Imagen: rottentomatoes.com

Easy Rider (1969): o la utopía del sueño americano

Probablemente haya sido la primer película estadounidense auténticamente independiente a los estudios de Hollywood en tener un éxito considerable. Los dos protagonistas son a la vez quienes produjeron y dirigieron la película, lo que muestra evidentemente el espíritu de rebelión ante los grandes estudios donde todo era una cuestión de jerarquía. Peter Fonda fue quien tuvo la idea original, y se encargó de co-escribirla y producirla. Hijo de Henry Fonda, aclamadísimo actor de Hollywood y hermano de Jane Fonda, también actriz. Fonda venía de la escena de Broadway y de hacer películas románticas. Aunque en 1966 trabajó junto a la cantante Nancy Sinatra en “The Wild Angels”, película sobre el violento grupo de motoqueros Hell’s Angels, que sería el antecedente de influencia directa. Dennis Hopper quien sería el director, participó en 1956 aunque en un papel menor, en la igual de icónica “Rebel without a cause” con James Dean.

A fines de los 60’s estallaba la guerra de Vietnam, Martin Luther King luchaba por la igualdad de derechos y las drogas estaban a la órden del día. Especialmente con la popularización del LSD, con excéntricos personajes como Timothy Leary que se habían convertido en improvisados dramaturgos entusiastas sobre el poder de esta droga. Y el rock and roll tanto en Inglaterra como en Estados Unidos estaba en uno de sus picos creativos más importantes de su historia, también fuertemente influenciados por las drogas. El LSD en el rock estaba presente desde 1965 cuando miembros de The Beatles probaron accidentalmente el ácido y al año siguiente harían canciones como “Tomorrow never knows”, tan explícitamente influenciados por esta droga que aparecería un nuevo subgénero conocido como rock psicodélico. Todo esto va porque Easy Rider no sería lo mismo sin la banda sonora, inmejorablemente representativa de la época. Steppenwolf, The Band o Jimi Hendrix son algunos de los protagonistas de la música. Y especialmente Roger McGuinn, miembro de The Byrds(considerados la respuesta americana a The Beatles), quien compondría la canción temática especialmente para la película y también se utilizaría música del conjunto. Peter Fonda era muy amigo de la banda, de hecho se dice que Fonda y Hopper representan en la película a dos miembros de The Byrds (McGuinn y David Crosby, respectivamente). Y el ácido no podría estar más presente en la película: la escena clímax es el viaje de los protagonistas junto a dos chicas, en un trabajo de montaje acorde a la circunstancia. También estaba la marihuana, por supuesto.

Socialmente el movimiento juvenil contracultural que tuviera sus picos en 1967 en el festival musical Monterey Pop o el propio Woodstock, estaba ya llegando a su fin, devorado en parte por el sistema pero también por su propia utopía. Fue un movimiento que duró lo que tuvo que durar. La película muestra cómo al principio lo que parecían ser dos héroes con la libertad en sus manos, terminan siendo los inadaptados masacrados literalmente por losrednecks de la ciudad. Y esta historia resume perfectamente los sueños y las frustraciones de una generación con buenas intenciones pero pocas ambiciones. O quizás ambiciones diferentes a las preestablecidas. En definitiva retrata la desilusión del sueño americano para estos jóvenes. Algo muy similar y probablemente hayan estado fuertemente influenciados por ella, es la novela de Jack Kerouack “On the Road”, que básicamente es la misma historia pero veinte años antes, y en auto.

Jack Nicholson, en un papel secundario maravilloso, muy digno de él, es un abogado que representaría al mundo ordinario y tradicional, teniéndo distintos choques de costumbres. Y eh aquí el antecedente obvio: en 1967 se estrenó “The Trip”, película escrita por Jack Nicholson y protagonizada nada menos que por Peter Fonda y Dennis Hopper. Y por si faltaban personajes icónicos de la época, un jovencísimo Phil Spector, a punto de hacerse famoso por las disputas de producción con The Beatles para el álbum Let it be, hace el papel de un cliente al comienzo. Lo que caracteriza a la película es que la temática se transmite en la realización. No hay tapujos ni trucos. Las motos, las drogas, la música, todo estaba ahí de verdad. La película buscaba ser igual de auténtica que sus protagonistas. En 1970 se estrenaría el filme “Woodstock”, que documentó el histórico festival de mismo nombre, y que sería otra pieza audiovisual esencial para entender lo que estaba pasando con respecto a la contracultura juvenil en ese entonces.

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Agustín Fagetti

Agustín Fagetti

Nació el 28 de enero de 1991 en Paysandú, pero se muda con su familia a Rocha en 1993 y vive ahí hasta 2004. Desde entonces reside en Montevideo, donde termina secundaria en el liceo I.A.V.A en 2009. En 2009 y 2010 toma cursos de cine y empieza en 2011 la carrera de Realización Cinematográfica en la Escuela de Cine del Uruguay, donde se mantiene cursando. Colabora con una pasantía en el 30° Festival Internacional de Cine de Cinemateca uruguaya en 2011 y participa de rodajes diversos de cortometrajes estudiantiles de distintas generaciones curriculares y extra curriculares. Desde el 2013 miembro de ACCU - Asociación de Críticos de Cine del Uruguay. Desde 2011 como cuenta pendiente por su pasión por la crítica de arte, empieza a escribir reseñas musicales en su blog bron-yr-agu.blogspot.com, y algunos meses después comienza a colaborar en Cooltivarte.