Obra para niños, recomendada para una franja que va de 8 a 16 años, pues en ella no existen los príncipes o romances que surgen a partir de un beso al despertar a la bella, etc, etc. Todo sugerido desde un texto inteligente, donde se tocan temas como la disconformidad de nenas o jovencitas que rehúsan mirarse al espejo, pues se ven feas. Y admiran a esas muñecas, flacas, con cintura ideal, cabellos rubios y ojos celestes, con muchos vestidos (nunca se nombran pero todos saben de cuáles se trata). Ana quiere convertirse en una de ellas, y ahí comienza su peripecia, donde una atractiva escenografía con sus luces y móviles estrellas y lunas, captan al espectador más chico y es deseable que concientice a los más grandecitos. Allí se soslaya el trabajo infantil, la bulimia, la anorexia, y esas disconformidades que el consumo exagerado nos produce como sociedad. ¿Hay que ser delgado o lindo para ser aceptado? Una niña común que al ver tanta adversidad. Vuelve a su origen y aprecia los afectos, que siempre la rodearon. Inteligente, entretenida y altamente recomendable.
Va en el Teatro Victoria Sábados y Domingos 17 horas.
Elenco: Josefina Trías, Adrián Prego, Rodrigo Abelenda, Guillermo Chávez, Tamara Couto.
Escenografía: Marcos Ibarra, Lucía Tayler, Ivon Del Prato.
Vestuário: Maria Inés López, Marcos Ibarra
Titeres: aquinomás
Paisaje sonoro: Berta Kovalsky
Prensa: Gabriela Judeikin
Dirección: Raquel Diana
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