Jason Reitman toma las riendas de la saga de Ghostbusters que comenzará en aquel lejano año de 1984 con la película que fuera dirigida por su padre, Ivan Reitman y fruto de la imaginación de Dan Aykroyd y su obsesión con los fantasmas.
Hace años que los fans estaban esperando una nueva aventura de los Cazafantasmas pero el fracaso que resultó ser la segunda película (Ghostbusters II) de 1989 y lo difícil que era que Bill Murray, uno de los protagonistas de la saga, accediera a volver a rodar una nueva película.
Ramis vs. Murray
No ayudaba tampoco el hecho de que Harold Ramis y Bill Murray habían roto su amistad desde 1993 durante el rodaje de Groundhog day (El día de la marmota), película que fuera dirigida por Ramis. El ego de Murray impidió que el rodaje transcurriera en armonía provocando que la relación entre ambos se rompiera por casi dos décadas.
No fue hasta que la noticia de que la salud de Ramis estaba muy deteriorada a causa de una enfermedad que lo alejó de la actividad llegara a oídos de Murray para que decidiera ir a visitar a su amigo. Dejaron las diferencias de lado e hicieron las paces acompañados de una caja de donas. Murray ya sabía que su amigo estaba por fallecer y no podía dejar la relación rota.
Al fallecer Harold Ramis, las esperanzas de una nueva película se habían desvanecido por completo, Sony aprovechó para hacer un reboot de la primer película en 2016, dirigida por Paul Feige y protagonizada por Melissa McCarthy, Kristen Wiig, Leslie Jones y Kate McKinnon. Ghostbusters 2016 fue un fracaso de crítica y de público, era casi un hecho que la franquicia de Ghostbusters estaba muerta.
Jason Reitman le devuelve la película a los fans
Pero hay vida después de la muerte y Jason Reitman, aparentemente logró darle nueva vida a la franquicia. Ghostbusters Afterlife es una carta de amor a los fans, principalmente los de la primer película.
La acción transcurre 36 años después de los hechos narrados en el primer film, Callie (Carrie Coon) y sus dos hijos, Trevor (Finn Wolfhard) y Phoebe (Mckenna Grace) al ser desalojados de su casa no tienen más remedio que irse a la casa de su abuelo, quien falleció recientemente y les dejó su casa como única herencia.
Allí es que descubren quien era realmente su abuelo y los secretos que tenía guardados en su vieja casa.
Si bien la película está pensada para el disfrute de los fans, cualquier persona ajena al fandom puede disfrutar y entender la historia sin necesidad de estar obligado a ver las otras entregas de la saga. Ghostbusters afterlife no es una película perfecta como si lo fue la de 1984 pero es una digna continuación que no queda mal parada al compararla con las primeras dos entregas.
Una película hecha por un fan
En los aspectos negativos puedo decir que las 2 horas de metraje se quedan un poco cortas al querer meter demasiada información y referencias a las películas anteriores. Esto queda más que en evidencia en el tercer acto, donde todo ocurre con demasiada prisa y no queda lugar para un respiro y llegamos al final demasiado rápido. Quedan algunos agujeros en la trama donde no queda claro como logran aparecer algunos personajes o algunas escenas quedan demasiado servidas en bandeja al servicio de la historia
Pero a la hora del veredicto final debo decir que Jason Reitman puso el alma y su corazón en esta historia y se nota que es un verdadero fan de Ghostbusters. Si bien la película como dije anteriormente no es perfecta y a veces se enfoca más en el fanservice que en la historia, se redime por completo en el tercer acto.
Para cuando termina la película más de uno va a terminar dejando escapar alguna que otra lágrima, especialmente si son fans. Esta película es hecha por y para los fans, un festival de nostalgia.

















































