
Hay películas que no se olvidan fácilmente. The Girl With The Needle, dirigida por Magnus von Horn, es una de ellas. Inspirada en hechos reales, esta historia nos sumerge en la Copenhague de posguerra, donde la pobreza y la desesperación marcan el destino de los más vulnerables. Karoline (Vic Carmen Sonne) es una joven embarazada y desempleada que, sin muchas opciones, solicita trabajar como nodriza en la agencia de adopción clandestina de Dagmar (Trine Dyrholm), una mujer de apariencia carismática pero con un oscuro trasfondo. Lo que comienza como una relación de aparente solidaridad se convierte poco a poco en una pesadilla.
Desde el primer momento, la película impone un ambiente opresivo que no da tregua. Von Horn nos envuelve en una atmósfera gélida, casi sin esperanza, en la que cada pequeño rayo de luz se apaga antes de florecer. No es una historia fácil de ver, pero es precisamente en su crudeza donde radica su grandeza. The Girl With The Needle no se regodea en el sufrimiento, sino que lo utiliza para hacer un retrato de una época cruel, donde sobrevivir era una lucha diaria.
Las actuaciones son un pilar fundamental de la película. Vic Carmen Sonne ofrece una interpretación conmovedora, llena de matices, que transmite con dolorosa autenticidad la fragilidad y la fortaleza de Karoline. Trine Dyrholm, por su parte, dota a Dagmar de una ambigüedad inquietante, haciendo que el espectador oscile entre la empatía y el horror.
El director logra un equilibrio admirable entre la belleza visual y la dureza de la historia. Cada encuadre está cuidadosamente compuesto, con una fotografía que resalta los tonos fríos y apagados, reflejando el desamparo de sus personajes. La música, sutil pero efectiva, refuerza la sensación de angustia sin caer en el dramatismo excesivo.
A pesar de ser una de las películas más tristes que he visto en mucho tiempo, creo que vale la pena enfrentarla. No es solo una historia de desesperanza, sino también de resistencia y búsqueda de moralidad en un mundo que parece haberla olvidado. Para quienes buscan cine que deje huella, esta es una apuesta segura.
En un año más bien flojo en cuanto a grandes títulos, The Girl With The Needle se posiciona como una de las mejores películas de habla no inglesa y, en mi opinión, una fuerte contendiente al Oscar en esta categoría. Está disponible en MUBI, y aunque quizás solo quieras verla una vez, te aseguro que nunca la olvidarás.












































