ESTO ES EFÍMERO! Pero eterno.
La Kermesse Redonda se presentó en Montevideo este fin de semana con dos funciones en la Sala del Museo con entradas agotadas en las 2 fechas.
Hay algo que no necesita explicación. La mística sigue intacta, por una banda con historia y una multitud fiel que no afloja.
El arranque fue inmediato, con una introducción de guitarra y teclados dibujando ese clima de antesala que todos reconocen. Y cuando entra el primer tema, se rompe cualquier distancia. La energía es alta, directa, poderosa!
Veteranos, sí. Pero con una intensidad que por momentos los devuelve a otra época, con la característica de la madurez y experiencia en la entrega de un show profundo. La dinámica interna también impulsa: son tres cantantes que se alternan, una manera peculiar y atractiva que sostiene el pulso. Todo circula, todo está en movimiento. Y aunque el repertorio tiene años, en vivo adquiere otra respiración, otra densidad.
En ese marco, el show revela una arquitectura clara: tres actos definidos, separados por pausas breves que no enfrían, sino que mantienen el clima. No se trata de cortes arbitrarios, sino de una construcción consciente.
El primer tramo funciona como una descarga frontal: una seguidilla intensa, conocida… Es impacto puro, sin concesiones, una entrada que seduce y nos brinda un infierno y antagónicamente un paraíso encantador
Luego llega una pausa. Corta. Necesaria.
En un momento cuando arranca el segundo bloque me corrí hacia la puerta, sin salir del todo. Y ahí se vibró una magia auténtica todos con uno, uno con todos, suena Tarea Fina y la marea de cuerpos, sin apuro, cantando al unísono. No es solamente cantar, más física, más compartida.
Una segunda pausa vuelve a reconfigurar el terreno.
El tramo final es catarsis. Es ritual.
En los momentos más altos, el sonido se expande. En Vamos las bandas, la aparición de una saxofonista invitada abre una nueva dimensión sonora, más amplia, más luminosa.
Todo se sostiene en un pulso constante. Un espectáculo reconocible, sí, pero que no se queda quieto frente a un público respetable. Y encantador.
Setlist – estructura en tres bloques
Primer bloque – impacto inicial
Nuestro amo
Botija rapado
Me matan limón
La bestia pop
Barbazul
Preso
Motor-psico
Canción para naufragios
Fuego fuego
Segundo bloque – desarrollo y profundidad
Tarea fina
Gualicho (Jorgelina) / Pianola
Alien duce
Yo no me caí del cielo
Todo un palo
Cruz diablo
Noticias
Perdiendo el tiempo
Yo caníbal
Tercer bloque – catarsis final
Crack crack
Pac-Man
Rock de las abejas
Mariposa/rock
Todo preso
Vamos las bandas
Efímero
Jijiji
Fue un show encantador, sostenido en un ida y vuelta constante donde el público no soltó a la banda en ningún momento, acompañando cada tema como suyo propio. No hubo fisuras: lo que pasaba arriba encontraba eco abajo, en una comunión que no se fuerza, que simplemente se da.
Y eso también habla de algo más profundo. De una banda con trayectoria, sí, pero sobre todo de una banda que sigue ocupando un lugar de culto sin necesidad de explicar, que sigue convocando desde la emoción, desde la memoria, desde el presente.
Que siga siendo rock.
Que siga siendo encuentro.
Que siga siendo una fiesta redonda!
Ver esta publicación en Instagram













































