
¡Fa! Montevideo
Cuando el 25 de noviembre de 2021 Mex Urtizberea invitó al programa radial, que hacía desde su casa junto a Nicolás Tolcachier, a algunas personalidades de la cultura y del periodismo deportivo como Andrés Ciro, Juanse, Julián Kartun, Víctor Hugo Morales, Juan Ingaramo y Alejandro Apo para hablar de Maradona y a tocar canciones en honor al astro fallecido un año antes, no imaginó que estaba fundando uno de los sucesos culturales más interesantes surgido en los últimos años en las pantallas de streaming.
¿Qué es ¡Fa!? ¿Un programa, una fiesta, un encuentro, una entrevista múltiple o un festival de música? Probablemente sea todo eso condensado en poco más de una hora de programa. Pero desde hace un tiempo Mex se ha subido al escenario a llevar la propuesta a distintas salas, desde el mítico Obras Sanitarias de Buenos Aires al no menos mítico Teatro de Verano de Montevideo. De Córdoba a Madrid, el fenómeno Fiesta ¡FA! no para de crecer.
El jueves 19 de marzo 2026 Mex y su troupe recalaron en nuestra ciudad en un encuentro cuya mayor virtud es la confianza, ya que la gente saca una entrada para un espectáculo que no sabe quién va a actuar, cuál va a ser el repertorio ni cuánto va a durar. Un cheque en blanco otorgado al hombre de los lentes, ese que conocimos en la tele a través de Cha cha cha, Pura Química o Graduados.
El espectáculo en el Teatro de Verano estaba pautado para las 21, aunque a esa hora la cola para ingresar al recinto aún era larga, aunque se movía con fluidez, la puntualidad no es nuestro fuerte y apenas pasadas las 21.30, acompañado de la música de la película El Imperio contrataca, subió el anfitrión al escenario con una capa draculina que lucía las letras ¡FA! en la espalda.
«¡Qué hermosa noche nos tocó!, ¡hasta dónde hemos llegado con todo esto!, estamos en el Teatro de Verano y estamos en el quinto año de ¡FA! y esto lo hicimos juntos, ustedes son cómplices», afirmó Mex y agregó «el mayor deseo que tenemos es ser sorprendidos, porque sorprenderse es volver a creer en el otro».
El primero en ser presentado fue Miguel Rep, el dibujante que se encarga, lápiz en mano, de ir registrando lo que sucede. También hay una banda estable, compuesta por Lulo Isod en batería, Paco Leiva en guitarra y dirección musical, los hermanos De Francisco, Leonel en trompeta, Santiago en el saxo, y Joaquín en el trombón. En el bajo, Martín Varela, en los coros, Mía Folino y Chechi de Marcos, la artista entrerriana que menciona el español Leiva en su canción «Bajo presión». Mía es hija de Hilda Lizarazu, sin dudas una de las voces más importantes del rock argentino. Los teclados están a cargo del propio Mex y de Lito Vitale quienes mantienen una amistad desde la infancia.
La apertura del ¡FA! montevideano estuvo a cargo del dúo Koyno Yokan, que interpretó «Pupilas lejanas» de Los Pericos y «Loco» de Andrés Calamaro. El recital prosiguió con Julieta Rada interpretando «Malísimo», de su padre y «Suave», de Luis Miguel.
Según Mex, el siguiente invitado es un renacentista, hace todo bien en el ámbito artístico. Cuando nombra a Julián Kartún surgen los primeros gritos y silbidos de aprobación de la tribuna. Julián trajo a Jorge Drexler a la noche a través de «Causa y efecto» el tercer track del disco Sea. Para la siguiente canción invitaron a Juan Martín Mojoli «Mojo», bajista de El Kuelgue, banda que también integra Kartún, para interpretar «Sinoca». La despedida fue con «Mil horas» la emblemática canción que aportó Andrés Calamaro a Los Abuelos de la Nada en 1983.
La siguiente presencia femenina es también de este lado del Plata, llegó a ¡FA! recomendada por Maggie Cullen, se trató de la sanducera Catherine Vergnes que inició su presentación con «Río de los pájaros» y prosiguió con un popurrí de canciones que integran su disco Clásicos del folklore uruguayo del 2024 que contiene algunas de las canciones más emblemáticas del género. Fiel al espíritu de ¡FA!, Catherine cerró la actuación con una versión de otro artista, se trató de «Barro tal vez», del Flaco Spinetta, una de las canciones que también versionó su admirada Mercedes Sosa, cuyo disco Cantora inspiró el de Vergnes, grabado en los estudios ION, bajo el mando del legendario Portugués Da Silva.
El siguiente artista es Fleivor, una suerte de Mc. Phantom de estos tiempos capaz de hacer maravillas solo con su voz, reproducir cualquier sonido o emular una banda completa solo con su boca en el micrófono. El comienzo fue con una vocalización de la melodía de «Tengo un candombe para Gardel» de Ruben Rada, para seguir con una serie de ritmos tangueros que fueron mutando hacia el rock y el trap, con una escala en la música de El Chavo del 8, para dar paso a un sonido más industrial y electrónico.
Las coristas Chechi de Marcos y Mia Folino se adueñaron del escenario para hacer una versión de «Dos días en la vida» del disco El amor después del amor de Fito Páez.
«Se vienen todas las voces, todas» anunció Mex para dar entrada a Agarrate Catalina, que interpretó «Cactus», la canción de Gustavo Cerati que integra su disco Fuerza Natural. Para la siguiente canción se sumó Tabaré Cardozo con «Vencedores vencidos», de Los Redondos. Mex les pide un bis y la banda arrancó con toda su potencia blusera para encarar «El Fantasma de Canterville» de León Gieco. Todos se lucen con una de esas canciones que sabemos todos.
Los siguientes en la grilla son Maikel y el Mono de Kapanga, el hombre que supo emular el truco de Michael Jackson para inclinarse al frente sin caer, arremetió con «Clandestino» de Manu Chao, el humo que me llega desde la platea se acopla a la canción. Prosiguieron con “Loco (tu forma de ser)” de Los Auténticos Decadentes. El set terminó con el éxito de Kapanga, «El mono relojero».
«Voy a presentar a alguien que es muy grande para mí, pero también para vos. Es un lujo, es un sueño» Así recibió Mex a Rubén Rada en su primera fiesta ¡FA! El olé olé negro bajó de la platea hasta el escenario. Él devolvió la gentileza con «Quién va a cantar» acompañado por un coro de miles de personas que siguen con palmas la clave del candombe. La siguiente canción es un recuerdo a Totem, afirmó Rada, anticipando lo que será la reunión, de quienes quedan de la banda, en un recital que aún no tiene fecha confirmada (hubo algún otro intento por juntarlos, ojalá este se concrete). Si hay un rock uruguayo, no hay dudas de que Totem es de sus mejores representantes. El swing de las tumbadoras de «Dedos» se adueña del Teatro de Verano. Y si de moverse hablamos, es imposible quedarse quieto cuando suenan los primeros acordes de «Tocá ché, negro Rada». ¡Tremendo!, dice Mex y el ole olé resuena en la tribuna, mientras Rada se despide del escenario brindando unos pasos de baile junto al anfitrión.
Alguien pidió volver y lo hace acompañado de uno de los momentos más emotivos y sorprendentes de la noche, Julián Kartún retomó el escenario para ofrecer «Parque acuático» de El Kuelgue. La sorpresa ocurrió cuando en la segunda estrofa se sumó Wos. Buena parte del público, a sabiendas de que el Cosquín Rock sería en un par de días después, esperaba algún milagrito, no hay dudas de que este fue uno de ellos, el primero de la noche. La gente se quedó con las ganas de que Wos cantara una de las suyas.
Mex afirmó que a los siguientes invitados los venía persiguiendo desde hacía mucho para que fueran parte de ¡FA! El espíritu de La Vela Puerca se apoderó del teatro con la presencia de sus cantantes: el Enano y el Cebolla abrieron con «El profeta», prosiguieron con «Vuelan palos» para que la platea cantara Vamos la vela de mi corazón.
Se adivina que la sorpresa sigue cuando empieza a sonar la línea de bajo y la inconfundible armónica de «Tan solo» de Los Piojos, Andrés Ciro con una campera de jean con la espalda dedicada a los Rolling Stones encaró una serie de canciones acompañado por su bajista-pareja. El oh de la canción es coreado por todo el público, la fiesta es total. Mex agradece a todos quienes participaron y pregunta, ofrece: «¿Quieren más?» y entonces llega «Raros peinados nuevos» de Charly García en la voz de Andrés Ciro, que prosiguió con «Antes y después», de su proyecto Ciro y los Persas. La última de la noche, dice Andrés mientras canta sí sí sí y la gente responde no no, en una suerte de eco invertido. Finalizado el momento lúdico un chaparrón de ritmo se descargó en el Teatro de Verano de la mano de «El Farolito» la canción de Tercer Arco que se instaló en todas las radios en la década el 90, la que incluye una parte de «La rubia tarada» de Sumo cuando la hacen en vivo. Andrés presentó a la banda encarando la recta final de la fiesta.
Los recitales, las propuestas se retroalimentan y de la misma forma que uno puede pensar que muchos de estos artistas subieron al escenario porque estaban en Montevideo para actuar en el Cosquín Rock, algunas de las cosas que pasaron el domingo en la rambla, como Julieta Rada cantando con El Kuelgue o Wos con La Vela Puerca bien se pueden haber pergeñado el jueves también a orillas del Plata.
Pasada la media noche la gente se retiró extasiada, con la sonrisa en la cara y en el alma, la capacidad de sorpresa fue colmada en todas sus expectativas, la confianza en Mex se mantiene intacta.

















































