Abrieron la noche Samuel Acosta y Los Colets. Samuel es uno de los creadores de Indieween y sigue esta noche celebrando la música emergente, agradecido siempre con Niña lobo. Una apertura que calza con el orden de la banda, la cual fue más Indie-Pop en sus comienzos.
Suben luego de unos minutos de espera la banda completa, Camila Rodriguez (Guitarra y Voz), Camila Bustillo (Guitarra y Coros), Isabel Palomeque (Bajo), Andrea Perez (Teclado y Coros) y Julia Guerriero (Batería). Comienzan con una intro que denota el crecimiento de la banda en este último disco, y la necesidad de un sonido más rockero. Intro instrumental que desemboca nada más y nada menos que en Algo tiene que terminar justamente como la representación de un momento de madurez donde dejar algo atrás.
Montevideo despierta no se tocó en orden, pero las canciones calzaban perfecto en un orden superior. A lo largo de la noche aparecen agrupaciones de canciones que sentimentalmente llevan a temáticas diversas. En primer lugar las que marcan un pasado que ya no está, y lugares en donde no querer estar, o finales donde poder decidir, donde entran temas viejos como Dentro. Luego temas en donde decir lo que uno siente, que muchas veces se mezcla con la sensación del final como en Japón, Decis que no, el odio en Hilary D. volviendo a los lugares donde no querer estar.
Se nota en el escenario el vínculo humano y la amistad que hay entre todas. Niña Lobo tiene canciones con pasajes parecidos a otros temas que lejos de ser plagio nos deja viajar a otros tiempos, Decis que no me recuerda a Fizz de Babasónicos y me lleva a comienzos de los dos mil. La guitarra del comienzo en No soy yo me recuerda al modo de interpretar de Cabrera en canciones como Por ejemplo, Tormenta a Afuera la lluvia y así podría seguir conectando sus canciones con muchas que fueron parte de la banda sonora de mis recorridos. La manera en que detallan situaciones a la vez, me recuerda a las letras de El Mató un Policía Motorizado, tienen una intención profunda, un peso, son muy personales e intensas por momentos.
Los temas sonaron lo más fiel al disco, con pequeñas variaciones que nos permitieron atravesar Montevideo en sus letras. Habito la ciudad de una manera muy parecida a la que nos transmiten, anidando. Vivo en Barrio Sur y me gusta mucho la comunidad que se formó, mis amigas están ahí, las llaves caen en mi cotidiano y también me pregunto si estas calles sabrán que las pise tantas veces yendo y viniendo junto a ellas. Las Flores Celestes son los detalles que nos regalamos como manera de simbolizar la importancia de tenernos, la seguridad de tenernos. Sin dudas Niña lobo representa mucho más que una banda indie-Pop-Rock, es la expresión de una generación de mujeres que cuestiona estructuras tradicionales y construye nuevas formas de habitar la escena artística y la sociedad. A través de sus letras, su estética y su manera de ocupar espacios históricamente dominados por hombres, el grupo expresa una sensibilidad colectiva atravesada por la autonomía, la amistad, la libertad y la búsqueda de vínculos más igualitarios. Su propuesta artística dialoga con transformaciones sociales profundas vinculadas al feminismo, la diversidad y la conquista de espacios de visibilidad y autonomía. Son el eco de una generación de mujeres que aprendió a transformar la sensibilidad en discurso y la música en territorio de resistencia, identidad y cambio. En sus canciones conviven la vulnerabilidad, la ternura y la fuerza.















































