
Claudio Taddei de espaldas al público pinta un mural y va dando forma a dos grandes caras, mientras que de a poco comienza a cantar, al mismo tiempo, hace percusión en la propia tela y graba con pedaleras esos sonidos que van sirviendo de base loopeada a su música.
Así comenzó Intuitivo, el espectáculo que Claudio Taddei dio en la sala Hugo Balzo del SODRE el pasado sábado 15 (también se presentó el viernes 14), que marcó el esperado reencuentro del artista con los espectadores uruguayos. Es que desde que se fue a vivir definitivamente a Suiza ha venido poco por Uruguay, más allá de alguna aparición esporádica como la conducción del ciclo “Cuerdas y vientos” que se transmitió por Televisión Nacional.
“InTuiTivo” es su último Cd-Dvd , que recibió el Premio Graffiti como Mejor Edición Especial, y ya ha sido presentado en varios Festivales de Europa. El espectáculo que muestra este trabajo es un show con canciones, pero también de imágenes, audiovisuales, palabras y silencios, donde la música se mezcla con la pintura.
Desde el nombre, Intuitivo pretende crear un ambiente de emoción y arte en su estado más puro, generando la complicidad del público, dejándose llevar por lo sentido en el momento, y aprovechando cada sonido y cada trazo. Para ello, Claudio Taddei además, aporta mucho, con una presencia casi de showman por momentos, sumamente expresivo y con la sensibilidad a flor de piel, algo que realmente contagia. Así el artista, pinta, canta, improvisa, cuenta, juega, se emociona y emociona.
Los loops rítmicos que acompañan las letras y las canciones son creados en tiempo real utilizando la voz, los juegos vocales, la guitarra, los lienzos y hojas en las que pinta y dibuja, y otros instrumentos aleatorios como ser un mate o un termo por ejemplo. Todas estos agregados, hacen que por más que toque, guitarra bajo el brazo, temas ya conocidos como Dormite tranquilo, Corazones Sinceros o Para el Sur el Norte está Lejos, todas las interpretaciones sean auténticas versiones de él mismo.
Un show completo, con mucha energía y mucha calidez, sin perder nunca el sentido lúdico, la improvisación y el color. Una mezcla ajustada de performance y de concierto. La sala Hugo Balzo llenísima, lo despidió de pie, pidiendo que no se fuera. El show lo mereció sin lugar a dudas, fue algo distinto y mostró a un Claudio Taddei con una versatilidad artística que cautivó. Taddei se fue, dejando de regalo este Intuitivo a un público que lo quiere más cerca, o por lo menos más seguido por Uruguay.
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