
Luego de más de 100 funciones en 5 países diferentes, llega a su fin la última temporada en Uruguay de esta obra escrita por el estadounidense Will Eno, dirigida por Lucio Hernández y actuada por Rogelio Gracia. Próxima parada: Teatro El Extranjero, en Buenos Aires.
La función se lleva a cabo en el espacio La Cretina, en el centro montevideano. Pese a ser una sala no convencional, con galería de arte y bar en el fondo, la platea cuenta con cómodas butacas numeradas y la entrada incluye una consumición, por lo que muchos asistentes aprovechan e ingresan vaso en mano. El sonido de los hielos nos acompañará durante gran parte de la obra.
Un exuberante Gracia nos conduce durante una hora de monólogo incansable. Idas y vueltas en el tiempo, situaciones que sucedieron o pueden suceder. Un diálogo constante con el público, que reacciona sin vergüenza.
Con mucho humor, nos lleva a un viaje sin destino aparente. Tom Pain es teatro, es una experiencia. Un sube y baja de emociones, donde el personaje es niño, crece, envejece y vuelve atrás cual máquina del tiempo.
La traducción realmente logra que sintamos que podría haber sido escrita en español rioplatense. La interacción con el público es genial. No imagino el viaje que tendrá el actor en cada función, ya que dependerá del ambiente, de la reacción grupal e individual, para brindar el texto con mayor o menor intensidad.
Queda una función en Montevideo, quizás sea la última de este ciclo. No se la pierdan, es una experiencia única.
Autor: Will Eno
Actor: Rogelio Gracia
Dirección: Lucio Hernández
Iluminación: Rosina Daguerre
Producción: Ignacio Fumero Ayo
Ambiente sonoro: Federico Moreira
Diseño y comunicación: Polder.com.uy











































