
Se notaba por el movimiento en los alrededores de la Plaza que el toque iba a estar concurrido, y la verdad lo estuvo. Tambièn estuvo la energía del público, que puso lo que faltaba para que todo despegara. Ganas de estar, de festejar y participar. Ganas de quemarnos en el fuego de una música poderosa.
Ambas artistas llegaron desde Argentina para presentarse en el ciclo MAREA: “Es el ciclo de mujeres y disidencias de la música y el audiovisual de la Sala Zitarrosa que este año va por su segunda edición. Busca ser un espacio de relevancia donde visibilizar y dar valor a las artistas mujeres y las disidencias de estas disciplinas a nivel nacional y regional, a lo largo de todo el año, promoviendo una programación paritaria.” (gacetilla informativa de Sala Zitarrosa).
Al ingresar a la sala nos recibió un juego de luces coloridas cayendo sobre la platea y el muy buen gusto de una DJ (muy aplaudida, tambièn en el intervalo). Así se fue creando el clima propicio para la fiesta que se venía.
Marilina Bertoldi (guitarra, voz y loops) abrió la noche acompañada por Martina Fontana en batería. Marilina subió a presentarnos un set apoyado en su último disco Prender un fuego (una belleza, igual que el de Barbi). Ya con el sonido de los primeros acordes de la viola se descolgó un aplauso cerrado, con gritos, elogios, piropos y arengas hacia la artista que se repitieron entre los temas y en el ida y vuelta con el público. Eso hizo que todo fluyera, que la gente y las artistas se encendieran. En ese ambiente y desde el segundo tema, “Fumar de día”, ya nos tenía en el bolsillo. Fue un disfrute general y con la energía bien arriba. Mechó un tema instrumental a pura distorción para detonar el pogo del repertorio: O no?, Fumar de día, Correte, Presagio, Remis, fueron algunos de los temas que interpretó, sumándo una versión del tema “Más y Más”, de Robi Draco Rosa, donde ella decretó que de ahora en más, el tema es suyo.
Inquieta desde su debut discográfico, Marilina, va investigando musicalmente, va mutando en las formas y en estilo, al igual que la potente imagen que descarga sobre el escenario. Es multi-instrumentista, productora de sus discos en los que suma capas de instrumentos, sonidos, diálogos, pistas y máquinas. También tiene una manera muy especial de cortar algunas palabras para meterlas en la melodía originando así “otro arreglo”. Viste y desviste las canciones a su antojo, generando versiones de sus propios temas totalmente diferentes a las que salen en los discos, como sucedió en la noche de hoy, y así mismo logra mantener la belleza y embrujo de sus creaciones. “Da cátedra…” como me comentó Federica en el intervalo.
Barbi Recanati (guitarra y voz), se presentó con su banda formada por Lux Raptor en teclados y guitarra, Marilina Bertoldi en bajo (si, ella), Tomas Molina Lera batería y Juan Manuel Segovia en guitarra. Presentaron el disco de Barbi que quedó flotando en la red al llegar la pandemia. El trabajo discográfico llamado Ubicación en tiempo real, es un viaje de violas y teclados que se va tejiendo desde el núcleo rítmico de la canción. Ese germen es recreado en escena por Lux y Juan Manuel, ellos manejan la atmósfera, los climas espaciales con las bases justas y crudas de Tomas y Marilina que van marcando el ritmo de la ruta musical en vivo.
Desde el primer tema la platea se paró y comenzó a bailar sobre la potencia y el hechizo que genera la banda. Todo el mundo de pie y a disfrutar de la fiesta. Barbi va despegándose de su trabajo anterior con la banda Utopians, y si bien el nervio de los temas son rápidamente identificables por su voz y estilo, llevan una nueva impronta. Se nota que disfruta de su nuevo trabajo y que va por más, sin miedos ni barreras, libre, como en la tapa del disco. Algunos de los temas que interpretaron: Los Demás, Los días que no estás, Para darte, En la frente, Al fin (tema de carácter épico, a mi gusto, que cierra el disco), Teoría Espacial, No fueron, Frágil.
Es de destacar las nominaciones y los premios que ambas han recibido en estos últimos años y el reconocimiento es indiscutible cuando hablamos de su apoyo-militancia en la causa feminista y con la comunidad LGTBQ. Musicalmente se siguen superando, evidenciando un amplio crecimiento. Se van transformado en puntales del cambio de la música que nos llega desde Argentina. Son dueñas de otro escalón, de otra vertiente. Otra luz. Hace tiempo que la vienen batallando, pero son parte de esos nuevos caminos que son tan necesarios para poder seguir avanzando, allá y acá. Las dos tienen una buena base de público en este lado del río con mucha avidez de verlas y escucharlas, por lo que descontamos su pronto regreso.
Gracias a las/os artistas que detonaron la Zitarrosa. Gracias por la música.
( Nota: El título de la nota alude y festeja el libro “Mostras del Rock” escrito por Barbi e ilustrado por PowerPaola. Libro en el cual se reseñan historias de artistas mujeres y músicas pioneras en el rock, muchas de ellas excluidas de la historia oficial. Saludamos esta obra, donde se nos abre la puerta para investigar, crecer y celebrar. 7/3/2022- fino)
Salú.
fino.
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