El humor es una cosa rara en el ámbito de nuestra música. O peor: a Maslíah se lo trató históricamente de “humorista” y de seguro nunca quiso ser catalogado así, pues la ironía y la utilización del absurdo del mundo no te hacen, de por sí, un humorista. En este caso, la ironía y lo descacharrante de este tema de ASAMBLEA ORDINARIA es un caso similar al de Leo. Estoy seguro que ellos escribieron este tema (no sé si es del flaco Lamolle) con la convicción de estar colocando en el tapete una cosa seria: músicos del Canto Popular que hablaban de culturas que desconocían y se podría trasladar al “latinoamericanismo” de los años 80 donde cualquiera tocaba (mal) una quena o hacía (muy mal) un ritmo latinoamericano, con la idea de abrazar la “patria grande”.
Este “candombe” del “interior” es imponente. Es una caricatura de Arotxa sobre los Olima (está claro que no son ellos, ¿no?) u otro dúo folclórico, utilizando todos los clisés del estilo y llevándolo a los Monthy Python, con momentos grandiosos como el recitado (a lo Pepe Guerra) hecho por Lamolle. La sátira es perfecta y el sentido de ella es perfecto.











































