
Explicar las particularidades de la canción popular uruguaya tiene algo de ese misterio difícil de traducir que también rodea al fútbol local: una escala humana, de cercanía y de aldea, donde la sensibilidad convive con una terquedad artesanal a prueba del tiempo. Así lo entiende Alejandro Ferradás, quien este miércoles 21 de octubre celebró cuarenta años de camino musical con su espectáculo 4 Décadas en el escenario de la Sociedad Urbana Villa Dolores.
El recorrido propuesto para la noche tenía una raíz histórica clara: volver la vista hasta aquel punto de partida a mediados de los años ochenta en Séptimo Velo, la recordada banda de pop y post-punk montevideano donde Ferradás dio sus primeros pasos. Ese origen cobró cuerpo en el escenario con la participación como invitado de Oscar Laurito, integrante de aquella formación fundacional de Séptimo Velo, sellando sobre las tablas el puente directo con el nacimiento de estas cuatro décadas de canciones.
A lo largo de todo este tiempo, Ferradás ha construido un catálogo fundamental pero alejado de las estridencias, sosteniendo el oficio de componer desde la honestidad melódica y una búsqueda tímbrica propia. Forjado en el cruce generacional de los ochenta y noventa —aquel territorio donde el aprendizaje directo junto a figuras como Fernando Cabrera, proyectos colectivos como Los Kafkarudos o el faro poético e ineludible de Eduardo Darnauchans marcaron el pulso de una época—, el músico supo decantar un lenguaje personal que cruza el pop de autor, la milonga urbana y la canción montevideana.
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El presente encuentra a Ferradás lejos de la mera nostalgia. En el último tiempo, esa revisión de su obra tomó nueva vida a través de relecturas y cruces generacionales que refrescaron su repertorio sin hacerle perder su esencia. Piezas clave de su cancionero volvieron a circular con nuevas texturas gracias a colaboraciones como «Tiran líneas» junto a Federico Lima, «Analía» con la voz de Ana Prada, y «Ajedrez» en complicidad con Max Capote.
Esas versiones dialogan de forma natural con gemas inoxidables de su discografía —como «Noche africana», «Tres cruces» o «La Chola»—, canciones que forman parte de la memoria afectiva de la ciudad y que encuentran en el formato de banda en vivo su terreno más fértil.
La cita en la Sociedad Urbana Villa Dolores —registrada por la lente de Laura Ferrer — funcionó justamente como un punto de encuentro entre la historia y el presente: un espacio de cercanía ideal para repasar cuarenta años de persistencia estética, celebrar la vigencia de un compositor indispensable de nuestra escena y confirmar que, cuando una canción es honesta, el paso del tiempo no hace más que afinarla.
Crónica – cooltivarte
Alejandro Ferradás (voz y guitarra), Santiago Peralta (guitarra eléctrica), Nico Román (bajo) y Ariel Iglesias (batería) – Caio Martínez (teclados y programación)
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