
Sumándose a una movida global cada vez más frecuente, Julieta Rada convocó a una pre escucha de su cuarto disco Candombe, en el singular espacio Magma Futura.
Minutos antes de la hora fijada, ya había asistentes en la puerta, comenzando con el propio Ruben “Negro” Rada que llegó orgullosamente temprano y estuvo comentando su participación la noche anterior en el concierto de Mocchi y también fue muy consultado sobre la versión local del programa televisivo La Voz.
Rodeada de amigos, familia y muchísimos fotógrafos, Julieta se presentó de impecable blanco y dorado, feliz de dar la bienvenida. También se acompañaros muchos músicos, algunos de ellos colaboradores del nuevo trabajo: Juan Casanova, Victoria Ripa, Juan Campodónico, Fernando “Lobo” Núñez, Facundo Balta, entre otros.
La tienda que forma parte del espacio Magma Futura muestra diversos objetos a la venta, mientras en pantalla gigante doble se proyectan imágenes del proceso de creación e instalación del envío 2024 al Pabellón Uruguay de la 60° Bienale de Venezia: “Latente” del artista Eduardo Cardozo. Una mezcla de arte plástico, arte pop y espacio futurista que convive sin estridencias, da la pauta de que la velada será interesante.
La escucha se hará en una especie de cápsula espejada, con asientos y puffs en el piso. Nos recibe la imagen envolvente del disco, proyectada en todas las paredes/pantallas digitales.
Julieta agradece la confianza para asistir a este misterioso evento, explica que le pareció interesante compartir con gente querida y la prensa un espacio para “realmente escuchar” su nuevo disco que será lanzado en plataformas y YouTube el jueves 26 de setiembre a las 20 horas.
Nos cuenta que realizar el disco implicó un gran esfuerzo, económico, pero principalmente emocional. Se trata de un homenaje al candombe de Uruguay, de grandes éxitos reversionados por la artista e invitados latinoamericanos que colaboraron para intentar conectar con otras culturas y audiencias. Producido en gran parte por Juan Chiavassa y mezclado por Leo Genovese. Nos adelanta que los videoclips que veremos no son los definitivos.
Agradece a la producción y con un “¡disfruten!” comienza la reproducción del disco, las canciones en orden y todos con su correspondiente video proyectado, la mayoría con subtítulos de las letras.
Comienza una versión del clásico Biricuyamba de Pedro Ferreira con base de tambores, flautas y un aire muy Funky.
Le sigue el tradicional Baile del Candombe que muestra una imagen muy moderna de Julieta posando entre flores. Tiene momentos chill out pero también incorpora coros infantiles, muy interesante versión.
Continúa con una canción de su padre: Adiós a la rama, interpretada con Fito Páez. Comienza con cuerdas hasta que se incorporan los tambores. En el video se la ve luminosa y sutil, y se explica el atuendo blanco y dorado que eligió para la presentación.
Sigue el tema que hizo exclamar al orgulloso Rada “¡este tema me mata!”: Consejo de Eros (creo que es del repertorio de La Calenda Beat) con la participación de percusionista cubano Pedrito Martínez. El coro despertó la necesidad de hacer “la clave” entre los asistentes.
Pasamos al jazz con Se abre el portón del gran Hugo Fattoruso con coros del propio Ruben Rada y una cuerda de vientos que te despeina, para seguir con la participación de ambos Rada en el emotivo Botija de mi país. El video tiene una estética basada en el artista plástico Joaquín Torres García y creo ver una inspiración de Carlos Paez Vilaró en el sol giratorio central, que puede ser tanto un tambor como un vinilo.
Una grata sorpresa la versión de Llamando de Mariana Ingold, cantado a dúo con la puertorriqueña Ilé y un magnífico video usando la letra en diferentes fuentes gráficas.
Terminamos con El Tambor de Jaime Roos, producido por Juan Campodónico. Una potente y exquisita versión que dan ganas de escuchar en loop todo el día, y es el único video donde la vemos cantar y bailar.
Me quedo pensando el gran logro de Julieta logrando mezclar en un mismo disco a los grandes popes de la música uruguaya y del candombe, no sé si hay otros ejemplos que no sean antologías.
Bienvenido este nuevo Candombe, un soplo de femenino aire fresco. Viene bien de bien.
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