Morón y Los Intensos

El poder invisible: Morón y Los Intensos

Nos juntamos con Martín Morón y Nico Varela a charlar sobre el flamante disco de la banda. Hablamos del proceso de producción y el nuevo desafío para la carrera de Martín. Café mediante y con ganas de seguirla, tenemos la promesa para cuando llegue la presenta.

Ahora, viene el tiempo de estar al frente, en el micro, defendiendo tu proyecto, tus canciones ¿Cómo vas con eso? 

Martín Morón: En lo personal es lo más desafiante. Es lo que más me costó, si bien muchas veces he participado desde ese lugar en otros proyectos, siempre fueron cosas puntuales. Pero ahora es otro el encare. Fue mucho más sencillo decidirme a hacer el disco con mis propias canciones, explorar los textos, las músicas que quería… pero estuve un buen rato pensando ¿y quién las va a cantar?…


¿O sea que no estabas seguro de que ibas a ser vos quien cantarìa? 

MM: No, fue raro. Si de algo estaba seguro era que Nico (Varela), que es mi hermano del alma, de toda la vida, me iba a producir el disco. Eso estaba decidido desde el 2009, lo habíamos hablado, yo justo me estaba mudando y le dije déjame llegar al barrio acomodarme y no sé qué… y esa conversa quedó en pausa hasta el 2018… 

Nico Varela: Déjame que pasen once años y vemos..jaja.

MM: Y eso que nos vemos constantemente, compartimos una cantidad de laburos y cosas juntos. Pero el momento de quiebre fue cuando decidimos parar con La Abuela Coca, a mediados del 2018. Si bien había un disco en pre-producción en el cual yo tenía varias canciones ahí, y al quedarme sin esa energía dije: “ta, es ahora”. Necesitaba reinventarme, Nico podía producir y yo necesitaba hacer mis cosas y retomamos la conversa en caminatas nocturnas por el barrio. Pleno invierno con cierto aire de bajón y siempre estaba la pregunta “¿y quién canta?”, pues no estaba tan convencido de que tenía que ser yo. Y Nico en todas esas charlas fue el que me terminó de dar ese empujón; tenés que ser vos.


¿Y cómo te sentís haciéndolo?

MM: De fiesta. Estoy entre amigos. Termino más cansado cuando llego a casa, pero feliz.


Escuché el disco y la verdad es que me gustó mucho. Encuentro las influencias de siempre, pero buscando una sonoridad, un nuevo camino

MM: Bueno, gracias. Estamos intentando eso. Yo creo en la función del productor. Por eso elegí a Nico, pues me conoce. Nos conocemos hace mil años y siempre escuchamos mucha música juntos, sabemos lo que nos gusta, por donde puede ir, por donde no. Sabía que no tenía que explicarle lo que necesito y lo que quiero, todo eso él lo sabe y el camino fue mucho más sencillo. Tremendo camino allanado. Y otras de las razones por las cuales lo elegí, es ese “poder invisible” que existe, eso que es difícil de nombrar, de describir, y no se puede comprar ni aprender. Y eso lo encuentro con él, no comprarnos problemas. Empezamos de cero, somos una banda y cargamos con eso y vamos para adelante.


Y vos Nico, ¿cómo estás con este desafío que te tocó? El amigo llamó y…

NV: Mirá en ese momento, pensaba, no me quería condicionar, pero fue un desafío enorme. El es mi amigo desde la adolescencia, es un artista muy importante, con una trayectoria inmensa. Formó parte de grandes grupos, muy importantes de este país, siempre en otros roles que el actual. Ahora es frontman, es el momento en que pone la cara y dice: este soy yo, ahora se va a ver mi trabajo exclusivamente. Martín es un terrible músico, puede tocar en cualquier jam de jazz, acompañar como instrumentista a otros grandes, es sesionista, es compositor de canciones, cantante. Entonces fue difícil encauzar todo eso en un proyecto global que lo represente. Tener esa responsabilidad y llevar todo adelante, era un trabajo gigante, pues cuando arrancamos había cuarenta canciones. Diez instrumentales, otras ya versionadas, una obra enorme, además de ser un momento bisagra en su carrera.


Pero trabajaron cómodos…

MM: Muy…

NV: Sí claro, como decíamos, escuchamos música juntos toda la vida, trabajamos en otros proyectos musicales, yo desde el rol de productor y el de instrumentista, entonces todas esas cosas ya estaban aceitadas. Hay confianza plena, que para este laburo es imprescindible, que ese tren fuese hacia adelante y que en ningún momento se dieran fisuras, ese fue el combustible para el avión. Hay confianza, aceptación, entendimiento. Fue un desafío, pero muy, muy bueno.


Banda nueva, poderosa, una selección… aparte era llamar y todos iban a decir que sí… ja.

MM: Fue difícil. Tengo cantidad de colegas, hermanos, amigos… lo que allanó el camino fue pensar que era un juego.

No tenía la presión de ser fundamentalista, esto debe ser así, esto es así… pensar que era un juego y poner reglas, fue y es una gran ayuda. No quería que fuese un cumpleaños de quince. Hay discos que son fiesta y están tremendos. No quería que fuese cada tema con una banda distinta, por tanto amor que le tengo a tanta gente, a tanto tocador que anda volando y que me quiere, ¿entendés? Tenía que elegir qué criterio tomar, y me estoy expresando mal, por que ahí, ya éramos nosotros dos (con Nico). Teníamos que ir consensuando, «tratemos de que seamos pocos«. Yo le dije a Nico, quiero que estés en la banda…


Nico al bajo…

MM: No, ahí todavía no, le dije: «tocá lo que quieras«. Empezó diciendo que sería una de las guitarras. Cuando él dijo eso, enseguida pensamos en el Pomo (Vera) para el bajo. Pero Nico al empezar a hacer las maquetas, tocó el bajo y se fue copando y me dijo “capaz que quiero tocar el bajo”…ja. Y ahí me cayó una ficha y sin que Nico lo dijera inventé otra regla, ningún compa de La Abuela… me costó un montón, imagínate. Lo mismo con Martín y Nico (Ibarburu) que los amo, no sabés lo que fue, por lo que significan, son próceres a los cuarenta años, por lo fuerte que es contar con ellos, Yo no quería tanta “firma”, pero vuelvo a decir: este es el juego y con estas reglas, es así. Cuando llamé a Pedro (Alemany), me pasó algo así, como que casi estaba violando una de esas reglas… dije loco te estoy llamando, desde el lugar de formar una banda.


Aparte a toda la gente que nombras, desde el lado tímbrico, desde el lado del sonido hubiese condicionado… creo.

NV: Tal cual, no solo en la composición del grupo, sino también en el disco en sí, tuvo una incidencia terrible, en plasmar el sonido en el disco.

MM: Y después en el juego de buscar esa voz propia de la que hablas, fue hacer de cuenta como que la banda ya existía. Yo cuando convoque a los músicos les dije: “¿te gustaría grabar el disco y después que sea una banda?«, y todos dijeron que si, fue pahh¡¡… aunque luego nos mordíamos por no meter otras cosas… ja. Solo metimos cosas puntuales, unas cuerdas, todos agarrados a “nuestro sonido”.


¿Los temas son todos tuyos?

MM: Casi. El segundo tema del disco se llama “Estás en mi” y es un poema de mi abuelo. Salado. Es mi abuelo paterno que se dedicaba a otra cosa, pero editó un librito de poemas en el 65. Escucho a mi hijo cantándolo y es como medio increíble. El abuelo Coco. Después hay otro tema que hicimos la música juntos con Nico. Yo tenía una letra por un lado y una música por otro, y me daba una sensación que a mi me gusta mucho, un oxímoron,  pero en este caso no me cerraba mucho. La letra muy agreta y la música muy para arriba. Ahí agarramos el tema e hicimos la música juntos.

NV: Fuimos fuerte y al medio, un escupitajo…ja


Invitaste a cantar a Pedro Dalton y a Eli-u. Con ella un conocimiento desde “el principio de los tiempos”, supongo que desde Autobombo (1998- El Príncipe. Martín Morón, Mario Gula y Leo Anselmi).

MM: Si… y fue impactante. Con Eli-u fue consecuencia de… y lo de Pedro re-sorprendente… para mi, pues ni siquiera fue una idea mía. Coco Barcia aliado de fierro, (hermano de Nico Barcia) está ayudando en lo que sea, en cosas que no tienen nombre, y una de esas cosas es el diseño arte. Escuchó todas las músicas, pensamos primero en que Nico hiciera la tapa… luego un día Coco me dice  “¿Y si le decimos a Pedro?”, en eso se da también que estábamos en la maqueta de un tema y Coco antes de irse me dice “y otra cosa, ese tema lo tiene que cantar Pedro”. No le di mucha bola. Pasó un mes y pico, y en un ensayo hablando con el Chamaco salió la conversa y le conté, Chamaco dijo …si, y Nico también: ”ya está, es esa”.

NV: Y notamos que desde su presencia con la voz, la canción se disparó…

MM: Así loco, una reverencia con Pedro, un gracias… gigante. Me dio a elegir una cantidad de dibujos, me dijo “llevalos y elegí”. Cuando le mostré el elegido me dijo “yo sabía que ibas a elegir ese”. Todo así… una onda divina, fue atronador, me pasó por arriba. La generosidad artística del loco, por los dibujos y cuando agarró la canción en la parte que entra la llevó a su planeta y le dije “yo no entro más, seguí vos cantando solo” ja. En el caso de Eli-u fue todo inverso. Yo no quería llamar tampoco a los compas que siempre hago cosas, como a Martín (Buscaglia) por ejemplo. Arrancamos a pensar en una voz femenina, hay un montón de voces que me encantan. Pero pensé en Eli-u y es como cerrar algo también. Como vos decías, cuando ensayábamos para Autobombo, había pegada en la pared una foto gigante de ella.

Estaba ahí. La invitamos medio tarde, era el último tema, no había mucho margen, el tono era ese… y ella, maravillosa, dijo que sí, que le quedaba bien, hizo unos arreglos divinos. Trabajamos el tema con Nico, la cantamos los dos toda la canción, probamos muchas cosas…

NV: Trabajamos para la interacción entre ellos dos y fue divino, ella aportó mucho, compuso arreglos vocales, se comprometió con la obra. Una maravilla.

MM: Toda la gente que convocamos, la banda que pusieron todo, a las cuerdas, a todos. Martin Gil (el quinto Beatle) ayudó montones, pero todos… Betina, Cecilia, Adrían, Fede. Y eso que fue todo armado en pandemia, interactuamos en bloques… pero trabajamos cómodos, a gusto. Divino.

NV: Claro, con Pedro (Alemany) por ejemplo ya estaban todas las violas diseñadas y trabajó cómodo, con toda su creatividad, en su estudio… hasta altas horas, nos tenían que echar de la casa… ja. ”los vecinos… son las cinco”.. jja. Pedo un laburo espectacular, con todos la verdad. Estamos muy contentos. Fue alucinante.


Para cerrar, supongo que con todo lo que está pasando, te gustaría decir algo además de este disco maravilloso que pronto (esperemos) podamos escuchar desde un escenario.

MM: Dejame mandarle un abrazo gigante a una tremenda cantidad de colegas que están sin laburo hace una cantidad de tiempo, un año largo mal. Nos afecta a todos, pero además hay una brecha generacional, que es el de las posibilidades de la tecnología, que muchos no la tienen clara, no la manejan y se ven impedidos de hacer algunas cosas que otros hacen con ella y pueden llevarla un poco mejor. A toda esa muchachada a no bajar los brazos a seguir buscándole la vuelta. Un abrazo inmenso para todos.

NV: La cultura es de todos. No solo de los músicos y artistas que estamos parados. Es de todos y tiene que encontrarse una vuelta. No se puede aguantar como sociedad sin cultura, no todo se resuelve con internet.

MM: Por eso.. un abrazo para todos. Vamos arriba.

Martin formó su banda con Nico Varela en bajo, Pablo «Chamaco» Abdala en batería, Pedro Alemany en guitarra y Juan Olivera en trompeta. Como dije antes una selección. Esperamos que pronto puedan presentar «El Agujero» sobre las tablas y disfrutar en vivo de este disco divino.

Gracias Martín y Nico, por la música y la charla. Salú.

fino.




Entrevista: Martín Morón y Nico Varela- Disco «El Agujero» Martín Morón y Los Intensos- Montevideo Junio del 2021- Foto : Cedida por la producción



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Fino Sosa

Adrián "fino" Sosa: Montevideano, 1965. Lector, melómano, "escribidor". Desde 1985 a 1991 coordino-editó diversas revistas alternativas y artesanales: Atrás de todo, Culos de botellas, Perro Andaluz que divulgaban poesía, dibujos, arte callejero y música: el nervio bajo la aparente inactividad de esos años. Publicò, también, de forma artesanal libros de muy mala poesía y de distribución gratuita: "El Grito", "Lobos en la Buhardilla", "Lo que quedó allá arriba " y " Cuadernos Mojados". Lleva adelante el blog: http://lucesdelacity.blogspot.com/