
“El tiempo suma una monstruosa imagen donde el olvido y la negación se funden en una danza poblada de seres interminables que navegan abyectos en el actual panorama del rock, denigrando hasta el hartazgo su estirpe noble y rebelde.
Cross es el emergente, la mueca sin gracia que supera el vacío, la controversia todavía latente y maldita de una adolescencia sumergida por la dictadura de los setentas”.
Así citaba un extracto de la presentación con que se promocionaba el evento al que concurrimos esta noche en BJ. Con motivo de la reedición de “Instinto Salvaje” (1992) por parte del sello independiente Caotic Records, Álvaro Raso, Daniel Tomikian y Marcelo Cross, tuvieron la oportunidad (y nosotros el privilegio) de rencontrarse con su público las dos últimas noches de Viernes y Sábado.
Miembros de la primera generación de grupos que dieron nombre a ese movimiento llamado Rock Nacional post dictadura a mediados de la década de los 80, siempre batallaron de manera independiente y si bien compartieron lo generacional con esos grupos siempre se consideraron por fuera de esa escena, difíciles de etiquetar, (algunos consideran al grupo como los pioneros del metal oriental). Años en el under local, les alcanzaron para plantar esa semilla en una generación de outsiders y convertirlos, a pura actitud, en quizás la banda de culto de Rock nacional menos laureada por el show media musical pero si de las más respetadas y recordadas. Y en el día de hoy, todo ese ejercito de fieles que siguieron al grupo durante su larga trayectoria por las carreteras cloacas del under nacional de otras horas, (ese tan diferente al de estos días, crudo, visceral, que sangraba real, con instinto salvaje valga la redundancia) se dieron cita en BJ para celebrar una tras otra la canciones de ese mítico casette de escasa tirada de principio de los 90. Remeras y parches en camperas de cuero o jean gastado de Cross por todas partes, cantaron y deliraron con cada una de las canciones del grupo, con una lista que incluyo, no solo el disco de manera completa, sino también otros temas de su carrera, en un show que duro más de 2 horas, donde se vio claramente que el poder (tanto musical como escénico del grupo) sigue intacto a pesar de los años.
Dentro y fuera del metal, el punk o el grunge, (la salida de Instinto fue completamente contemporánea a la explosión del grunge con Nirvana como máximo protagonista por esos días y rescato la esencia más cruda de ese movimiento sumándole otros atributos y personalidad propia haciéndose un lugar en la escena montevideana de esos días) Cross escribió con sangre propia un capítulo entero dentro de la historia de nuestro Rock, eso es un hecho.
Hoy, como regresando a buscar lo que era de ellos o para mostrarle a nuevas generaciones de que se trataba el grupo o simplemente para conmemorar lo auténtico del Rock nacional plasmado en “Instinto salvaje”, Marcelo Cross y compañía volvieron al ruedo local una noche de mayo en Montevideo, y mientras la Vela Puerca convocaba a miles al aire libre en el Velódromo, unos cuantos disfrutamos encerrados en BJ sala esta hermosa noche casi de verano, a una leyenda que volvió ,y, porque no, como paso con Elefante hace poco más de un mes, quizás nos podamos hacer ilusiones de que vuelvan a la escena, esa que nunca los acepto como estrellas del negocio del Rock, por locos o quien sabe por qué razón allá por los años 90. Tal vez el tiempo haya puesto las cosas en su lugar, y entre clásicos que celebraran la vieja escuela, puedan componer algo nuevo, imaginen un nuevo disco de Cross por estos días?, espero con los dientes apretados que ese momento delirio personal suceda, aunque parezca poco probable, de seguro le vendría muy bien a la vuelta un poco de instinto salvaje de guitarras y lirica impredecibles para un rock local que se repite cada día mas y parece quedarse sin ideas, sin rebeldía, quizás viendo de dónde venimos (ellos, como la voz que represento el sentir de unos pocos) podamos recuperar a futuro lo auténtico, que es lo que en realidad importa.
Siempre es bueno tener cabezas que opinen diferente ante lo políticamente rebel pose de spot bajo contrato. Gracias a Cross hoy recordamos que el negocio no lo puede controlarlo todo, sino no hubiéramos visto lo que vimos esta noche, la identidad y la actitud cotizan más que los segundos de publicidad y pueden ganarle al tiempo, los verdaderos artistas y los grandes discos siempre sobreviven, los otros? los otros no, y tarde o temprano se desvanecen dentro de ese mismo tiempo, desaparecen, y quedan perdidos en la nada. Por mucho más Cross, esta noche, me fui al ilegal a brindar por eso. Sera hasta una próxima.
Imagen portada: CROSS en BJ Sala, Instinto Salvaje – Mayo 2015 – Foto © Fernanda Aramuni
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