Grupo de amigos que se reencuentran en casa de uno de ellos, y recuerdan con humor momentos vividos en la Juventus, y noches con alcohol y drogas en balneario rochense. Vimos esta obra en su estreno en el Teatro del Notariado hace aproximadamente una década, y nos sacudió la temática, pues entraba en un tema tabú, en el momento ya que constituía un flagelo social, como lo fue el sida.
Hoy día empalidece, lo vertebral de la trama, afortunadamente la medicina ha hecho que los pacientes puedan convivir con ese mal, y no implique una muerte segura como en aquel entonces. No obstante, la obra sigue impactando (más allá de las excelentes actuaciones) y ¿Por qué? a mi entender, la naturaleza humana hace que siempre tengamos un flagelo social, llamémosle, discriminación, violencia de género, pedofilia, prostitución y trabajo infantil, y muchos etcéteras, y ante estas tremendas realidades, todos nos convertimos en H D P.
¿Quién no ha cerrado una puerta o ventana ante cualquier circunstancia de peligro vivida por un vecino? Hasta dónde la complicidad por cobardía o por “es problema de la pareja”
¿Hacemos oídos sordos? Y ese es el planteo. Quién de nosotros se atrevería a levantar un dedo acusador, si todos somos, fuimos o seremos H D P. Sigue interesando y mantiene en vilo a un espectador de amplio espectro generacional, y promete el éxito de Rescatate obra del mismo autor, pues hay profesionalismo, humor y un muy buen rendimiento en escena.
H.D.P. obra de Gustavo Bouzas, con el autor, más Claudio Martinez, Horacio Nieves, Christian Zagía, Verónica Diaz y la voz en off de Luis Orpi. Coreografía de golpes de Zagía y música de Alfredo Leirós.
Estreno 18 de febrero de 2013.
Teatro La candela.
Dirección de Juan Antonio Saravi.

















