
El próximo viernes 12 de mayo 2023 se presenta en la Sala Zitarrosa el músico, guitarrista, docente y compositor uruguayo Gustavo Ripa, con su último trabajo “Calma Sur”. Un disco que reúne interpretaciones instrumentales de canciones de Uruguay, Argentina, Chile y Brasil, que mantiene el estilo intimista presente ya desde su primer disco solista “Calma”. En esta oportunidad se presenta acompañado de la guitarrista Ana Inés Zeballos como artista invitada.
Qué propuesta trae tu nuevo álbum “Calma Sur”?
Te cuento como nació la idea. Con mis trabajos anteriores supuse que iba a tener repercusión en lo que es la cultura uruguaya, ya que mayoritariamente eran canciones uruguayas. Esta suposición la tuve ya desde el primer disco “Calma” [1], hace 13 años. Supuse que quienes se iban a conectar con la propuesta eran uruguayos que transitaron por momentos en los que estas canciones estuvieron más vigentes. Pero me equivoqué enormemente. No solamente estas personas empatizaron con mi trabajo, sino también mucha gente que incluso no conocía estas canciones. Incluso estas versiones instrumentales sirvieron para que mucha gente fuese a escuchar la original.
También me equivoqué en cuanto al tema generacional: mucha gente joven empezó a escuchar esta música y a hablarme de la música en sí y no de lo que podría ser lo histórico de la canción.
Y lo otro en que me equivoqué, es que pensé que iba a ser recibida y tenida en cuenta por uruguayos mayoritariamente, y no fue así. Empezaron a escribirme de distintas ciudades de Argentina; gente que conoce de la música uruguaya y que empezó a hacer conexiones.
De manera que, ya en algunos discos anteriores, decidí incluir algunas músicas que tenían que ver con autores argentinos, por ejemplo, de Lito Nebia y María Elena Walsh, y alguna música de Víctor Ramil, de Brasil, que incluí en mi tercer disco. Por ese tiempo me empecé a conectar con músicos y con la música de Río Grande del Sur. Aprendí mucho y me empecé a conectar mucho más con esa cultura. Sentí muchísima empatía con la música del sur de Brasil y generé alguna música que incorporé en este disco [2].
Cuando comenzó el confinamiento, hace un par de años, me conecté con un músico uruguayo que está viviendo en Santiago de Chile y charlando surgió el estímulo de hacer algunas versiones instrumentales, con mi estilo, de algunas canciones chilenas. Ahí comencé la investigación y de hecho ya grabé tres canciones de Chile. Desde ese entonces empecé con la idea de “Calma Sur”.
“Calma Sur” sería, de alguna manera, mi forma de arreglar, tocar y versionar esas canciones en el estilo en el que me siento cómodo: un estilo tranquilo, calmado, guitarra sola en su gran mayoría; guitarra solista.
Me interesa mucho generar material para la guitarra solista. En general, el material que tiene el guitarrista o el estudiante es material generado en la música clásica, de la guitarra española, pero hay muy poquita cosa de lo que sería la guitarra popular.
Cuando mencionas tu interés en generar material para la guitarra popular, te referís a interpretaciones y composiciones propias?
Si. Pueden ser composiciones y arreglos de canciones. Esta fue una inquietud que tuve en 2009 cuando, después de un período en que no estuve tocando, retomé la guitarra. A partir de ahí surge el disco “Calma” versionando “Príncipe Azul”, el “País de las maravillas”, “El tiempo está después”, entre otras. Las empecé a versionar en forma instrumental porque siempre sentí que era muy fácil ir a Brasil y escuchar en algún lugar a un guitarrista tocar a Jobim o a Vinicius, o incluso sus propias músicas. Era también muy fácil ir a Argentina y encontrar un guitarrista que tocara un tema instrumental o una chacarera. Como el gran trabajo, increíble, de todos estos años, de Juan Falú y de la cantidad de guitarristas, de enorme calidad y talento, que surgieron en estos últimos 15 años en Argentina que tocan sus músicas, sus chacareras, sus tangos, zambas, tanto desde el punto de vista de las composiciones originales como de los arreglos para guitarra de canciones populares.
Yo no sentía que esto sucediera en Uruguay. De hecho, deseo que hallan más guitarristas que hagan este tipo de cosas que tienen que ver con nuestra identidad, con nuestro acervo, con nuestra música, con nuestro cancionero, con el sonido de esta parte del mundo. Y de ahí viene también “Calma Sur”: de mi interés de conectar con las canciones de esta parte del mundo.
Este interés se ve claramente en este nuevo disco, donde, como mencionabas anteriormente, reunís versiones instrumentales de canciones de la región, de Uruguay, de Argentina, Chile y Brasil.
Digamos que tengo una inquietud cultural, de trabajar en base a las identidades culturales de nuestra región del mundo. No quiero que desaparezcan esa forma, ese sonido, esa forma de hacer, esa forma de cantar, esa forma de componer y de arreglar, esos instrumentos (originales o ensamblados) que tienen que ver con la cultura del sur. Siento que nuestras culturas son mucho más iguales que diferentes, que somos mucho más parecidos que distintos. Esto me pasó muchísimo en Porto Alegre, cuando me conecté allí gracias a Macunaíma que tejió todos los puentes para que pudiera estar en Porto Alegre. Lo que me llamó poderosamente la atención, es que había gente, brasilera, que conocía y tenía mucha más información de la música uruguaya que yo; me preguntaban de músicos y de discos de los que no sabía nada. Más adelante, cuando empecé a escuchar un poco más de música gaucha, vi que somos iguales y que la diferencia es un hechizo.
La música de cada lugar habla de cada lugar y de las personas que están en ese lugar. El norte del Uruguay es muy similar al litoral argentino y a su vez a Río Grande del Sur: hay acordeones sonando por ahí, chamamé, rasguido doble; es toda una familia que se ensambla en ese sonido. Lo que sucede es que estamos bombardeados por otras cosas que nos quiere sacar del foco de la identidad, de ser uno mismo. Este bombardeo apunta a que todo sea global: el sonido, la música, la composición, el baile, las posturas físicas, las letras. Yo estoy absolutamente en la vereda opuesta de todo eso y, justamente, cuando hago, por ejemplo una versión de “11 y 6” de Fito Páez, no estoy haciendo la versión de una canción argentina, que obviamente lo es, pero es también una canción de nosotros; es una canción de esta zona del mundo. Si hago algo de Spinetta o de León Gieco, estoy haciendo la música de esta parte del mundo. Cuando hago una música de Mateo, o de Zitarrosa o de Viglietti o de Victor Jara, estoy haciendo una música de esta parte del mundo. Me interesa no perder esa sonoridad que nos identifica.
Con respecto al concierto que estarás presentando en la Sala Zitarrosa, en esta oportunidad te acompaña como artista invitada la guitarrista Ana Inés Zeballos.
Ana Inés Zeballos es, para mi forma de ver, la mejor guitarrista clásica de Uruguay. Lo que pasa es que la guitarra clásica tiene un perfil absolutamente de nicho, de perfil bajo, no es mediático, no es popular. Pero el nivel de maestría de Ana Inés es muy alto. Nos conocemos desde hace muchísimos años, de cuando estudiábamos con la misma profesora, con Olga Pierri. Ya desde entonces no me podía explicar cómo podía tocar las cosas que tocaba. Y quise invitarla para hacer unos dúos. Creo que va a ser un momento que lo vamos a disfrutar muchísimo.
Además de este nuevo álbum te interesaría comentar algún otro proyecto en el que estés trabajando?
Estoy absolutamente dedicado a la docencia: doy bastantes clases y me he expandido por el mundo; tengo muchos alumnos en distintas partes del mundo. Por otro lado, estoy atrás de dos proyectos grandes que no puedo adelantarte, pero prometo que cuando empecemos a abrir la información haremos una nota al respecto. Me tienen un poco nervioso de antemano porque son proyectos grandes que implican varios músicos, muchos músicos, pero me tienen súper encendido. Uno de los proyectos es para fin de este año y el otro para dentro de un año.
Para terminar, qué te gustaría que nos deje “Calma Sur”?
Te podría hablar globalmente, con el trabajo que vengo haciendo desde hace 13 años. Lo que aspiro es lo que te mencioné en algún momento: que podamos rescatar canciones; que estos arreglos para guitarra solista puedan formar parte de un repertorio de otros guitarristas y estudiantes; que puedan tener, no solamente los clásicos españoles de la guitarra, sino que puedan también tener otras cosas, otro repertorio; que pueda llegar a aportar a la guitarra uruguaya que, en su momento, fue un lugar muy prestigioso de guitarristas, pero fue un legado que fuimos perdiendo con las décadas. En un tiempo fue un lugar donde mucha gente del mundo miraba hacia acá. Cuando estaba Carlevaro, Alvaro Pierri, Eduardo Fernández, etc.
Por otro lado, me interesa el tema de tejer puentes, tejer o construir puentes que tienen que ver con estos países. Que sea un material que quede, que sirva para que las personas profundicen en la guitarra.
Para quienes los escuchan me interesa que lo tengan, como tantas veces me han dicho, para utilizarlo para dormir, para el embarazo, para el parto, para que los nenes duerman, para estudiar, etc. Mientras siga sucediendo eso, ya está cumplido todo. Si la persona puede encontrar en este mundo de locuras en que vivimos, sosiego, calma, un momento de encuentro consigo mismo en estos discos, estamos bien. Es eso. La idea es simple.
Sin duda que tu música lo logra. Felicitaciones por tu trabajo y por este nuevo disco.
Referencias:
[1] Gustavo Ripa – Calma (2010)
[2] Gustavo Ripa – SimpleMente (2017)
Web: www.gustavoripa.com
Instagram: https://www.instagram.com/gusripa
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Lugar: Sala Zitarrosa
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