Ampliación del Cono Monetario 2021

El sillón de Don Otto y el dinero venezolano

El lector se preguntará qué tiene que ver el sillón de Don Otto con el dinero de Venezuela. Como se dice en muchos lugares, es como juntar peras con manzanas. En algún sentido tiene razón el lector si toma literalmente la comparación, pero si salimos de la literalidad entonces la cosa cambia. Para ello es necesario ir al bendito sillón y averiguar su sentido y su fama. Reproduzco la historia tal como se encuentra en Wikipedia, la enciclopedia de todos: “Don Otto le dice a Fritz que descubrió a su mujer con un amante en el sillón de su casa. Le advierte que no aceptará estos hechos y que buscará una solución drástica. Días después Fritz le pregunta a Don Otto qué hizo para resolver el engaño. Don Otto, muy ufano, le dice «Problema resuelto: Vendí el sillón». Evidentemente Otto y Fritz son personajes de la caricatura humorística latinoamericana, aunque se supone que sus orígenes son reales. Pero esto es otra historia. Lo que aquí importa es la simpleza y absurdez con que resuelven sus problemas. El sillón de Don Otto no es más que la ingenuidad del personaje para solucionar problemas complejos como el suyo.

¿Qué diría usted, lector, si en su país circulase un billete cuyo valor es de un millón?, digamos de pesos, reales, soles, guaraníes, bolivianos, en fin. A lo mejor se siente un ser afortunado con un billete de esos en su billetera; después de todo, no es para nada una suma despreciable en cualquier lugar del mundo. Y se sentiría feliz de ser ciudadano de un país tan rico y tan bien administrado económicamente. Pero, claro, usted sabe que una cosa son las historias de Las mil y una noches y otra bien diferente la realidad que lo rodea. Los venezolanos saben de estas cosas y no están para quimeras, pues su realidad los consume día tras día. Hace tres semanas el Banco Central de Venezuela (BCV) emitió tres billetes: de 200.000, 500.000 y 1.000.000 de bolívares. El de un millón es el de más alta denominación en toda la historia del país. Los ceros pueblan los billetes venezolanos como las estrellas pueblan el cielo pero, a diferencia de estas, ni brillan ni titilan. No alumbran nada, no valen nada. Ese billete de un millón de bolívares equivale a US$0,52 al tipo de cambio del viernes anterior a su emisión que fue el lunes 8 de marzo. Si el pasaje del transporte público cuesta 150.000 bolívares (US$0,07), haga usted la cuenta de para cuántos pasajes le sirve ese fenomenal billete. Ahora, mejor ni quiera saber dónde tendría que llevar estos billetes para comprar los bienes del supermercado (bueno, si los encuentra, claro está). ¿En un saco, como los dólares del kirchnerismo en los conventos?

Don Otto vendió el sillón de la vergüenza “y solucionó la infidelidad de su esposa”. Los gobiernos venezolanos de Chávez y Maduro le suman y quitan ceros a sus billetes, según los niveles de inflación. El año 2007, Venezuela tenía una inflación de 17%. Entonces Hugo Chávez en su programa Aló Presidente, declaró: “El bolívar va a recuperar todo el terreno perdido ante el dólar, el euro y todas las monedas del mundo”. ¿Y qué hizo? Modificó el cono monetario venezolano sustrayéndole tres ceros. Pero esos 17% de inflación del 2007 se convirtieron en 2.665 % el último año. ¿Qué ha hecho Nicolás Maduro? Veamos la historia reciente. En 2018 nace el billete de un millón de bolívares soberanos, y el Fondo Monetario Internacional proyectaba una inflación de 1.000.000% para Venezuela. ¿Solución de Maduro? Llamar a Don Otto: en una segunda reconversión simplemente le quitó cinco ceros al bolívar fuerte (¿fuerte?). ¿Cuánto durarán estos nuevos billetes repletos de ceros? Menos que la lombriz en el pico del zorzal, pues llegará rápidamente el momento en que la inflación se los comerá y nuevamente se volverá a utilizar el sillón de Don Otto.

La primera consecuencia de este nuevo cono monetario es la dificultad que tiene el comercio para funcionar adecuadamente porque, en rigor, solo sirve para pagar cosas muy baratas y para dar vuelto, lo que tampoco es tan fácil pues no existe dinero de baja denominación que funcione como “sencillo”. El economista Luis Vicente León, de la consultora Datanálisis, en entrevista a BBC Mundo analizó así la importancia de este billete millonario: «están sacando a circulación un billete que será el de más alta denominación en bolívares, pero en realidad actuará más como una moneda para dar cambio». Ahí se equivocó porque ni para cambio sirve, y los venezolanos se ven obligados a pagar hasta lo más barato con un dólar, como el pasaje del transporte público por ejemplo, sin posibilidad real de recibir el vuelto. La segunda consecuencia es la abierta dolarización del mercado venezolano que viene desde lejos como un sistema monetario paralelo al bolívar, pero que siempre fue rechazado por el gobierno, hasta hace poco tiempo. En una entrevista a nivel nacional en noviembre de 2019, Maduró sorprendió con estas palabras: “Te voy a decir una cosa: yo no lo veo mal, no lo veo mal, me declaro pecador (…) Ese proceso que llaman de dolarización puede servir para la recuperación y despliegue de las fuerzas productivas del país y el funcionamiento de la economía. Es una válvula de escape, gracias a Dios existe» (France24 del 19 de noviembre de 2019). Hoy quienes pueden, utilizan esta moneda en su diario vivir.

Lo cierto es que nadie cree en este bolívar millonario. Más aún, nadie cree en el bolívar como moneda práctica cotidiana, aunque esté refrendado por la propia Constitución. Los economistas son escépticos dada la realidad de la economía venezolana: «Quitarle ceros a la moneda o cambiarle el nombre no es la solución», dijo Luis Vicente León a BBC Mundo. No se trata de una cuestión de ceros más o ceros menos, sino de cambios estructurales del sistema económico que ya ha consumido más de la mitad del Producto Interno Bruto del país.

Conclusión: entre Don Otto y Nicolás Maduro no hay mucha diferencia a la hora de solucionar sus problemas: el primero vendió el sillón de la vergüenza; el segundo le quita ceros al billete.

Y aquí no ha pasado nada.

 

 

Imagen portada: Ampliación del Cono Monetario 2021 – Banco Central de Venezuela – bcv.org.ve

 

 

 

 

 

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Alejandro Carreño T.

Alejandro Carreño T.

Profesor de Castellano, Magíster en Comunicación y Semiótica y Doctor en Comunicación. Académico en Brasil y en su Chile natal. Columnista y ensayista. Lleva adelante en Youtube su canal “De Carreño a los libros”, donde aborda temas de Literatura, Educación y Cultura.