El pop uruguayo- salvo que se semeje al porteño- no ha calado en el gran público de aquí. Fijarse nada más en Jorge Galemire. Es algo extraño e incomprensible. Nico Klísich es un artista “pop” y que además navega en el folclore y fusionando, siempre fusionando, que es la clave al final. Nico es un artesano de la canción y un tipo muy inquieto y trabajador. Esta balada es bellísima, surcada por Tears for Fears, o sea, por el british pop. Ese 12 octavos da la idea de un vuelo en el espacio, de alas agitándose. Es melancólica y con un arreglo sobrio y sutil. Hermosa e íntima balada.















































