
En febrero de 1964 The Beatles llegaron a Nueva York, tocando por primera vez el suelo de la Meca. Su principal formación musical provenía de la escucha sistemática de los inventores del rock and roll, desde Elvis a Little Richard, incluyendo un capítulo especial por los grupos del doo wop (entre ellos The Miracles o The Ronettes, que tanto habían influido para sus arreglos vocales).
La historia registra la aparición del grupo británico como un estallido; la irrupción de un fenómeno que convulsionaría los EEUU. Y se podría hablar de un antes y un después en la cultura (y la política) estadounidense a partir de este encuentro.
Lo cierto es que habían digerido todo el rock and roll posible, y llegaban desde Inglaterra para “devolverlo” a su país de origen, en un hecho cultural sin precedentes. “Beatles ’64” es un trabajo basado en material documental inédito (restaurado en 4k), atravesado por testimonios de varios protagonistas directos, testigos del público o gente del ambiente musical. Las imágenes son un documento afectivo y removedor de aquel momento, partiendo del frenesí de las teen a la visión más serena y analítica de un Smokey Robinson o un Leonard Bernstein; desembocando en la melancólica evocación de David Lynch (además de entrevistas posteriores a McCartney, Lennon, Harrison y Ringo).
El registro es cautivante y muestra a cuatro jóvenes jugando como niños, sin comprender demasiado lo que está pasando, y sin tomarse muy en serio la fama. Cuatro muchachos que estaban adentro de un sueño, pero que al mismo tiempo se daban un espacio para salir de sus personajes, mostrándose como tipos comunes y corrientes. Esto último, quizá, haya sido un punto a favor del grupo, captado subliminalmente por la audiencia: una humildad y simpatía arrolladoras. Si un productor musical lo hubiese diseñado, jamás se hubiesen dado tantos hechos fortuitos que, concatenados, terminaron conspirando para el éxito en los EEUU.
Pocos meses antes había sido asesinado al presidente J. F. Kennedy en la ciudad de Dallas y el pueblo vivía una conmoción. Entonces con la llegada de los británicos se pasó del duelo nacional -sin escalas- a la euforia desatada. Además, en la noche en que debían presentarse en el show de Ed Sullivan, el país vivía un feriado y por esto el grueso de los espectadores fueron el “público cautivo” instalado frente a sus televisores.
Más de 70M de personas vivieron en vivo y en directo la actuación de The Beatles. El documental nos muestra la emoción incontenible de las chicas, contrastando con el desdén o la indiferencia de otros, más que nada del lado masculino. Con una acertada mirada sobre el tema, Smokey Robinson comenta: “Las mujeres son las que hacen que la industria del entretenimiento exista, porque son sensibles y no temen mostrar sus emociones.
Los hombres no debemos mostrar emociones. No debemos ser sensibles, no debemos llorar, debemos ser fuertes. Y es una porquería”. “Beatles ’64” es un documento ineludible que deja en claro una cosa: el fenómeno no puede ser apresado. Está envuelto por un cúmulo tal de probabilidades y variables (políticas, culturales, raciales, sexuales, etc.), que hace imposible su explicación racional. Es mejor creer que aquello nunca existió y que es una leyenda.
Beatles ‘64 (Estados Unidos/2024). Dirección: David Tedeschi. Producción: Martin Scorsese. Duración: 108 minutos. Disponible en: Disney+







































