Níquel - Foto Natalia Rovira

Entrevista a Jorge Nasser, por la vuelta de Níquel

Volver con buena química

 

  • Níquel es una destacada banda de rock uruguaya, creadora de algunos álbumes clásicos del rock nacional como “Gusano loco”, “Gargoland I y II” o “De Memoria”, (en una carrera que incluyó otros trabajos discográficos más) y de verdaderos himnos del cancionero de la música uruguaya como “Candombe de la aduana” o “Amo este lugar” (ésta última del disco homónimo). Níquel dejó una profunda impronta en la escena musical nacional, aunque sus orígenes deberíamos buscarlos en Buenos Aires, allá por 1985, ciudad en la cual residían Jorge Nasser y Pablo Faragó, dúo fundador del grupo.Disuelta en 2001, posteriormente Nasser se dedicó a una dilatada y fructífera carrera como solista, a la vez que el resto de los integrantes formaron y/o colaboraron en diferentes proyectos musicales también.

    Para este retorno, la banda liderada por Nasser, no cuenta entre sus filas al histórico co-fundador del grupo el guitarrista Pablo Faragó, aunque sí cuenta con los no menos históricos Pablo “Pato” Dana en bajo, Roberto Rodino en batería y Wilson Negreyra en percusión. Quien se encarga desde hace un tiempo de la guitarra principal, el otrora puesto de Faragó, es el destacado guitarrista Gonzalo de Lizarza, generacionalmente más joven. Con motivo del regreso de la banda, con sus dos shows de los días 7 y 8 de noviembre próximo en el Auditorio Nacional del SODRE, hablamos con el co-fundador, vocalista, guitarrista y compositor de Níquel Jorge Nasser sobre el pasado, el presente y el futuro de esta emblemática banda uruguaya.

 

 “Las canciones son nuestra bandera”

 

 Hablanos sobre estos dos conciertos los días 7 y 8 de noviembre en el Auditorio Nacional del SODRE, ¿Qué expectativas tenés? ¿Tendrán invitados en el escenario?

Bueno, las expectativas son grandes. El hecho de que se haya agregado otra fecha nos da la pauta de que hay un público que nos estaba esperando, y eso nos da más ganas de tocar. Creo que hay una voluntad grande de presentarnos en vivo, hacer los dos shows lo mejor posible y que sean inolvidables para la gente que vaya a vernos y para nosotros también. En cuanto a los  invitados serán los mismos ex miembros de Níquel. Van a estar Daniel González, que fue baterista de la banda en una época clave del boom del grupo, a principios de los `90s, pero ésta vez va a estar en guitarra y coros, que es algo que él desarrolló a lo largo de todos estos años que no nos vimos, también estará Enrique “Garza” Sosa, bajista de los últimos años, de la época de “Prueba Viviente”, tocando algún tema de ése disco, y estará nada menos que Estela Magnone, un verdadero orgullo que esté en el escenario, ya que ella en seguida después de Pablo se sumó a aquella primera formación de Níquel. Poder tenerla para estos conciertos ocupando su puesto como tecladista es un verdadero lujo, porque además la considero una de las mejores compositoras de la música uruguaya de las últimas décadas.

 

En este retorno, la banda no cuenta en sus filas a Pablo Faragó, guitarrista y co-fundador junto contigo de Níquel. ¿Qué pensás que le aporta a la banda el nuevo guitarrista Gonzalo de Lizarza? ¿Cómo se dio su incorporación a la banda?

Gonzalo le agrega su juventud, sus ganas, su talento, su virtuosismo… Para reemplazar a un virtuoso tenés que llamar a otro, y en este caso al no estar disponible Pablo Faragó, necesitábamos un virtuoso, y que sea de una generación más nueva le agrega un plus. Cuando grabé mi disco solista “Pequeños milagros” reincorporé  a mi sonido folclórico la guitarra eléctrica, yo me ceñía mucho a las guitarras criollas, necesitaba un guitarrista eléctrico, y apareció Gonzalo recomendado por amigos, y se fue construyendo una relación personal muy natural, y al ser yo el alma mater de la banda, cuando empieza a configurarse la posibilidad de rearmar Níquel, y al no poder contar con Pablo, Gonzalo tenía el número uno para ese puesto. Pienso que lo que Gonzalo verdaderamente le da a la banda, lo vamos a descubrir todos el a partir del 7 y el 8 en el Auditorio… Es un músico muy creativo más que sólo guitarrista, que tiene muchas ganas de trabajar y aportar ideas, pero que en este caso comprende que su tarea es tocar lo que hay que tocar, más allá de floreos personales. Creo que vamos a ir descubriendo a Gonzalo de Lizarza todos juntos…

 

¿En qué momento y cómo se empezó a gestar la idea de volver con Níquel?

No hubo “un” momento, hubo como muchos momentos. Te diría también que nuestro contacto hasta llegar al día de hoy se fue intensificando, pero también tuvo períodos prolongados de ningún contacto, fíjate que hace veinte años que dejamos de tocar juntos. En el caso de algunos integrantes más tiempo aún porque habían dejado la banda por una razón u otra antes incluso. De hecho de la última formación final de “Prueba viviente” (año 2000), el único que está soy yo. Así que deberíamos remontarnos como al año ´97 para encontrar en ésta formación de hoy aparte de mí, a otros integrantes que son el “Pato” (Dana) y Roberto (Rodino) que se fueron por ésa época. Algunos estuvieron en el exterior… Recuerdo que una vez, por el 2010 u ´11 yo fui a tocar a México, y el “Pato” y Roberto vivían ahí y tocamos juntos “Lluvia de amor”, en un recital mío en el Hard Rock de ahí… Y a Wilson (Negreyra) también dejé de verlo… Todo esto empezó a tomar forma hace relativamente muy poco, por 2017 que nos empezamos a vincular más… Teníamos una especie de miedo de hablar de la banda o de una posible reunión… Fue como un reencuentro natural,  progresivo y silencioso, no hubo un momento en un bar con cervezas, un brindis, y que dijéramos “ahora vamos a reunir Níquel”. Fue algo muchísimo más respetuoso, pudoroso, complicado… No es fácil retomar una cosa tan importante como lo fue Níquel en la vida de todos nosotros…

 

Níquel es una banda que ha sido pionera en desarrollar un profesionalismo no muy habitual en la escena del rock uruguayo  de la segunda mitad de los 80´s y primera de los 90´s, apostando a tocar siempre en vivo y a una “internacionalización” de su trabajo artístico, ¿cómo ve eso hoy?

Sí, es cierto que fuimos un poco pioneros en la profesionalización del trabajo, en la utilización de algunos trucos que fuimos aprendiendo con la experiencia y el tiempo. Creo que nuestra impronta de profesionalismo tiene dos grandes vertientes: el haber tenido una experiencia de trabajo en Argentina, país en el cual se formó la banda, con integrantes de ahí, y con un gran conocimiento del medio argentino que tenía y tiene un nivel de profesionalismo altísimo y muy  eficaz. Más que nada Buenos Aires es un centro de un gran nivel del rock en español. Y por otro lado Jaime Roos, que en algún modo fue el tipo que antes que Níquel fue profesional, y fue cumpliendo y recorriendo ese camino que lleva a una real profesionalización. Al haber sido y ser nosotros muy cercanos a Jaime, compartir con él y admirarlo tanto, también nos enseñó ese camino para que nosotros fuéramos e hiciéramos eso. Y la vocación de “internacionalismo”, tiene que ver con lo reducido de nuestro país y la escena, pero además, la movida estaba muy ceñida exclusivamente a Montevideo, y Níquel descubrió el interior del país para el rock uruguayo. Había un interior para tocar, un montón de lugares, donde miles de personas podían disfrutar de nuestra música… Hay muchos toques de aquella época en el interior que fueron verdaderamente multitudinarios, donde se manifestaba un gran interés por el rock nacional. Eso fue un gran descubrimiento…

 

¿Pensás que bandas como Níquel, entro otras, allanaron en algún modo el camino para las que vinieron posteriormente?

Como banda nos tocó en cierta medida pavimentar el camino para lo que vino después. Muchos de los músicos actuales de generaciones más jóvenes con los cuales he tenido la oportunidad de conversar, asistían a nuestros conciertos, algunos eran más fan otros menos, pero como que “estaban tomando nota”, y viendo nuestro trabajo, y además han ido mejorando todo… Y claro, la aparición de nuevos y mejores medios de difusión y comunicación convirtieron al rock uruguayo en una potencia a nivel regional e incluso continental. Algunas cosas que Níquel ha dejado en la música nacional son como mojones, postas que los que vienen después han ido  tomando…

 

Si tuvieras que elegir un sólo disco de Níquel que te pareciera el mejor y más representativo por lo que significa para la banda en cuanto a la música, las letras, la producción, ¿Cuál sería?, y lo contrario, ¿cuál sentís que no logró colmar las expectativas y que no hubo una total conformidad con el resultado final?

Me resulta difícil contestar esta pregunta, entre otras cosas porque pienso que a veces uno graba otro disco porque como que no le alcanzó con el anterior, entonces en alguna medida cada nuevo disco va llenando y completando tu puzzle artístico, y tu evolución como creador. Yo creo que hay discos que por coordenadas de tiempo y espacio tienen un grado de concreción y de “perfección”, como en el caso  de “De Memoria”, que son cimas difíciles de repetir, por más que en otros discos nuestros haya mejores canciones y a pesar de que “De Memoria” no sea un disco de canciones originales nuestras. De canciones nuestras me gusta la homogeneidad, la simpleza y la inocencia y el rocanrol que tienen los Gargoland. Me gusta la sofisticación, la toma de riesgos y la locura creativa de “Pueblo chico, infierno grande”. Me gusta la vuelta a las raíces y ese cierto asomo del “art rock” para hacia donde considero se dirigía Níquel con “Prueba viviente”, que es un disco con buenas canciones, e increíblemente  con muchos puntos en común con Gargoland I. Pero te diría que me gustan en mayor o menor medida  todos los discos… En cuanto a uno que no me gusta tanto o que me gusta menos definitivamente es el primer disco, que creo que es el menos logrado, es el que menos me gusta porque no se logró lo que queríamos, no quedó plasmado lo que nosotros supuestamente pretendíamos, creo que pagamos tributo a ser debutantes y a ser bastante ambiciosos en lo artístico, la banda tomo otro camino a partir de “Gusano loco”, y claro que me gusta todo lo anticipatorio que fue “Gusano loco”… De modo que me cuesta bastante elegir solamente un disco nuestro, tal vez lo podría dejar a criterio de nuestro público…

 

¿Y qué son las canciones de Níquel para la banda? ¿Cómo siente la banda las canciones que ha creado a lo largo de tantos años de carrera?

Creo que el repertorio, las canciones de la banda son nuestra bandera, son lo principal y más importante, y ese sentimiento es absolutamente compartido por todos los integrantes del grupo, tanto las canciones propias como también los covers. Se nos va la vida en eso, y sentimos que tenemos algo muy grande entremanos, cada vez que terminamos de ensayar y tocar un tema decimos “qué bruta canción”… Es un placer enorme tocar estas canciones y una suerte haberlas compuesto, y parte de esta reunión implica el sentimiento que valió la pena todo aquel viaje musical que hicimos. Tenemos canciones nuestras que nos exceden largamente como banda, y que si algunas son consideradas himnos es porque la gente les dio esa altura. Y después hay otras que son muy de la banda y muy rockeras como “Hay una falla en tu mente” o “Nancy y Sid”. Tenemos un repertorio maravilloso y qué está difícil cansarse de tocarlo o repetirse. Para nosotros cada canción en sí era una experimentación, más bien era lo que íbamos creando ahí mismo en el momento, y es parte del atractivo y la fascinación que tiene Níquel para nosotros, y volver a tocar estas canciones y que la gente las conozca y las reconozca nos parece una motivación muy importante.

 

Níquel fue una banda que logró un interesante nivel de masividad allá por la primera mitad de los 90`s, ¿Cómo ve eso hoy, y qué importancia tuvo Omar Gutiérrez en la difusión de la banda a un público que no era necesariamente del rock?

Te contesto con lo que yo considero fue el boom de popularidad de Níquel, porque la popularidad de la banda no se construyó poco a poco, fue realmente como de golpe, pasamos de la nada a todo en cuestión de meses. Toda nuestra actividad masiva que comienza a partir de lo que significó “Candombe de la aduana” en 1991, y son unos seis o siete años, entre el `91 al ´92 fue una explosión de gente que seguía a la banda, hecho en el cual tuvo una gran importancia Omar sí sin dudas, así como otra gente de los medios de entonces, pero también tuvo que ver la gente, y eso es lo más lindo y genuino, cuando el público te elige, que es lo mejor que le puede pasar a un artista, que nunca deja de ser en cierto modo un misterio. Níquel fue algo que nos sacudió la vida a cada uno de los que estuvimos y estamos en el grupo, tanto como banda y como también en lo personal.

 

¿Creés que además de conservar los viejos fans, hay una renovación de seguidores que los escuchan?

En cuanto al público vemos que en gran parte está, y además ya lo vimos y comprobamos cuando tocamos en Magnolio el año pasado. Hay otro público más joven, que esa gente hoy más veterana que nos siguió y nos apoyó en aquellos tiempos, le transmitió el conocimiento y el gusto por Níquel, y esa mezcla de público es preciosa. Me imagino que hay bastante gente joven nueva que nos sigue, producto por un lado de las grabaciones de la banda, pero también del boca a boca y como te dije de lo que hicieron nuestros fans más viejos por nuestra música, porque además no siempre hubo las plataformas de difusión que hay desde hace unos años, como Spotify ponele, en la cual desde hace un par de años está la obra de la banda… Creo que también  existe una tercera camada de gente que todavía no nos conoce tanto y a la cual también nos queremos dirigir con nuestras canciones y que nos escuche, y eso es también muy motivante…

 

¿Qué elementos creés que aportás a Níquel desde tu carrera como solista y la música y estilo que desarrollás como tal?

Es poco lo que puedo o estoy aportando al grupo desde mi experiencia como solista. Tal vez sea eso, experiencia para cantar. Creo que al haberme volcado la folklore, añadiéndole a eso una pizca de todo lo que ya traía e ideas artísticas  venía barajando como músico, que incluye el folk, el country, y en algunos aspectos capaz que más por el lado compositivo del rock… Más bien yo como solista me brindé a esa música que no tiene tanto que ver con el rock, y estoy en eso… Te repito que no sé qué puedo haber traído yo de mi carrera solista a la banda, excepto como te digo un poco más de experiencia como cantante… Pero estamos tan abocados a tocar las canciones de Níquel, que creo que es la verdadera razón por la que volvemos, más allá también de la recompensa humana de trabajar en un grupo con personas que querés, y  viviste experiencias vitales tan fuertes,  creo que el repertorio,  el songbook de Níquel nos propone una aventura, una cantidad de ideas musicales de rock, que están contenidas ahí, a nivel de armonías, de melodías, de letras, que se proponen desde ese lugar, y uno va a cumplir su función en lo que le toca, y creo que esa es la gran satisfacción de este proyecto.

 

Vos en lo personal, ¿qué músicos o bandas has escuchado y te han interesado o captado tu atención últimamente?

Bueno, no soy especialista en novedades, pero últimamente estoy escuchando mucho Norah Jones, que de todos modos no es tan nueva ya, o canciones puntuales que me llaman la atención como “Crazy” de Gnarls Barkley que tampoco es tan reciente… Pero después esa novedad como que se tiene que sostener un poco en el tiempo. Y a esos son los artistas que por lo general trato de prestarles más atención, a los que me pueden sorprender primero como una novedad, pero que después me vuelven a aparecer en la oreja con nuevos trabajos. Creo que la vigencia es algo que aprecio mucho en un artista, que siga siendo atractivo un producto nuevo o incluso muy nuevo. En ese sentido, además de Norah Jones, podría decirte Jack White, The Raconteurs, The Queens of the Stone Age, todo el movimiento femenino en México que comenzó con Julieta Venegas, que incluye a Natalia Lafourcade y que tiene representantes como Mon Laferte en Chile… Escucho mucha música como para decirte solamente algunos en particular, aparte con la inmensa posibilidad que te dan las plataformas digitales hoy es realmente muy grande el espectro que abarco cuando escucho música. Y sí por supuesto que sigo escuchando clásicos como Willie Nelson, a muchos que no los había podido escuchar bien digamos, y que formaban parte de mi background musical pero de una forma minoritaria, y que ahora conozco su obra en profundidad. Creo que eso es lo más tiempo me consume, bucear en profundidad en la obra de los grandes artistas del mundo, y del rock por supuesto. Porque muchos de ellos por estas latitudes fueron parcial o fragmentariamente conocidos, entonces ese es un lindo pasatiempo para mí. También te digo que algunas cosas son nuevas para mí, sencillamente porque antes no le daba tanta bola, entonces para mí son nuevas.

 

¿Qué planes hay para el futuro como Níquel? ¿Piensan presentarse en el interior? ¿Proyecto de nuevo disco?

No sabemos que nos deparará el futuro. Vamos a ir viendo sobre la marcha, como fue siempre Níquel, siempre tuvimos una realidad tan intensa, y ahora vuelve a pasar lo mismo, cosas, hechos por delante tan intensos, que siempre nos ha hecho muy difícil planificar el futuro. Por ahora es así, hay algunos shows previstos en el interior del país, que se van a ir concretando en la medida de que esta pandemia nos lo pueda ir permitiendo, sabemos del interés que hay por nuestra propuesta en prácticamente todo el país, iremos satisfaciendo  a esa demanda en la medida que podamos…Vamos por partes, ahora tocaremos dos temas en los premios Graffiti, y después sí tendremos esas dos maravillosas fechas en el Auditorio. Ahora está interesante el lugar que estamos ocupando ahora como banda, y que seguiremos ocupando en la medida que estemos activos.

 

Foto de Níquel: Natalia Rovira

 

 

(Visited 359 times, 362 visits today)



Paulo Roddel

Paulo Roddel

Nació e1 13 de octubre de 1977, en Montevideo, Uruguay. Ha publicado poesía y cuentos en revistas y antologías de escritores. Editó fanzines y publicaciones de rock de circulación under en Montevideo (1997-2000). Co-fundó los grupos de poetas 7 Segundos y Seis50, grabó los cds de poesía “Siete Segundos en la vuelta de tu oreja” (Grupo 7 Segundos, 2002) y “Ablación del Habla” (Grupo Seis50, 2006). Ha publicado cuatro libros de poesía Trapos (2004), Palidezco (2010), Ama/zonas (2014), y "El ceño del sueño" (2016). Ha colaborado en los periódicos La Diaria y La República, fue co-redactor de la revista cultural Fango (Premio Fondos Concursables del MEC, 2010-2011), colaboró en las revistas culturales H-enciclopedia, El Boulevard, Revista Ricardo Reis, Revista Vadenuevo, Artesuburbano, Revista Once, Magazine Montevideando, Suplemento El País Cultural, entre otras publicaciones. En 2014 participa de la realización Poetas - Proyecto Cross Media. Colabora desde el 2010 en el portal cooltivarte.com. Participa en ciclos literarios y encuentros de escritores tanto en Uruguay como en Argentina, y como columnista invitado en radios tratando efemérides vinculadas al rock. Como periodista cultural ha entrevistado a numerosas destacadas figuras de la cultura, tanto uruguayas como extranjeras en diferentes disciplinas artísticas. Colabora también en la revista digital Lamás Médula, de Buenos Aires. Es docente de inglés, librero, y actualmente cursa la carrera de Licenciatura en Ciencias Históricas en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la UdelaR.