creérsela. Otra vez toque chico, que no te conoce nadie y salir a ganarla.
Los primeros tiempos fueron agotadores, más de cincuenta shows en setenta días, llegaron a tener ocho días de toques ininterrumpidos, sin un día libre. Nico reconoce que en esa etapa fue cuando aprendieron el oficio de ser músicos y girar, porque en Uruguay estaban muy tranquilos, con pocos shows, pasaron a subir armar, tocar, más de ochenta veces en el año. Un número que en Uruguay puede significar la cantidad de actuaciones de una banda en toda su carrera.
Fueron dos giras muy apretadas, que eran necesarias para poder sostener toda la estructura, porque sumábamos de puchito a puchito. Después pudimos darnos el lujo de hacer giras más cortas, como ahora y no tan sacrificadas. Las giras en Alemania siempre fueron distintas a todo, porque no hay, como en España, uruguayos o argentinos que nos conocen, tuvimos que ir haciendo nuestro público, somos una banda con nuestros seguidores, no somos conocidos, pero en el under nos conocen. El público allí es fantástico, si les gustás están bailando en el segundo tema, son mucho más dados que nosotros.
La Vela juega de local en lugares icónicos. Muchos en los que inicialmente era un sueño llegar a tocar, ahora son de los pocos que pueden albergar la fiesta puerca. En Uruguay se han presentado en prácticamente todos los escenarios multitudinarios, empezando por el Teatro de Verano hasta el Estadio Centenario; en Argentina, lugares emblemáticos como Obras le han quedado chicos y este seis y siete de octubre vuelven al Luna Park. Estará abriendo el show Milongas Extremas en lo que también ha sido una constante en la banda, cada vez que ha abierto espacios lo ha hecho para la música uruguaya. Llevaron discos a Alemania y atrás de ellos fueron a tocar bandas como No te va gustar o Abuela Coca.
Nosotros tratamos de llevar a alguien siempre que vamos, creo que es fundamental, que es parte de la idiosincrasia del rock, que tiene un millón de cosas que están buenísimas y hay que prestarles atención y tratar de seguirlas.
No hay mucho criterio a la hora de invitar, en el caso de Milongas Extremas hay un gusto por el aspecto artístico de la banda, su propuesta está buena y ofrecen, según Nico, un sonido bien diferente al del rock.
Porque al no estar la batería, es ya otro mundo. El bajo acústico y todo acústico, nos gustaba el contraste con lo eléctrico de nuestra propuesta. Eso en este caso, ahora en el Velódromo va a estar Mocchi, que nos gustó, todavía no la conocimos personalmente, pero nos conmovió su manera de cantar. En otros casos ha sido por historias más humanas, o porque nos han pedido, porque son chiquilines o en el caso por ejemplo del Kung Fu, que además de que estaba bueno en lo artístico había una historia, que es que lo hacía desde la cárcel y nos gustó mostrar cómo la estaba peleando él. Los criterios han variado.
Discopático es un disco con varios artistas colaborando y le pregunto a Nico cuál es el criterio para invitar, si lo piden las canciones, si es la banda que se quiere dar ciertos gustos… Mientras pregunto me interrumpe entre risas y afirma:
A veces nos piden ellos. Arquero, por ejemplo, vive acá a la vuelta y se hizo amigo nuestro y empezó a venir muy seguido y si bien no fue que lo pidió, era lógico que se iba a dar, y estuvo buenísimo porque le dijimos si no nos escribía un pedacito, si quería participar y al otro día cayó con sus líneas y es exactamente lo que está en el disco. La canción es «La pastilla» y cuenta con un video clip disponible en YouTube.
Además de Arquero, se suma Tito Fuentes de Molotov en «El Paraíso», Mauricio Ortíz de No te va gustar aporta su saxo en varios temas, Lucía Vecino se suma en coros, Patricio Villarejo en cello, y Martin Morón en trombón.
El corte de difusión es «Tormenta», donde participa Andrea Echeverri de Aterciopelados y tiene un video clip donde se puede ver a Andrea caminando por la ciudad cantando sus partes y a Sebastián Teysera haciendo lo mismo en otra locación. Finalmente, cada uno abre la puerta de su casa y se sientan a la computadora para iniciar un diálogo a través de la red.
Nosotros siempre la admiramos a ella como artista y a su obra, y nos parecía que podía darle una bomba para arriba al tema que venía medio de perfil bajo y fue lo que pasó, ella le dio una energía que lo levantó. Nosotros ahora la conocemos, pero en el momento de grabar el disco no la conocíamos, y el video pretende mostrar el momento en que ellos se van a ver por primera vez, lo del final del video es real, no sé si se entiende, pero era la intención. No se conocían e iban a filmar el mismo día, él con un equipo acá y ella con uno allá y llegaban a un lugar donde cada uno tenía su computadora y conversaban de verdad por primera vez.
Cuando le comento que me llamó la atención la elección de «Tormenta» para el video, porque no parece ser el candidato a hit del disco, Nicolás agrega:
No es una canción que se parezca al resto de las que integran el disco, pero nos parecía que estaba buena para mostrar este contacto entre los dos, esta letra. Nosotros somos muy malos con la elección del corte de difusión, de hecho, «El Viejo» no fue el corte de difusión, cuando rompió todo «El Viejo» entró segunda o tercera. Esa visión comercial cuesta y más desde adentro. Pero las canciones que son exitosas, lo son en todos lados, «El Viejo», «Zafar», «Va a escampar», «José sabía», «Llenos de magia», funcionan bien en todos lados.
El listado de canciones que van a acompañar al disco en vivo se viene afinando desde el primer toque, a Nicolás no le gusta usar el termino maridaje que está de moda, para definir esta búsqueda, pero en definitiva se trata de eso, el momento de la verdad empieza con la lista inicial y ver cómo se van acoplando las canciones, el manejo del clima del show, y eso va quedando. Pero después viene la adaptación de las listas a los lugares donde se presentan.
Yo en general pido las listas de los temas que hicimos en los lugares a donde vamos de vuelta, no es lo mismo cuando vas a un lugar que no fuiste nunca que a uno donde vas seguido, hay un cuidado en el armado de la lista, sería mucho más fácil repetir siempre lo mismo, pero te obliga un poco a pensar cada recital, por respeto al show y además creo que sale mejor. De pronto vas viendo cómo va el show y decidís a último momento incluir alguna, siempre decimos que hay canciones que hemos tocado cien veces y están las que hemos tocado mil, esas no precisan ensayo.
El disco nuevo viene girando desde hace meses, la oportunidad de escucharlo en vivo en Montevideo será el 19 de noviembre, aunque hay quienes ya han tenido un adelanto, aquellos que fueron al recital solidario, fuera de la gira, que la banda brindó en la Sala del Museo para ayudar a Lucas de Azevedo, quien fuera baterista de la banda en los primeros años.
Le pregunté a Nicolás cómo había sido la respuesta del público uruguayo a las canciones nuevas y él siente que les ha ido bien.
Las canciones nuevas vienen saliendo buenísimas, divertidas como las imaginamos, el Enano se prende fuego, baila, pero lo hace solo en esos temas, y con unos pasos que yo nunca le había visto.
Así que, si usted quiere conocer los nuevos pasos de Sebastián Teysera, contagiarse de discopatía y volver a corear los clásicos de siempre de una banda que está en permanente búsqueda para seguir siendo los mismos, la cita es el 19 de noviembre en el Velódromo Municipal.
Ahí nos vemos.















































