
Todo comenzó con Pablo Traberzo Trio, predilectos exponentes locales de la escena blues, como supieron hacerlo a fines de los años 90 en aquel Teatro Plaza que recibiera al gigante Rey del Blues, B.B. King (RIP) fueron los encargados en abrir una tremenda noche, y como en cada oportunidad demostraron que su combo es explosivo, y estuvieron sobrados a la altura de lo que vendría.
De a poco la temperatura de las instalaciones de un Mmbox colmado fue subiendo, y después de una larga espera que para muchos pareció ser eterna, bajo una estela sonora introductoria y como salidos de un viaje venidos de otro tiempo, de otra galaxia, llego la hora de que Glenn Hughes, Doug Aldrich y Pontus Enborg coparan el escenario, y fue con “Stormbringer” de Deep Purple, que ya la noche se veía venir épica. Con un Hughes intacto, fuimos espectadores de una demostración de talento tanto a la hora de tratar su bajo con un estilo notable, desde el Rock mas duro hasta las caricias de algún viaje Soul, como desde su voz (un capítulo aparte), enorme, versátil, única… gente, Hughes hace lo que quiere con sus cuerdas vocales, cuando su aire entra en sus pulmones para luego mutar en notas celestiales que llenarían solas cualquier teatro pequeño o estadio total, toda la atmosfera se transforma, se detiene el tiempo, porque El es La voz del Rock señores, más de 4 décadas en esto del Rock lo confirman (tanto rodeado de grandes, en esos gloriosos 70`s junto a Ritchie Blackmore, David Coverdale y compañía, como luego junto a Tony Iommy o DIO, entre otros, en fin que mas decir) y eso quedo demostrado hoy una vez más, porque hay casos como el del Hughes donde el talento permanece intacto o evoluciona a otros niveles a pesar del pasar del tiempo. Siguieron “Orion”, y entre temas de Trapeze, “Way back to bone”, “Touch my life”, Black Country Comunion (grupo que integró junto con el gran Jason Bonham entre otros) presente con la excelente “One last song”, el clásico de Whitesnake “Good to be bad” y “Sail away”, “Mistreated” (clap, clap, clap) de Purlpe, se fue redondeando una noche de celebración del Rock enorme para las cuatro generaciones presentes (nietos, adolescentes, padres y abuelos) en esta noche de Jueves en Mmbox.
Qué decir de Doug Aldrich, gigante guitarrista, un partener perfecto para Hughes, que brilla también por sí mismo (enorme Solo previo a “Mistreated”, sobra cualquier comentario). Años en la carretera (Dio, Whitesnake) también demuestran que clase de músico tuvimos la oportunidad de disfrutar a pocos metros de nosotros.
Pontus Enborg con una labor impecable, tremenda potencia sueca tras batería, (impecable Solo incluido también), completan un equipo clase A, para una noche que quedara para el gran recuerdo, y seguramente se convertirá en uno de los shows del año al pasar raya.
La tercer visita de Hughes al país y su tour latinoamericana se cerró con una enorme versión de “Burn” de Deep Purple, final perfecto para un show de primer nivel, de esos que con el pasar del tiempo seguirán dando que hablar. Merecidas felicitaciones a la gente de IDL Entreteinment (con Ian DI Leo a la cabeza) demostrando una organización de primer nivel par un show a la medida y un especial agradecimiento a Gabriel Brikman por facilitarnos realizar un trabajo acorde a la altura del espectáculo. Así paso La Voz del Rock por suelo Montevideano, que se repita. Será hasta una próxima.
Imagen portada: Glenn Hughes y Doug Aldrich en Mmbox – 17 de agosto 2015 Foto © Fernanda Aramuni
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