
Una buena causa
Con la noble causa de colaborar con todo lo recaudado para seguir mejorando las salas de internación del Hospital Pasteur en su 100º aniversario, la emblemática y querida banda Buitres brindó el pasado domingo 4, un show en el histórico Teatro Solís, con El Trío Garbanzo y Juana y Los Heladeros del Tango como propuestas musicales enmarcadas en el tango, como invitados. El Trío Garbanzo fue quienes abrieron la noche, para dar paso luego a Juana y los Heladeros del Tango, una interesante propuesta tanguera, que mezcla música, mucho humor, sarcasmo, y con una destacada cantante como Virginia Nuñez (alias Juana), que encarna en gestos y actitud cada una de las canciones propias que el grupo grabó en su disco “Crema”. Destacar la calidad de cada uno de los músicos, que hacen de esta, una estupenda propuesta tanguera, que vale la pena escuchar y ver.
Entre las presentaciones de los números artísticos, las comunicadoras Flor Infante y Manuela da Silveira amenizaron la velada, en plan stand up a dúo, quienes le pusieron una dosis de humor al evento.
Buitres subieron al escenario sobre las 21:30, y desde ese momento, se generó en la sala una energía que emociona y reconforta en cada presentación del grupo.
La banda tiene un estrecho lazo emocional y afectivo con su público, miles de uruguayos hemos crecido con Buitres, y como siempre que ocurre, se trataba del inicio de una verdadera fiesta, que congregaba público de varias generaciones; conmueve ver a familias enteras yendo a ver a Buitres en vivo, es que esta banda forma parte, y no seré yo el que descubra esto, del adn emotivo de más de una generación de rockeros uruguayos, porque entre otras cosas, ahí hay gente de Los Estómagos, no hace falta decir más.
Gabriel Peluffo en la voz (no olvidemos que también es cantante de tango y pediatra, tal vez vendrá por ahí la elección de los teloneros, y de la colaboración con la institución médica), Gustavo Parodi en la guitarra, José “Pepe” Rambao también en guitarra, Orlando Fernández en el bajo, son músicos y amigos que se conocen de hace varias décadas ya, y con la incorporación hace pocos años de Federico “Kako” Bianco en la batería, generacionalmente menor al resto, forman un combo de rock imprescindible en la escena local. Como en otras ocasiones, la banda contó con la colaboración de Javier Depauli en teclados.
Si bien fue un recital un poco más corto que los que el grupo ofrece habitualmente, en este caso se aplica a la perfección aquello que dijo el poeta Baltasar Gracián en el siglo XVII: ”Lo bueno, si breve, dos veces bueno”. Esto no impidió que la banda desplegara un cuidado arsenal de temas más recientes de su último disco “Mecánica Popular”, editado en 2019, pero recién presentado en estos últimos tiempos, debido, claro, a la pandemia, entremezclados con clásicos que cualquiera que tenga medio dedo en el rock uruguayo conoce. La apertura fue con el tema “El tercer deseo”, para luego tocar algunas de ese último disco como “Habla en la caja” y “Mecánica popular”. Los clásicos no se harían esperar, ya que la banda disparó una seguidilla de sus más conocidos, que fueron festejados eufóricamente; sonaron entonces: “Una noche con vos” (versión del clásico de los 50´s, popularizada por Buitres en español), “Condenado el corazón”, “No te puedo matar”, “Azul”. Seguidamente se despacharon con el enorme clásico de Los Estómagos “Frío oscuro”, algo que siempre ocurre en los toques de Buitres, ese guiño generacional al pasado, que la gente disfruta mucho, incluso los (mucho más) jóvenes. La hermosa balada “Carretera perdida” sería la siguiente, siguió la versión de “Cadillac solitario” de Loquillo y la fiesta seguía, con la gente que comenzaba a levantarse de sus asientos, para celebrar y cantar las canciones, hecho concretado en su máxima expresión cuando llegó la interpretación de “Soy del montón”. Pero el éxtasis llegaría cuando la banda comenzó con el “Despertás, y ya sabés, no es un día más, es un día especial…”, el inicio del tema “Toca Buitres”, y la fiesta llegó hasta su nivel más alto en euforia. Peluffo agradeció al público y felicitó al hospital por su 100º aniversario, destacando el trabajo del personal de dicha institución.
Siendo como se ha escrito, un concierto un tanto más corto a los habituales de Buitres, fue momento de ir cerrando, cosa que hicieron con este último tema, pero como era de esperarse, volvieron e hicieron otro más, y ahora sí el cierre fue con nada menos que un clásico del rock uruguayo, “Ojos rojos”.
Fue un gran concierto en un teatro de máximo nivel, por una causa noble, de una banda que como se ha dicho, es parte de la vida de muchísima gente, ellos lo saben, y por eso mismo es que siempre, como se dice en la jerga futbolera, dejan todo en la cancha, o en tantos escenarios. Buitres siguen en la cúspide, como una de las bandas más convocantes del rock uruguayo, con sus integrantes impulsando este gigante musical, y a la vez, algunos de ellos sus otras respectivas bandas fuera de Buitres (Gustavo Parodi en Los Chanchos Salvajes u Orlando Fernández en Sibyla Vaine). Hace muchísimo tiempo que están ahí, y que no se trata de un pedestal, sino a la altura y junto a la gente que los acompaña desde siempre, y los que han venido descubriendo a la banda en años más recientes.
La humildad del grupo se nota, y eso es una de las grandes virtudes del ser humano, y todo eso Buitres se lo merecen por la música, por el trabajo, por el esfuerzo, por la constancia, y además, como en este caso, por lo solidarios.
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