Tengo una teoría loca. Para mí hay artistas que llegaron al mundo para crear determinada obra. Me explico mejor.
Creo que Beethoven nació para crear la NOVENA, Buonarroti para pintar los frescos de la SIXTINA, Gaudí para imaginar LA SAGRADA FAMILIA, por ejemplo.
En música popular creo que Eduardo Mateo estuvo entre nosotros para regalarnos CANCIÓN PARA RENACER.
Es una de las expresiones de amor más hermosas que existen. Más allá de las connotaciones budistas, aquí lo que hay es una mirada totalizadora del Ser con el Universo. No es una canción “linda”, solamente. Esta no es la versión original, es en vivo y me parece estremecedora. Aparece de manera “casual”, Mariana Ingold en coros, los que hacía en vivo con TRAVESÍA. La estructura es diáfana y su parte B debe ser lo más hermoso que existe en esta tierra (con mucho de Jobim, pero extrañamente “uruguayizada”, como todo lo que tocaba el maestro). Una joya de aquí y del mundo.














































