
El pasado viernes 27, tuvimos la oportunidad de ver en vivo en Magnolio Sala, una de las más relevantes bandas de la escena rockera uruguaya de la primera década de los 2000, Astroboy, quienes regresaron como banda luego de quince años sin tocar en vivo como tal, pero además en el marco de los 20 años del disco EP debut llamado “5 Estrellas”. Este regreso de Astroboy será por tres shows consecutivos en el mismo lugar, lo cual ya dice bastante de la recepción que ha tenido este retorno. Si bien, los integrantes por separado se mantuvieron haciendo música, grabando y colaborando con proyectos de colegas, la vuelta de Astroboy, se siente como un muy agradable revival de aquel rock nacional de hace 15 o 20 años, y que tenía a este grupo como un referente. Con el recinto colmado, la banda subió a escena muy ovacionada, demostrando que aún hay un público ávido de verlos en vivo y disfrutar las canciones que quedaron en la memoria de los seguidores, y que si bien, muchos eran coetáneos, también se percibía un público una generación más joven. Martín Rivero en voz y guitarra acústica, Francisco “Paco” Risso en guitarra, Leandro “Tuco” Boné en guitarra, Javier Vaz Martins en bajo y Pablo Fiallo en batería, desarrollaron un show ajustado y divertido, en el cual se notó la amistad que permanece entre ellos, logrando una comunicación con el público constante y muy amena.
El comienzo fue con el tema que justamente abre el homenajeado disco EP debut “5 Estrellas”, “Brainwashed”, para luego tocar “I Might”, e inmediatamente interpretar uno de los hits de la banda como lo es “Burbuja”, en el primer punto alto de la noche, que ciertamente tuvo varios musicalmente hablando. ”Mal Mal Mal” fue el siguiente, luego vino “In the City”, en otro momento alto de la noche, que seguiría con “Tired”, e “Iggy Pop”. La siguiente sería “Good Times”, que era exactamente lo que se estaba viviendo esa noche ahí, con la banda haciendo un recorrido saltando entre sus tres álbumes oficiales (“5 Estrellas”, 2003; “Automática”, 2004; “Big For The City”, 2007), que resultó muy deleitable y bien mezclado. No faltó la que debe ser la canción más conocida del grupo, como lo es “Mi reserva”, otro momentazo, con la música Lucía Romero en trompeta, logrando el show su cumbre. Siguieron “Who Killed The Sun”, “Follow Me”, llegando a la mitad del recital, donde hubo una pausa de varios minutos, pero que tendría una gran sorpresa. Mientras en el escenario se agregaban algunos elementos ornamentales para la segunda parte, (que incluyó por ejemplo un telón, donde se proyectaban sombras de objetos, que podríamos asociarlas con algo parecido a sombras chinescas, aportando además otros elementos que enriquecieron estéticamente el ambiente), entonces, mientras se armaban cosas en el escenario, de repente, Martín Rivero se abrió paso por entre el público y cantó guitarra acústica en mano y junto con él, la balada “Time Has Passed”, en un momento muy cálido e íntimo, con el vocalista entre la gente, y ésta disfrutando muchísimo junto al cantante. A continuación vendría una segunda parte del show, que comenzó con un set electrónico muy bailable a cargo de la banda, y con Javier comandando desde los sintetizadores y arengando al baile, con la banda acompañando musicalmente, para después tocar el tema estreno llamado “Magia”, bien recibido y que mantiene la estética musical que la banda ha sabido cultivar, (“Lo terminamos ayer posta”, comentó Boné), no está claro si este tema nuevo formará parte de alguna grabación más extensa, esperemos que sí. Con el show bien alto, sonó otro hit: “Did I Tell You?”, y la fiesta seguía. “Six Feet Under” fue la siguiente, y también hubo tiempo para temas que algunos integrantes hicieron con la banda separada y en otros proyectos musicales, así sonaron por ejemplo de Martín Rivero “Los días mueren sin tu amor”, y de Monstruo, la banda del guitarrista Francisco “Paco” Risso, el tema “Salvémonos”. Leandro “Tuco” Boné tuvo también su momento como vocalista en esta parte. Volviendo a las canciones, además sonaron “My Girlfriend Likes Beatles More Than Me” y “I Will Be”. El show mantuvo todo el tiempo un ambiente de festivo retorno, que nos hace pensar en lo bueno que sería que Astroboy volviera efectivamente a la escena. El final fue con otro clásico, como lo es “El Gran Escape”, “parece que termina la fiesta…”, dice el comienzo de esa emblemática canción de esta banda, y terminó nomás.

Aún muy ovacionados, la banda no hizo bises, se retiró con la fiesta muy arriba, dejando la sensación de que tal vez un par de bises no hubiesen quedado nada mal. De todos modos, fue un show impecable, nostálgico y lleno de emoción, se respiraba un aire retro que resultaba agradable, sobre todo para quienes vivieron el auge de esta banda en aquellos años pasados. En una época de regresos de varias bandas que fueron importantes en la escena del rock uruguayo, este retorno de Astroboy se siente como un hito importante en este sentido. Tendrán dos noches más para ciertamente confirmar que la magia sigue intacta, y que aquella banda que innovó con un sonido diferente, más volcado al indie rock, (estilo que no muchos hacían hace 20 años) aún conserva el brillo de sus muchas más que sólo cinco estrellas. Salud por esta vuelta de Astroboy, que siga la fiesta.














































