
Hay algunas palabras y músicas que se las lleva el viento. Otras logran sacudir nuestro interior, haciendo que el engranaje de los sentidos vibre a ese compás.
Con “Nueve infinitos” sucede esa oscilación. ¿Son las palabras? ¿Es la música? Es la comunión de ambas, más el tono y la sonoridad. Y como muchas veces sucede es el producto de un laburo constante, implacable, tras la búsqueda de otra realidad. En este trabajo discográfico los fragmentos se acomodan luego de transitar por cada ángulo de la matriz Henry. Los discos anteriores de Fer, “Del asma, al útero, al coral”, “Para iluminarme” , “La Región Favorita”, “La ciencia de los árboles” (con Gaby Araújo) apuntalaron este disco y ahora recoge a manos llenas la unidad de sus antecesores.
Creador incansable de melodías, poemas y “cuadernos de ruta”, pinturas y dibujos. Colabora y comparte el camino con una diversidad de colegas como lo son: Lucas Meyer, Pau O´Bianchi, Seba Codoni, Gaby Araujo, Diego Presa, Guille Wood por nombrar a alguno de ellos pues la lista es extensa. Así mismo fue y es participante, o fundador, de una significativa cantidad de bandas y proyectos paralelos a su carrera solista: Lúcuma, Ganges, La Morsa era Paul, Foglegiba, Rescate Merlín, Tohorá, Guten Tag!
Por eso es necesario destacar a “Nueve Infinitos” como una obra fundamental en el camino recorrido por el compositor. Camino de autogestión, de mantras y misticismo. El disco abre con un rasgueo feroz de guitarras en “Álamo quemado” llegando al imparable y demoledor “Blues de las Torres”. Es con su fraseo, con manera de llevar el canto que coloca las canciones donde más palpitan. Esta obra está pensada hasta en su último detalle, desde los arreglos justos, los instrumentistas que destacan la estética del sonido, y los paisajes que vamos descubriendo al paso de cada surco.
Es la distorsión al palo pero comprimida de “La Ceguera”, la simbología de “Hemógenes Cosechando”, la psicodelia, las estrellas y la raíz folclórica que mana en “El orar del río”. El amor incrustado en cada acorde de “La rebelión en un Instante”, todo un árbol de abrazos. El viaje rutero de “Se abre” a puro rock y guitarra eléctrica. El resultado es un abrigo del cual es difícil desprenderse después que se logra descifrar la clave, después que encontramos las llaves para abrir las puertas que nos dejan de cara a su mensaje poético-sonoro.
Para finalizar vuelvo a las palabras que hace casi diez años escribí en este mismo espacio: Fer Henry genera sus propios espacios derribando las barreras del “no se puede“, del “no hay“, del “es difícil“, pues tiene en su arte una gema que pule día a día y canción a canción. Fiel a sus principios, a sus ideas y así las defiende… a todo canto y poesía.
Está todo ahí, en nueve canciones, en nueve llaves, en sus nueve infinitos.
Salú Fer, gracias por la música.
fino.
Nueve Infinitos – editado por Perro Andaluz.
Ficha Técnica:
Se grabó, mezcló y masterizó en el estudio “Jacarandá” entre los meses de Junio y Octubre de 2022.
Técnico de sonido y co-productor: Gabriel Araújo.
Fer Henry: voz, guitarras acústica y eléctrica, charango.
Gabriel Araújo: guitarras acústica y eléctrica, bajo eléctrico, requinto, kultrún, arreglos de cuerdas, sintetizador, piano, programación.
Ariel Iglesias: batería y percusiones en temas 1, 3, 4 y 8.Las tomas de batería fueron registradas por Ariel en su estudio particular “Nota Alta”.
Seba Codoni: bajo eléctrico en temas 1 y 8.
Guillermo Wood: voz y coros en temas 2 y 3.
Juan Pablo Chapital: guitarra eléctrica solista en tema 3.
Roberto “Palito” Elissalde: guitarra eléctrica en temas 5 y 7.Los músicos participantes en la grabación idearon y compusieron sus arreglos.
Foto de tapa: Inés Cuestas
Diseño de tapa: Fer Henry
Contratapa: fragmento de collage, obra de Marcela Cuestas.
Diseño gráfico para el vinilo: Pablo “Pelao” Meneses.
Masterización para el vinilo: Riky Musso.











































