Mariana Lucía - La Eternidad y sus tantos sentidos

Mariana Lucía: su nuevo disco, su misma piel.

 A cuatro años de la salida de “Corazón BomBóm”, llega “La Eternidad y sus tantos sentidos”.

«Charlamos» con la artista, para que nos contara sobre su nuevo y muy esperado trabajo. Con la calidez de siempre, Mariana Lucía nos invita a recorrer estas ocho composiciones y un video que pronto será estrenado.

 

Pasó bastante tiempo, “Ludique”, viajes, la maternidad (nada menos), tanto para decir. ¿Cómo te encuentra la salida de este nuevo trabajo?

-Me encuentra bastante tranquila a pesar del caos pandémico. Más estable respecto a la maternidad e incorporándome a la actividad profesional. “La eternidad y sus tantos sentidos” me hace volver al ruedo desde un lugar nuevo, por la situación actual en la industria de la música y por su propuesta austera, sin baterías (con variedad percutiva, aporte de Leo Rodríguez) y minimalista de este disco.

 

Diego Drexler en la producción. Ya trabajaron en varios proyectos juntos. ¿Fue solo juntarse para bajar a tierra el laburo que tenías boceteado?

-Exacto. Trabajar con Diego fue simple. Tenemos un código común, mutua admiración y hace rato tocamos juntos. O sea, enseguida leímos la intención estética que las canciones sugerían: un disco tranqui y con mi voz en primer plano.

 

Participaron y colaboraron en el disco muchos artistas, de esos que siempre están. Todos aportando su magia. Martín, Queyi, Leo, Lucas, Gonza. Al igual que con Diego, estás muy cómoda en tu entorno personal y artístico…  ¿Cómo crees que catalizó todo eso en «La Eternidad»?

-Justamente creo que cuando hay cierto camino andado se reconoce con más fluidez los aliados y sus aportes sin necesidad de planificar demasiado. Sabíamos que iba a funcionar, con cierta guía claro, y le dimos mucha libertad a los invitados a la hora de tocar. Queyi por ejemplo, que tocó un piano, improvisó el final de “Cielo y dejamos la toma entera; una suerte de coda que brilla por sí misma desprendiéndose orgánicamente de la canción. Gonza (Gutiérrez) grabó unas violas que pusieron la canción “Salvador” en un nivel más elevado; por decirlo de alguna manera. Martín (Buscaglia) grabó, al toque, un Lap Stell en “Del libro de los muertos”; un instrumento de 6 cuerdas muy usado en la música hawaiana cuya sonoridad me recuerda el agua. Y Lucas (Vidal) quien ya había tocado guitarras en “La original” (una rumba) también lo hizo de una!

 

 

Un disco creado bajo un colchón de percusión, guitarra, coros y voz al frente. Un disco introspectivo pero con temática universal, poética, profunda. ¿Otro de los tantos sentidos de esta eternidad?

…(risas) el título lo expresa; verdad? Puede haber muchos sentidos. Lo que me sorprendió es que en este contexto en el que fue lanzado, el de una “nueva normalidad/realidad”, aparece un nuevo sentido que marida muy bien con las temáticas universales que notaste: la vida, la muerte, los ciclos, lo efímero, lo eterno… Tuvo algo de premonitorio tal vez.

 

Pese a la descripción de la sonoridad del disco, casi intimo, es un disco poderoso, que nos transporta apenas sintonizamos su frecuencia. Transmite, nos deja en viaje, se pasa volando ¿Dejaste músicas afuera, para no cortar ese efecto?

-La verdad es que iba ser más corto aún (risas) pero Diego insistió que debía tener una canción más y fue ahí que apareció “Cielo” que no estaba en el plan inicial. Yo estaba en una onda: esto es lo qué hay y así será, pero por suerte Diego insistió. “Cielo” le dió un cierre inesperado para mí.

 

El año en Colombia, respirando una nueva cultura que te inspiro una canción. ¿Supongo que muchas cosas en vos mudaron también?

-Sí. De hecho tengo un hijo colombiano y eso es marcante. Para mí vivir el embarazo y puerperio en Bogotá es algo que nunca olvidaré. Toda la vivencia teñida por ese lugar nuevo, fascinante y extraño a la vez. Extrañaba mucho mi familia. De a poco voy dándole un sentido a lo vivido.

 

Ya con el disco girando, recibiendo devoluciones ¿Cómo son esas primeras devoluciones?

-Positivas. Siento el sabor a tarea cumplida. Comuniqué lo que quería.

 

¿Te cambió el encare, o “la cosquillita” esa de que no salga un disco “físico”?

-Siempre lo pensé digital. Estaba en un modo práctico y rápido por la falta de tiempo que implica ser madre. Ahora me dan ganas de hacer una partida de vinilos pero me da pereza también. Veremos.

 

El disco se encuentra en todas las plataformas digitales. Es un disco divino que nos va transportando en su vuelo. Las fotos y la estètica de su arte (Camila Barraco/ Juan Di Duarte/ Joaquìn Miqueiro) son excelentes y están en total sintonía artístico-estética, lo que se verá reflejado en un video que pronto podremos disfrutar.  Escuchen este disco, realmente vale la pena.

Gracias Mariana Lucía y a todos los mùsicos por su arte.

fino.

 

Mariana Lucía -La Eternidad y sus tantos sentidos – Montevideo 3 de Junio del 2020 – Foto gentileza producción

 

 

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Fino Sosa

Fino Sosa

Adrián "fino" Sosa: Montevideano, 1965. Lector, melómano, "escribidor". Durante los años 80, coordino y editó diversas revistas alternativas en forma independiente (Atrás de todo, Culos de botellas, Perro Andaluz) que divulgaban poesía, dibujos, arte callejero y música: el nervio bajo la aparente inactividad de esos años. Publicò de forma artesanal libros de "muy mala poesía" de distribución gratuita "El Grito", "Lobos en la Buhardilla", "Lo que quedó allá arriba " y " Cuadernos Mojados". Lleva adelante el blog: http://lucesdelacity.blogspot.com/