No hace mucho Netflix anunciaba entre sus próximos estrenos una película llamada La Hija Oscura, pero lo más llamativo de esto era Olivia Colman como protagonista, que para mi se ha convertido en sinónimo de buena película.
Sinopsis:
Leda es una profesora de literatura inglesa de mediana edad, divorciada y con dos hijas adultas que han decidido ir a vivir un tiempo con su padre y trabajar en Canadá. Con la partida de sus hijas Leda en lugar de sentirse abandonada o triste se siente liberada. Aprovechando esta nueva independencia decide tomarse un tiempo de descanso y realiza un viaje a un pequeño pueblo costero. Los días transcurrían tranquilos hasta que llega al lugar una familia de napolitanos ruidosos, acaparadores y bastante maleducados. La calma que Leda estaba experimentado termina cuando se encuentra a sí misma raptando a la muñeca de la integrante más pequeña de esa familia. Un acto irracional que termina desencadenando recuerdos y culpas del pasado donde descubrimos los rasgos ambivalentes y más desagradables de la maternidad.
Sinceramente la historia me mantuvo atrapada y la película me gustó, aunque en varios momentos me sentí desorientada, con la sensación de que había algo de la historia que me estaba faltando, que no me cerraba del todo. Para ser franca cuando llegue al final de la cinta me sentí un poco defraudada. Algo se había perdido en esta adaptación de la historia, por lo que decidí ir a la fuente original. La película está basada en la novela homónima de Elena Ferrante, publicada en marzo del 2018.
Sin duda el filme dirigido por Maggie Gyllenhaal respeta en gran parte a la historia original aunque faltan detalles que a mi entender eran clave para poder comprender más a fondo la personalidad del personaje, estos detalles podrían haber marcado la diferencia entre una historia más y una gran historia. La crítica que le hago a la versión cinematografica es no haber logrado (del todo) transmitir la psicología interna del personaje principal, transformando a un ser perturbado por sus frustraciones y culpas a una veterana sola y aburrida que no tiene mejor cosa que hacer que robarse una muñeca.
En la película conocemos parte de lo que fue la experiencia de Leda como madre, a través de flashbacks, en estas instancias la protagonista pasa a ser interpretada por Jessie Buckley, que francamente realiza un trabajo estupendo no solo de interpretación sino mimetizandose con su versión adulta, adoptando a la perfección el tono de voz y dicción de Olivia Colman. Lo que se ignora casi por completo (salvo por una discusión en la que Leda reclama que no quiere que su madre cuide de sus hijas) fue su infancia. Los sentimientos que ella tenía hacia su madre, a quien la consideraba un ser tosco, ignorante y de la que sentía vergüenza fueron practicamente ignorados. Incluso parte de la trama en la novela se basa en que la familia de napolitanos le recordaran a su propia familia.
Evidentemente la literatura tiene un abanico mucho más amplio de posibilidades y con un costo muy inferior al momento de desarrollar la psicología, carácter y pensamientos de un personaje. Al transportar la historia a la pantalla se deben tomar decisiones que afectan el presupuesto y el producto final, de todas formas creo que en este caso hubiese sido una buena idea reflejar de alguna manera más efectiva todos los sentimientos que invadían a Leda.
Apesar de todo esto “La hija oscura” ganó Mejor Película, Guion, Actriz y Dirección Revelación en los Gotham Awards 2021. También está nominada a dos premios en los Critics’ Choice Awards 2022 y nominada a Mejor Película, Dirección, Actriz de Reparto y Guion en los Spirit Awards 2022.
Su “escritora” es Elena Ferrante, y escritora va entre comillas ya que nadie sabe con certeza quién es Elena Ferrante y sus editores procuran tener una discreción absoluta sobre su identidad. Muchas veces se ha sospechado de que podría ser un hombre. Tampoco se sabe nada sobre su origen, aunque muchos afirman que nació en Nápoles para luego trasladarse a Grecia y finalmente a Turín. Lo cierto es que nada de esto importa. Lo único importante es que “Elena Ferrante” sea quien sea sabe contar historias y logra que empaticemos o al menos comprendamos a sus personajes.
La Hija Oscura nos brinda una comprensión sobre la dualidad de sentimientos que se experimentan en la maternidad. Durante mucho tiempo se ha acostumbrado visualizar el ser madre con la ternura, la entrega, ese instinto que hace que al dar vida toda tu dedicación gire en torno a ese nuevo ser. Pero ¿a qué costo?, ¿a dónde van los planes, sueños y proyectos de la mujer que decide transformarse en mamá? ¿Está permitido expresar abiertamente la sensación de sofoco y agobio que muchas veces sienten las madres?
¿Ya viste esta película? ¿Leíste la novela? ¿Que te pareció?

















































