Si Viglietti viviese; ¿qué diría y pensaría de lo que sucede hoy en Nicaragua? Un artista- como el gigante que fue Daniel- está afuera, o debiera estarlo, de las críticas sobre lo que pensó en lo político. Pero aquí se hace difícil. Lo único que se puede decir de Viglietti es su profunda coherencia con la música y su enorme calidad como guitarrista, cantante y compositor.
Supuestamente Daniel escribió esta canción quince minutos antes de salir a escena en un acto que se hizo en Managua a comienzos de los ochenta. Es una grandiosa canción. La guitarra va variando en arpegios, en diferentes medidas sobre el mismo ciclo armónico. Aquí, como en ninguna otra obra, es resaltable la calidad de esa mano derecha, única, y que convierte a Daniel en uno de los máximos guitarristas en su área. El texto es “vallejiano” por los cuatro costados. Tiene imágenes impactantes: “El amador se me rugama de ternura/Masaya como un león y se apresura/se guatemala todo y se me hondura”, jugando en el texto con países, localidades nicaragüenses, artistas, fauna y flora. Un bello poema de amor de un militante que creyó en la revolución nicaragüense y apoyó con sus herramientas y creó esta maravilla que hay que escuchar sin prejuicios. Es una obra de arte que a mí, en lo personal, me sigue emocionando y donde encuentro un lugar para aprender y regresar.

















































