
Con entradas agotadas el dúo se presentó este sábado en La Trastienda con un show que nunca paró.
Afuera de La Trastienda había gente reunida tomando cerveza, fumando, conversando, en una cola que esperaba para entrar al local y así ubicarse en un buen lugar. La gran mayoría de las personas eran jóvenes. Estos jóvenes esperaban a entrar para ver al dúo musical argentino de Ca7riel y Paco Amoroso.
Alrededor de las 20:45 se abrieron las puertas y las personas comenzaron a entrar. En el local sonaba música muy variada que iba desde rock a rap, y a hip hop. Justify de Rage Against the Machine fue una de ellas, y también In Da Club de 50 Cent. Géneros totalmente distintos pero que de alguna manera se conectan entre sí para las personas y genera la diversidad de música con la que convivimos.
Algo parecido pasa con Catriel Guerreiro y Ulises Guerriero, nombres reales de Ca7riel y Paco. Si bien se tiende a definir su género musical como trap, y ellos admiten haber tenido que pasar a hacer trap para poder tener rédito económico, lejos estan de la limitación que supone una definición de lo que hacen. Traen música tan fresca y tan distinta a lo que se hace que es difícil encasillarla dentro de un sólo género. Hasta Ca7riel dijo en una Caja Negra hace dos años que la música que él hace “no tiene genero”.
Sin embargo, esta fusión de estilos y géneros es lo que llenó La Trastienda este sábado y lo que mantenía expectante a las personas del público. Ya pasados 20 minutos de las 21, hora en la que empezaba el show, el público pedía que salieran los músicos, y como pasa siempre, cada vez que salía un técnico a arreglar algo la multitud enloquecía y preparaba sus celulares para captar la salida, encontrándose con la desilusión de que los músicos todavía no salían.
La pantalla que estaba detrás del escenario estaba teniendo problemas técnicos, pero cuando por fin lograron solucionarlo, unos minutos después apareció la banda, y luego bajo unas luces verdes y en forma de sombras, sólo pudiendo distinguir sus siluetas, entró el dúo de Ca7riel y Paco Amoroso al escenario.
Comenzaron el show con la canción Paga Dios, tal como se llama el world tour que están realizando, y que después de Uruguay, sigue por Santiago de Chile el 30 de septiembre.
Si hay algo que no hubo en el toque fue tranquilidad. En todas las canciones el público saltó como si no hubiese un mañana, y Ca7riel alentaba a las personas sin dejarles un descanso. Los únicos descansos que habían eran antes de cada drop de la canción, por eso cuando se acercaba el drop había que estar preparado para saltar o la multitud te hacía saltar de todas formas.
Una de las cosas a destacar y lo que genera un diferencial en este recital, es que los músicos, acostumbrados a utilizar autotune en la producción de su música, también lo utilizaron para cantar en vivo, pero con tal sutileza que no era para mejorar su voz, sino como un sello en su estilo.
El dúo recorrió su amplio repertorio de canciones que tienen juntos, como su hit más conocido Ouke, en cuyo video musical actúa el actor argentino Esteban Lamothe. También hicieron canciones de sus propios álbumes musicales que tienen como solistas. Ca7riel hizo varias de sus canciones de El Disko, que salió en 2021, y Paco de su también álbum de 2021, Saeta, donde tiene una colaboración con Adrián Dárgelos, vocalista de Babasónicos.
Dos de las canciones que no podían faltar que hicieron como solistas fueron las que hicieron con Bizarrap, en sus conocidas Bizarrap Sessions. La sesión de Paco salió primero y tuvo 60 millones de visualizaciones; la de Ca7riel salió después y tuvo 17 millones.
Para hacer la session de Paco, Ca7riel lo acompañó tocando la guitarra eléctrica, y mientras sonaba sólo la música y la guitarra de Ca7riel, Paco interactuaba con el público recibiendo regalos que estos le hacían, los que fueron un anillo y también lentes de sol. Durante todo el show las personas tiraban cosas al escenario con el objetivo de que los músicos las recibieran. También cada vez que Paco tomaba agua de una botella la tiraba al público o mojaba a la gente con el agua, ya que hacía mucho calor ahí dentro.
Los músicos también presentaron una canción inédita que hicieron juntos y anunciaron que están preparando un álbum en conjunto, cosa que no han hecho todavía; hasta ahora sólo han sacado singles.
De a ratos paraban para preguntar cómo estaba la gente y por lo general terminaban con un grito de Ca7riel preguntando “¿Están listos wachos?”, saltando al mismo tiempo y haciendo al público saltar también.
En una de esas pausas, Paco contó que Ca7riel casi no llega al show. Cuando se estaban subiendo al barco de Buquebus a las 5:30 de la mañana del sábado, a Ca7riel no lo dejaron pasar porque había presentado un documento viejo, por lo que no pudo viajar con el equipo, y tuvo que viajar más tarde llegando a Montevideo a las siete de la tarde, dos horas antes de que empezara el recital.
En el intervalo que se tomaron para hacer una pausa de todo el movimiento que se estaba viviendo, quedó en el escenario la dj de la banda de Ca7riel Anita B Queen presentando un set de música electrónica que mantuvo a la gente bailando y saltando.
Cuando estaba casi finalizando el set volvió el dúo bailando al escenario, para hacer los últimos temas de una noche que va a quedar para siempre en la memoria de todos los presentes de La Trastienda.
El show de ayer dejó en claro el talento que tienen ambos músicos y el futuro que se les aproxima en cuanto a nuevos proyectos. Con su música fresca e innovadora y con sus toques a mil por hora, dejan la vara muy alta, como si fueran de otro planeta.
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