LA LATINIDAD CREATIVA

Tesoros de América, muestra virtual en el Pabellón de las Artes de la UCA

 

Vivimos tiempos extraños. La pandemia nos tomó a tres cuartos de camino de un proceso de tontificación del mundo basado fundamentalmente en la supremacía ontológica de la indignación y la denuncia, la sobresimplificación y los gestos exagerados. Habitamos una sociedad de la cancelación, una versión woke de la cultura que se pelea con estatuas, con libros, con obras, con autores.

Que en este marco que alguien celebre la unión de dos culturas es un acto de una nobleza y de una incorrección política conmovedora que hay que agradecer y destacar con entusiasmo.

De eso se trata Tesoros de América, una exposición pensada y realizada para celebrar los 500 años del descubrimiento del estrecho de Magallanes y para honrar las posibilidades abiertas por ese suceso.

El encuentro cultural derivado de la travesía es mucho más que eso: es un hecho civilizatorio, que aumenta las posibilidades de mezclar experiencias, de abrir miradas nuevas y de colaborar en la creación.

La muestra, inaugurada el 18 de mayo en forma virtual, está ambientada en los salones de la Fundación Luis I de Cascais, en la gran Lisboa, en Portugal. Curada por Ernesto Muñoz y Luis Manuel Pereira, reúne obras de 29 artistas chilenos que reflexionaron sobre el tema central de la exposición estableciendo un diálogo diverso en matices y soportes, donde la contemporaneidad se expresa sin dejar de lado lo conceptual y lo investigativo.

Desde el mes de julio, y de la mano de su directora Cecilia Cavanagh, esta interesante muestra puede verse desde el Pabellón de las Artes de la Universidad Católica Argentina.

El paseante virtual va a encontrarse con una interface muy rica y sumamente sencilla. La plataforma permite variar el ángulo de visión lo suficiente como para tener un panorama muy amplio de las distintas obras, pero además cuenta con mucha información adicional. Al costado de cada trabajo hay un ícono de información que lleva a una fotografía en alta calidad de la obra, a los detalles técnicos y, además, a un breve video del artista explicando su proceso creativo.

Haciendo click en la vista 3 del menú que se despliega en el margen superior derecho el visitante se coloca frente a una de las obras más impactantes de la muestra. Se trata de Barrio Franklin, una obra de gran tamaño, realizada en 2015, donde Angela Wilson recrea una atmósfera sensible, histórica y estetizada de la experiencia vital de un barrio de Santiago de Chile. Usando material traslúcido, la artista mezcla impresiones de distinto tipo, fotográficas, de tinturas, y hasta tierra del piso y de las paredes de una antigua fábrica de vidrios del barrio. En la obra se ven adultos trabajadores, pero también se ven niños, haciendo el mismo trabajo que sus mayores. La obra crea un clima de mucha complejidad, apoyado fundamentalmente en la veladura que generan los paños de crinolina transparente por el que se dejan ver y se enhebran historias, biografías y vivencias sociales. Las tintas chinas, los chorreos de esmalte, la suciedad de la tela y los dejos fotográficos logran armar un guión en el que Wilson atrapa con singular belleza un momento de necesidades sociales muy fuertes. Es una obra de gran politicidad que viene desde el pasado para instalarse en el presente, usando a los niños cristaleros como un puente crítico hacia el proceso de gentrificación que ha llevado al barrio a ser un espacio de emprendedores, diseñadores y de turismo cultural. Barrio Franklin es una obra que usa la memoria sin recostarse en su costado sacrificial y sin desmerecer su rol en el reconocimiento del presente. Se muestra, así, coherente con el objetivo de la muestra, poniendo en discusión franca las tensiones de la construcción cultural.

En otra de las salas, la 7 en este caso, se destaca la pintura de título Landscape IV de Hernán Gana. Se trata de otra obra de gran tamaño, un lienzo de dos metros por uno y medio, trabajado con óleo y pintura en spray. Este trabajo forma parte de la serie “It’s Not my fault” (no es mi culpa), en la que Gana intenta establecer una relación crítica frente al discurso individual que se desresponsabiliza de los desastres ambientales, trasladando toda la carga a las empresas y multinacionales. El cuerpo de obra de este artista entraña toda una exploración del concepto y del alcance estético del paisaje como medio comunicativo. Esta búsqueda de los paisajes contemporáneos lo llevó, en sus propias palabras, a encontrar cierta belleza en las catástrofes naturales. Es muy interesante como Gana reubica el potencial de los elementos naturales trastocándolos hasta convertirlos en objeto de incertidumbre y calamidades. El agua -elemento vital y sustantivo- se vuelve un vehículo de dolor y destrucción, llevándose todo a su paso. En este paisaje, el agua destruyó una casa, apiló dos automóviles e hizo que todo se volviera inservible. El trato realista de la pintura de Gana genera una doble sensación de proximidad y alejamiento, lo que se enfatiza con unos chorreados de pintura y con unos puntos coloridos, muy baldessarianos, que llevan la mirada del espectador y lo guían en la visión de la obra. Este paisaje, como el resto de la obra de Gana, se inscribe dentro de la tendencia de artistas preocupados por la era antropocena. En este caso, y eso es una interesante distinción, con un mayor peso en los factores individuales que en los colectivos.

Para completar el registro de formatos, texturas y soportes que Tesoros de América muestra al espectador es bueno encontrarse con la obra de Laura Quezada. El trabajo, que lleva por título Memorias de hilo, tiene unos años -es de 2017- y se trata de una escultura de madera y metal. La obra recrea un antiguo carretel de hilo con un ovillo de hilo enredado, coronado por una aguja. La alegoría le sirve a Quezada para plantear el problema de lo femenino y de las condiciones experienciales de las mujeres en el pasado. El tamaño del trabajo y la potencia visual del metal utilizado en la representación de los hilos y la aguja, forma un todo amenazante a la vista del espectador que funciona perfectamente para generar la atmósfera opresiva del mundo femenino. Las agujas son un elemento recurrente en la obra de Quezada, que las utiliza como símbolo, pero también como objeto escultórico. Ese objeto mundano, cotidiano y presente se convierte finalmente en un ícono que representa tanto el fenómeno de lo que está o debe permanecer unido como el concepto más asfixiante de la trama de la femineidad. La obra de esta artista no es literalmente feminista, pero tiene a la mujer en el centro iluminador de la creación artística.

Tesoros de América es al mismo tiempo una muestra del vigor del arte contemporáneo chileno y una celebración del encuentro entre dos culturas, dos grandes razones para visitarla desde el sitio web del pabellón de las artes de la UCA

 

Nota publicada en Revista Ñ del diario Clarin el 17 de septiembre de 2020

 

 

 

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Gabriel Palumbo

Gabriel Palumbo

Es sociólogo, analista político y crítico de arte. Estudió en las escuelas de Bellas Artes Manuel Belgrano y Prilidiano Pueyrredón, antes de hacer la carrera de Sociología en la Universidad de Buenas Aires. Siendo profesor en la carrera de Ciencia Política organizó grupos de reflexión e investigación sobre filosofía política, enfocados especialmente en el pragmatismo americano. En ese rol, participó de encuentros académicos y fue disertante en congresos en Argentina, Brasil y Estados Unidos. Es profesor de grado y posgrado y dicta, desde hace 10 años, un seminario sobre Arte y Política en la Argentina para el Institute for Study Abroad de la Butler University. Fue director de la Casa de la Cultura Victoria Ocampo y se ocupó de la curaduría de la muestra patrimonial con que ese espacio cultural se reinauguró en 2016. Fue asesor para proyectos especiales del Ministerio de Cultura de la Nación hasta 2019. Compiló y escribió el ensayo preliminar de La Ciudad Lineal y en 2015 publicó El mejor presidente de la historia. Actualmente, escribe sobre política en distintos medios y es colaborador habitual de la revista cultural Ñ del diario Clarín, haciendo críticas de exposiciones en el ámbito local y en el extranjero.