fernando Penteado

Hoja de ruta – La Región Favorita: Fer Henry.

El origen de una creación. Cada cosa en su lugar, bajo la luz interminable de la inspiración. 

Me tomé la libertad de pedirle a Fer, que escribiera por mi. Me pareció necesario dejar que las brasas de este disco sigan calentándonos el alma. Sin grabaciones, sin interrupciones ni re-preguntas. Era urgente que nos mostrara su hoja de ruta, su pulsión, sus molduras. Tengo la libertad para mostrarlo. Tenemos el placer de leerlo, de puño y tinta. Con uds:  el artista. Gracias Fer.   Fino.

“La idea del disco, el comienzo de su gestación es en el año 2017. Soy amigo de Diego Presa y de los demás integrantes del colectivo Buceo Invisible. Los conocí personal y humanamente en el año 2006, cuando el sello Perro Andaluz editó “Música para niños tristes”. Ese mismo año, yo editaba de manera independiente mi segundo trabajo: “Ofrenda”, co-producido con Federico Olmos González. Digo que los conocí humanamente, ya que sabía de la existencia del colectivo, desde fines de los años 90, cuando caminando por Buceo y Malvín, veía las paredes del barrio intervenidas con sus grafitis (Dibujos y leyendas poéticas), técnica que también solía practicar en esos años escapándome de noche y dejando estampadas en las paredes de los alrededores del barrio, Malvín Norte, cosas como: “Deslizarse sin caminar sobre la giba de un buey hacia el vuelco sensible de los pájaros autistas” (poesía de mi cuaderno de ruta 1998), o simplemente leyendas como “Euskal Erría 2021” nombre de un tema que compuse y tocábamos con Lúcuma, banda que integre con sede en el departamento de Las Piedras, Canelones, a fines del siglo pasado. Luego con Rescate Merlín volvimos a repetir el ritual , dejando estampado el nombre de la banda por sendos lugares de diferentes rincones montevideanos.

En el año 1997, estando en la casa de un amigo, Javier Gras, llega otro amigo, Javier Andrada, y nos dice ¡escuchen esto!, era un cassette con un tipo y su guitarra cantando canciones que al instante me movieron por algún lado, tocaron alguna fibra en mí. Ese era Diego Presa, y esos eran los comienzos de Buceo Invisible. Cuando apareció “Música para niños …”, me conecté con ellos , le escribí un mail a Diego, me invitó a su casa, intercambiamos nuestros discos, charlamos y ahí al toque la afinidad se hizo luz! En 2008 Diego participó de mi disco “Para iluminarme”(salió editado en 2009), y Fabián Cota (guitarrista de Buceo Invisible) fue quien grabó ese material, como este último. Hemos compartido shows, tanto con Buceo como con Diego solo, experiencias , también ya hace años que empecé a laburar musicalmente con Guillermo Wood (guitarrista y bajista de Buceo Invisible) y hace un tiempo formo parte de la banda de Guille, tocando la guitarra eléctrica, el charango y coros.

En 2017 estando en la casa de Diego, nos juntamos para ponernos al día y ahí le mostré unas cuántas canciones nuevas, y otras no tan nuevas pero que estaban rondando en mi repertorio del momento, o simplemente me había acordado de ellas y las había traído de vuelta al presente. Escribo mucho, tanto canciones, músicas instrumentales, como poesía y textos llamémosle filosóficos, quizás queda grande la palabra, pero son así, ahondan en búsquedas internas, caminos existenciales. Todo queda guardado en mis cuadernos de ruta, atiborrados de pinturas, dibujos, textos, tengo un baúl con todo un archivo potente de creación de años y años, y espero que cuando desaparezca de este plano alguien se encargue de proteger eso. Diego me dijo: Fer, tenés material para grabar un disco, por qué no lo hacés? yo te ayudo, empezá a mandarme demos de las composiciones y yo las voy a escuchando e ideamos un plan de grabación. Y así fue. Fueron 17 temas en un primer momento. Me gusta mucho tocar en vivo, estar con la guitarra y la voz expresándole mi universo a quién tenga enfrente dispuesto a escuchar, compartir esas, mis inquietudes, y hacer vibrar eso en el otro… esa cosa de realimentación, de realimentarse, y cuanto más chico sea el lugar mejor, para estar lo más cercano a quien le estoy cantando. Ese el sitio, el espacio donde me siento más seguro y feliz en la vida, en el diario y cotidiano existir trastabillo todo el tiempo, no logro adaptarme a como está construida la vida en estas sociedades “modernas”, al diseño de vida. Me pasa desde niño (siempre construí universos apartes, paralelos, donde estar y sentirme protegido, bunkers de creación), obvio que a medida que uno crece se va haciendo más fuerte, intenta eso, y genera pieles, cáscaras de protección para no caer, no sufrir. He tenido desestructuras emocionales fuertes, pero he salido fortalecido, con mucho para lanzar desde adentro. No tengo elementos para grabarme, salvo una grabadora de mano, un celular, cosas rudimentarias. Una vez, hace pilones, me prestaron una portaestudio de casette y de ese lote de canciones que grabé encerrado en mi cuarto todo un verano , en 2002, de ahí salió mi primer disco “Corazón Sonoro”, grabado en cassette!

“Del asma, al útero al coral” también lo construí en la compu, pero ese es un viaje experimental, trabajado con material de campo que fui registrando (sonidos cotidianos, voces, ruidos de la calle, cosas tomadas de vinilos de folclore del mundo que tengo, cosas muy extrañas, tomando pequeños fragmentos) y con eso reconstruía, deformaba también esos sonidos, transformándolos en otras cosas y así, durante meses componía trabajando muy finamente en cada detalle, algo bien lúdico también, no hay canciones, hay pequeñas piezas que después en la posproducción se transformó en una única pieza de 15 minutos, adoro ese disco mío! Je! Los arreglos de los temas, toda la sinfonía la construyo en mi cabeza y desde siempre en mi toque y mi voz está toda la orquesta sonando, se entiende? Los armo e ideo armónicamente para que se banquen así, que sean contundentes de esa manera, cuando el tema pasa a una banda o he compuesto exclusivamente para las bandas que he tocado, ya es otra cosa.

Volviendo a La Región Favorita, pusimos una fecha y un lugar para comenzar a dejar registrado el disco. Mi octavo trabajo de manera “solista” digamos. Las fechas fueron 14 y 15 de octubre de 2017. El lugar: Playa Verde (Maldonado) casa de afuera de Diego. Nos fuimos Diego, Guille Wood y yo en un auto. Fabiàn Cota quien sería nuevamente técnico de sonido en un disco de mi autoría, llegó luego con todos los equipos necesarios para grabar. Empezamos a armar el estudio en una habitación en el fondo de la casa, rodeado de mucho verde , árboles y pájaros … como debe ser ..pusimos unos colchones en las paredes y quedó todo armado, listo para dejar registrada en dos días, la lista de 17 temas. La frialdad de los estudios, en su gran mayoría, es algo que sigo sin comprender. En esos dos días de jornadas intensas, dejé grabadas todas mis voces, guitarras acústicas (nylon y folk) y charango. Diego grabó y arregló la parte coral y Guille dejó plasmada su voz en el tema “Iruya”. Todos los demás instrumentos, bajo, bata, teclas, violas eléctricas, fueron acoplándose en otras instancias, durante los sucesivos años y allí Fabián Cota fue el encargado de la producción. Diego tomó las riendas de producción el fin de semana primero de grabación. Quedaron 15 grabados ese fin de semana, luego hice un filtro y dejé 11 definitivos.

Las piezas del disco.

TUS NOMBRES. La canción que abre el disco. Es una composición de la época de “Para iluminarme” (2009), se llegó a grabar en su totalidad para el trabajo que hicimos con Pau O´ Bianchi y Lucas Meyer, pero quedó afuera por razones de armado y coherencia de esa obra, así como quedaron una gran cantidad de composiciones que nos gustaban mucho de ese trabajo. Durante los años siguientes la toqué en vivo bastante hasta que le llegó su hora y quedó plasmada.

EL DÍA QUE NACIMOS. Es una co-autoría con Santi Barcellos (poeta del colectivo de Buceo Invisible), este texto pertenece a su libro “Los Huesos y el aire” (2014). Historia contundente la narrada en esos versos. Una noche, leyendo este poema, me llevó de inmediato a tomar la guitarra, lanzar ese acorde de “Mi menor “ y empezar a cantar así de una la melodía, sin pensarlo …”Cuando estabas temblando en el suelo, todo tembló, todos temblamos”. Tanto la guitarra folk como la voz están dobladas, recurso que genera un espesor y una contundencia mayor de expresión en este caso!

IRUYA. Guille Wood, “el Willy”, es un viajero, un viajante. Cada dos por tres está de viaje por algún sitio, trayendo e incorporando a su vida historias, vivencias de los pueblos y su gente (porque a él le encanta eso, estar en contacto con toda esa parte de la experiencia, además saca fotos muy buenas, así que es un combo de sensaciones y vibraciones importantes, nutrientes!). Había estado en el Norte de Argentina, viviendo experiencias divinas y se trajo de allá unas cuántas poesías escritas. Me mandó unas 5 o 6, y de allí me atrajo mucho IRUYA, Pueblo de la provincia de Salta, la letra, sus imágenes, así que le puse música sin alterar ningún verso ni palabra alguna, y nos encantó a ambos. La hemos tocado mucho en vivo a dúo. Él hizo un arreglo divino de guitarra eléctrica y la entrada de su voz en el verso “Seguramente el aloe pueda curar un recuerdo, seguramente el aloe pueda curar el recuerdo”, me fascina. Creo que se logró una dinámica muy linda con la banda, porque es un tema que tiene varias partes y el toque no es lineal para nada, y la mano derecha que lleva el rasgueo va cambiando de intención y tensión. El resultado que logró sobre todo Fabián (bajo eléctrico), el Ñato (batería) y Pablo Gómez (teclas) que fueron quienes tocaron sobre la base de viola y voz que yo había grabado aquél primer día, es el que necesitaba la canción si iba a ser orquestada. Fue una idea muy acertada de ellos.
PARA CUANDO OSCUREZCA. Es otra de las co-autorías que tiene «La región Favorita». Esta milonga tiene un texto imponente que le pertenece a Marcos Barcellos, hermano de Santi, y también integrante de Buceo Invisible. Tomé la letra de su libro “Cantar sobre las ruinas” editado por “Caracol al galope” en el año 2011, es el segundo Poemario de Marcos. Una letra que no sé si él se la imaginaba musicalizada como milonga, y yo tampoco. Viré hacia ese lado, me llevó a esa forma musical. La grabé, se la mandé a Marcos y le encantó. Al otro día me mandó el texto de VIVIR EN OTRO, un texto que tenía escrito y que quería que yo lo musicalizara. Me acuerdo de estar dándole al charango en ese momento, durante meses, estudiando, perfeccionándome con el instrumento, así que me dije: voy a tratar de musicalizar el texto a charango y voz. Y fue así. Salió en seguida, obvio que la fui puliendo, en sus arreglos, etc, pero la armonía básica con sus partes salió rapidísima y a ambos nos encantó el resultado. Unos días antes de darle el cierre al disco, en cuanto a instrumentos a grabar, quise agregarle una especie de intro, tenía compuesta una pieza instrumental con el charango que se llama “Cavoureña” (en Homenaje a Ernesto Cavour, tremendo maestro del instrumento, Boliviano, integrante de Los Jairas, donde tocaba la quena el gringo Favré uno de los grandes amores de Violeta Parra). Le pedí a Fabián que quería grabar eso como intro de VIVIR EN OTRO, un pedacito de esta pieza, y un trino doblado, al unísono, (recurso característico del instrumento) que le iba a dar carácter y fuerza en el puente hacia el final del tema, y así fue. Quedó muy fresca. Todo el disco está grabado en primeras y segundas tomas, eso le da vida a cada pista, siempre, cuando pasas a la tercera toma en adelante, ya empieza a ser todo más cerebral. Podés ganar en cosas técnicas pero perder mucho en el sentir de las interpretaciones. Hay que lograr ese equilibrio. Es mi manera de pensar.

LA REGIÓN FAVORITA. El tema que le da nombre al disco, nació como poesía primero, luego lo musicalicé… el texto integra mi libro “Cántico de los delirios” (2016).

LA MISA DE LOS SOLES. Es un canto a lo lumínico, a la luz! …una oración de luz. Me encanta como quedó la pequeña coda candombeada, tipo candombe beat, esa llevada de guitarras tocadas con acordes abiertos y la púa atravesando toda la dimensión de las cuerdas, onda Lennon, esos rasguidos de él que cubrían todo el espacio, y el piano vertical tocado por Fabián en su casa, captado por un micro de aire, que le da todo ese ambiente hogareño digamos, y de grabación de otro tiempo, me encanta. Yo la percibo así! Je! Me encanta experimentar con esas cosas. Le dije a Fabián: tocá esas notas, (cuando la estábamos ensayando) están buenísimas, vos tocá que se van a acoplar, y abrimos el micro que estaba ahí (un ratito antes lo habíamos utilizado para grabar un charango), lo dejamos casi en el mismo lugar, no lo pusimos sobre el piano, lo dejamos así a una altura para que capte mucho ambiente también, el aire del espacio de la casa. Esta pieza siempre está presente en los shows, desde que la escribí. Pasaron tres instrumentos por la vida de la canción (además de la guitarra y la voz) con los cuales no pude contar para la grabación. Con Diego “Abdul” Galceran de invitado en el “Sarod” la tocamos dos veces, con el Flaco Jorge Barral cuando estuvo hace unos años en Montevideo también la tocamos, él con su Chaturangui, más una tremenda banda (Pablo Traverso, Cutinella, Luis Gutiérrez, Fede Vaz) improvisando sobre el tema y con Jorge Rodríguez Rearden, alto violinista y cantante, integrante de Buceo Invisible, la hicimos en vivo en el Bar Andorra, con unos arreglos divinos que él creó. Eso me gusta mucho, que los músicos entren y salgan de las piezas, que dejen su rastro en ellas, así también crecen las composiciones, se expanden los arreglos, las tímbricas utilizadas, todo eso nutre de vida nueva y hasta tu forma de verlas, de tocarlas, de cantarlas empieza a mutar … la creación tiene que estar en movimiento …la energía no debe estancarse, es maravilloso.! ). Yo nunca toco ni canto una canción de la misma manera en vivo, no concibo eso, salvo claro, que esté acompañado por otros músicos y tengamos que respetar arreglos y determinados patrones establecidos de estructuras, no? Pero siempre hay espacios, lugares para soltarse e improvisar. Ojo! que la improvisación también requiere ensayo y estudio, por eso si querés llegar a esos lugares, te tenés que meter de lleno y comprometerte con esa libertad!

LAS ALAS DE YUPANQUI, NIÑO DE LA LUNA Y TONADA DE LAS LUCIÉRNAGAS. Estas tres composiciones fueron creadas casi que al mismo tiempo. Son como una trilogía, con características muy marcadas. Aire de Baguala, de Tonada, de experimentar en el diapasón de la guitarra de cuerdas de nylon, criolla, española … la madera viva y sus vetas … percutirla y tocarla sutilmente hasta escarbar en las raíces de nuestra América, nada de púa, los dedos con sus yemas y uñas yendo hasta lo profundo , así lo entiendo, lo mismo que con la voz … están las enseñanzas sobretodo de Atahualpa Yupanqui y de Leda Valladares, claro que filtradas por mi manera de ver y sentir todo ese manantial que estos dos tremendos seres nos dejaron como legado extremadamente sabio y bello! Fueron grabadas de primeras tomas las tres. En Niño de la luna y Tonada de las luciérnagas, cantando y tocando al mismo tiempo, para conservar la fuerza, el frescor y lo aguerrido que sin duda se perdería si hubiera grabado primero la viola y después la voz y así, etc.. obvio que no hay metrónomo … lo único que sobregrabé fue en “Tonada de las luciérnagas” ,otra voz, doblando a la original, simplemente porque me gustaba como quedaba el color que le generaba a la interpretación. En las Alas de Yupanqui se escuchan los pájaros y el viento que había de fondo en el momento de grabar la toma, dejamos la ventana abierta adrede, para que se filtrara lo que ocurría …creí que iba a necesitar de otra toma, ya que es una pieza que tiene muchos matices, intensidades diferentes y muchas sutilezas que al mínimo pifie puede jugar en contra, pero no fue así, escuchamos la toma y dijimos: es esta, juega, ya está!

TALA Y OCASO. Es la pieza que cierra el disco, la compuse a los 17 años, estando en sexto de liceo. Componía mucho en ese momento. Comencé a estudiar guitarra con Jorge Alastra a los 13 años, y ni bien empecé a dominar mínimamente el instrumento, me puse a indagarlo por mi cuenta y a crear músicas, melodías … mis primeras canciones. A los 15 años ya estaba tocando en vivo, en liceos, clubes de barrio, algún boliche donde me podía colar a cantar, etc. Estando en ese año (1996) me hice amigo de Javier Gras y con él armé la primer banda. Empezamos a componer juntos. Yo había escrito un cuento que se llamaba “El hombre del parque”, era la historia de un hombre que atormentado por la sociedad, decide escapar de todo esto que no soporta más y se va a vivir a una especie de bosque, en el cuento se trata de un parque y allí es tal la conexión sensible con el entorno y con quienes convive, que se transforma en árbol, pero sin perder su condición de ser humano, su vestimenta sigue siendo piel y huesos, pero su alma no. Allí logra ser feliz, la plenitud. Cierto día llegan unos tipos con sus máquinas y empiezan a podar y a talar, él también no se salva y es víctima de esta devastación, muere como un árbol … talado. Con el Javi, dividimos el cuento en actos e hicimos una ópera rock (obviamente influenciados por las óperas: ” Tommy” de Los Who, “The Wall” de Pink Floyd, “Arthur” de Los Kinks y otros Lp´s conceptuales que curtíamos por ese entonces. Escribimos canciones que relataban cada momento de la existencia de ese hombre. “Tala y Ocaso” era la pieza que cerraba esa ópera. Jamás la toqué en vivo ni en aquellas épocas, pero siempre me gustó el tema, la melodía, la letra, aunque me había olvidado un fragmento del texto original. Me acordaba la melodía y por donde iba lo que quería decir, así que re-escribí de nuevo esa partecita, que es la que dice: “ahora que los soles duermen, nadie los llora, porque no hay nadie que se parezca tanto a la lluvia.” Rescaté esta canción escrita en mi adolescencia, así como en el disco “Para iluminarme”(2009) había rescatado “La zamba que traigo en las manos”, ” Voces (La Chacarera)” y “Ángel Luz” las tres escritas entre mis 17 y 19 años de edad.»

 

La Región Favorita- Fer Henry- Montevideo 04 mayo de 2020- Foto : Fernando Penteado (cedida por Fer Henry).

 

 

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Fino Sosa

Fino Sosa

Adrián "fino" Sosa: Montevideano, 1965. Lector, melómano, "escribidor". Durante los años 80, coordino y editó diversas revistas alternativas en forma independiente (Atrás de todo, Culos de botellas, Perro Andaluz) que divulgaban poesía, dibujos, arte callejero y música: el nervio bajo la aparente inactividad de esos años. Publicò de forma artesanal libros de "muy mala poesía" de distribución gratuita "El Grito", "Lobos en la Buhardilla", "Lo que quedó allá arriba " y " Cuadernos Mojados". Lleva adelante el blog: http://lucesdelacity.blogspot.com/