En la trama de este drama podemos apreciar rasgos de cinismo, perversidad, traición y hasta asesinato en una madre de dos hijos, que es representada por Elisa Contreras. Éste difícil papel está medido, nada sobreactuado, donde a veces es más lo que se dice o insinúa callando que con profuso histrionismo. Los jóvenes están también en sus dramáticos papeles, medidos, justos y con cambios paulatinos en sus actitudes. Todo el elenco convence y mantiene al espectador, acompañados por una excelente escenografía, que está dividida por una puerta vidriada y corrediza con hermoso diseño y que una vez abierta, deja ver un comedor donde ahí se disputa todo el drama tan peculiar de la obra. Pocas veces un expectante y sorpresivo final es tan estético y acorde con todo lo planteado. Una isla soñada por esos hijos oprimidos, como única salida a su desventura, y para el espectador un cúmulo de sentimientos pero donde lo visual y lo emotivo se conjugan y coronan una excelente puesta.
Dirección: Sebastián Barrios
Elenco: Elisa Contreras, Luis Martínez, Fernando Dianesi y Florencia Zabaleta
Escenografía y vestuario: Beatriz Martínez
Música y diseño de sonido: Carlos Da Silveira
Iluminación: Sebastian Marrero.
Va en Sala Verdi por la Comedia Nacional – Viernes y sábados 21hs, domingos 19hs.
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