
Como siempre fue un disfrute dejarse llevar por los estimulos que en su propuesta ofrece Buceo Invisible, la banda que desde hace veinticinco años viene empujándonos hacia la universalidad.
Abrieron su show, Camino de Ida, bajo una lluvia de luces blancas cayendo sobre el inmenso escenario de la sala Hugo Balzo. Se pararon desparamados, en un amplio abanico delante de una pantalla gigante en la que se fueron proyectándo luces, imágenes geométricas y videos durante todo el espectáculo. Nuestra atención se fue focalizando en los diferentes puntos que la banda fue marcando, llevándonos en el viaje sensorial que nos propusieron durante la hora y media que duró el toque. Meternos en ese universo hace que sucedan cosas, que nos atraviesen emociones, hace que se sacudan y muevan de lugar las estructuras en que muchas veces estamos inmersos. La globalidad de la propuesta es avasallante: música, poesía, imagen, sonido, climas y melodía, y esa es la verdadera joya de esta banda, esa es su potencia.
En lo que refiere a la creación de las composiciones, tienen la singularidad de que el peso de la música y la palabra se reparte en partes iguales. Nos van metiendo a trevés de entramados musicales o de riff´s poderosos en una ruta se va transformando en canción. Es un viaje sinuoso, y por momentos, una montaña rusa imparable de paisajes, texturas y emoción. Un espectáculo integral, lisérgico e introspectivo. Tanto los recitados como las letras de las canciones son textos poéticos, mágicos, comprometidos, a veces duros pero con la carga justa de dulzura que necesita todo arte. Fue un show ágil, hipnótico y el repertorio elegido se encadenó justo, aceitado, casi sin cortes donde disfrutamos de todas las atmósferas que la banda posee, sin abusar ni sentir “la falta de…”. Justo, medido y profesional. Terminamos aplaudiendo todos de pie.
La banda: Marcos y Santiago Barcellos: textos y poesia , Fabian Cota y Andrés Fernández en guitarras, Antonio de la Peña en batería, Pablo Gomez en teclados, Jorge Rodriguez y Guille Wood en bajo, guitarra y voz. Diego Presa en voz y guitarras, Bernado Rodriguez en violin (la nueva sangre) y Jimena Romero en la iluminación.
Los temas: La vida pasa lejos, En la inundación. Domingo, La vieja peste, Carretera, Camino de ida, Ey Rata Topo, Jardín, Milonga de San Luis, Para que puedas irte, La extanjera, A uno mismo, Robot, La casa del Ángel, El fin del mundo, La estrella más lejana y Para siempre.
En el mes de Junio festejarán sus 25 años y si aun no los vieron en vivo, esa será una exelente oportunidad.
Gracias Buceo Invisible por la música y el arte.
Salú.
fino.
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