
Después de Caudillo, mi disco anterior, no hubo nada.
No hubo nada completo: una pandemia, un ACV que dio vuelta todo, unas grabaciones sin terminar, un montón de pedazos. Y yo, fragmentario.
Pero cabezadura. Desde ese lugar me propuse unir los puntos, paso a paso, e ir cerrando capítulos: un libro, algunos proyectos, mis canciones.
Al fin, mi nariz estuvo fuera del agua. Está. Estoy.No sé si hay alguien esperando en la orilla, no sé ni siquiera si hay orilla, pero sigo braceando. Ya no soy caudillo, y ahora reconozco otras causas del siniestro.
Pero encontré “La nieve del 87” —que se grabó en el estudio de la ORT, con batería de @carballoirvin, bajo de Gonzalo Silvera y mis guitarras, y después las voces en lo de @thedanielanselmi, el productor un de todo—, y es el primero de muchos avistamientos.
Nunca había hecho una canción bailable. Le debía a mi baile una canción. Caminar en la nieve es distinto a pisar tierra firme.
Pero mirame a los pies.
SEBASTIÁN CASAFÚA es uno de los solistas más destacados de la escena uruguaya actual, con casi 20 años de recorrido y una propuesta innovadora en cada proyecto que ha encarado.
Casafúa integró Kirlian y Psimio, dos bandas relevantes del movimiento de rock alternativo local de fines de la década de 1990 y principios de la de 2000, un movimiento que sería fundamental para el desarrollo de una nueva escena de rock uruguayo.
Con Psimio grabó dos discos: Plinto, de 2003 y editado por Bizarro, y Homónimo, de 2007 y lanzado por Contrapedal.
La banda recorrió Uruguay y participó de los principales festivales y ciclos del país, y también presentó el disco en el exterior.
En 2012 Casafúa lanza su primer disco solista Las Causas del Siniestro (La Lupa Libros – Contrapedal) un álbum que lo devuelve al centro de la escena musical. En 2018 edita Caudillo (Ayuí – Tacuabé), un disco que lo conduce a través de sus 10 hermosas canciones a un nuevo nivel como compositor e intérprete.
Caudillo obtuvo 3 premios Grafitti a la Música Uruguaya en 2019 siendo uno de los artistas más laureados del año: “Mejor Álbum Pop”, “Solista Masculino del año” y “Productor del año” para Max Capote por su trabajo en el disco.














































