Ruben Rada más que un cantante / compositor es una catedral cultural. Su trayectoria es impresionante y aun coqueteando con la comedia como actor. Es que su histrionismo es evidente. Y muchas de sus canciones son “para arriba”, festivas, pachangueras y bullangueras. Aunque hay un costado, el melancólico y serio, donde ha dejado varias perlas como obras de arte. Sin dudas, debajo de ese negro alegre, hay un ser meditativo y triste originado en su infancia, donde sufrió todo lo que sufren los niños negros y pobres en este bendito país, atravesando las peores consecuencias del racismo. Dentro de las joyas que menciono está BOTIJA DE MI PAÍS.
Un enorme fresco en candombe donde Rada apunta al “botija” que está creciendo en una sociedad injusta y da poéticos consejos. “(…) sin un día te recibís/dejate embriagar por los tambores”. Más adelante habla de “represión” y sin dudas esa expresión remite a la represión social, la acusatoria y a la otra, la del Estado y su institución policial. Rada solo dice: “si te quieren reprimir/juntate con cinco mil/y juntos repiqueteen las manos”.
La resistencia siempre será cultural, siempre. Esta versión es increíble y fue hecha con Hugo Fattoruso. Mark Feldman hace un solo magnífico de violín. Un obra maestra, un himno del candombe.















































