
Nuevamente, y luego de varias temporadas, regresa al Teatro Solís el ciclo (No tan) Solos al mediodía, un espacio de exhibición de la danza contemporánea en Uruguay que reúne artistas emergentes y consagrados.
El ciclo se presenta los viernes y sábados, del 9 de octubre al 28 de noviembre 2026, en la Sala Delmira Agustini del Teatro Solís con una programación dedicada a distintas expresiones de la danza contemporánea.
Para conversar sobre esta nueva edición conversamos con Andrea Arobba, bailarina, coreógrafa y directora artística y curadora del ciclo.
Si bien (No Tan) Solos al mediodía es un ciclo con muchos años de trayectoria, pensando en el público que quizás no lo conoce, nos gustaría que nos contaras qué es, cómo surge y cuál ha sido su aporte para la danza contemporánea en Uruguay.
Es un ciclo de danza contemporánea que se inició hace 17 años a partir de una idea de Gerardo Griego, que en ese momento dirigía el Teatro Solís. En ese momento, junto con Florencia Martinelli, le propusimos presentar un solo de danza en la Sala Delmira Agustini del Solís. Le encantó la idea y me dijo: “Andrea, si yo te digo que hacemos un ciclo en la primavera, al mediodía, ¿vos me decís que hay ocho artistas que puedan mostrar un solo?” Me estaba dando la oportunidad de tener un espacio de visibilización para la danza y ni lo pensé: le dije sí. Realmente fue tirarse al agua y generar este espacio contra viento y marea.
Originalmente el ciclo lo apoyó la Fundación de Amigos del Teatro Solís. Esto nos permitía contar con un caché para los artistas y a mí, por la curaduría del ciclo. Resultó un éxito y logramos que se mantuviera en el tiempo, durante cinco años.
A los cinco años, después que salió Grieco de la dirección y fueron cambiando los directores, me dijeron que me dejaban el espacio, pero no el apoyo de la Fundación. Y les dije que igual quería el espacio, porque me parecía que la danza necesitaba esa visibilización.
Además, iba en un horario no habitual, en un horario al que podía ir la familia. Era un ciclo gratuito, y una manera de difusión y de acercarse a un público que no está dispuesto a pagar, porque no sabe qué es, pero que, una vez que se empieza a acercar, nos permitía generar un nuevo público.
A partir de ahí la Fundación Itaú, que es uno de los sponsors de GEN Centro de Artes y Ciencias, empezó a acompañar el ciclo. Desde ese momento, y con socios que fuimos consiguiendo cada año, como el Instituto Nacional de Artes Escénicas (INAE), la Intendencia de Montevideo, empresas, etc., intentamos buscar un puzzle de sponsors para poder sostener el ciclo: sostener un caché para los artistas, que siga siendo gratis al público y sostener la producción que lleva el ciclo y en la que trabajamos durante todo el año. El ciclo se filma de manera profesional para que el artista se lleve el registro y pueda presentarlo en festivales para que su sólo pueda seguir rolando.
Recién mencionaste el espacio GEN Centro de Artes y Ciencias. ¿Nos podrías comentar qué es?.
GEN Centro de Artes y Ciencias es un espacio que intenta generar puentes entre arte y ciencia; ser una usina, un espacio donde se pueda abrir el diálogo y se ensanche la experiencia. Es un espacio donde hay investigación, divulgación científica, talleres, charlas, encuentros. Y eso es la danza. Puede haber escritura, fotografía, música, filmmakers. Es un espacio interdisciplinario que reúne varias artes y donde intenta también cruces entre sí.
¿Qué características tiene esta nueva edición?
Como parte de la curaduría del ciclo, veo que se presentan distintas generaciones de artistas, con distintos grados de experiencia. La convocatoria es abierta, no gira en torno a un tema específico, por lo que voy viendo las distintas temáticas que aparecen. Dentro de esas temáticas, tomo en cuenta también lo generacional y el género, tratando de que haya un equilibrio. Intento que haya como un pantallazo de lo que se está pensando este año.
Este año el ciclo se llama “Diversidad” porque me parece que una sociedad se hace más rica si hay diversidad de pensamiento, de estéticas; si escuchamos un otro que tiene otra manera de pensar y de ver el mundo. Diversidad desde ese lugar.
Hay una diversidad de propuestas: uno que hace más danza, una persona que va a hablar del suicidio, otro que va a ser como una invitación a bailar, a generar el movimiento. De toda esa diversidad de propuestas, salió este año la “Diversidad”. Cuando cumplimos los 15 años el nombre del ciclo fue “Somos Patrimonio”. Cada año se ve.
También el nombre del ciclo cambió de “Solos al mediodía” a “(No Tan) Solos al mediodía”, a raíz de la pandemia. Estuvimos tan solos, que nos dijimos “no queremos estar tan solos”, queremos tener obras de solos y de pequeño formato, de hasta cinco integrantes, porque eso da otra riqueza al ciclo.
Cuando haces un solo, nunca estás solo: siempre tenés alguien que te ayuda a pensar el vestuario, que te da una opinión en relación a la música o que te está tutoreando o te hace las preguntas que necesitás.
Recién mencionaste algunas de las características de la convocatoria y el formato de las obras. ¿Quiénes pueden participar?
Hay una decisión del ciclo de reunir dos tipo de perfiles. Artistas que están iniciándose, con formación en danza, de la Licenciatura en danza, de la Escuela Nacional de Danza o de espacios independientes, es decir una persona que ha hecho cosas, pero de pronto no un solo, o en la que todavía no hay una maduración de lo que quiere decir. Y artistas con trayectoria, consolidados. El ciclo es un ámbito profesional.
También hay una decisión estética y, de alguna manera, conceptual, en la forma en que se presentan las obras.
Una de las cosas es la sala, con luz natural y la cercanía con el público. Pienso que esto ha sido algo muy bueno para el público y para el artista.
El horario tampoco es el habitual, al mediodía. Es como salir del canon tradicional.
Lo otro que caracteriza al ciclo es la escenografía y los recursos para la obra: la consigna es “lo que te entre en la mochila”, es decir dentro de la idea de una producción pequeña, adaptada a las características de la sala.
El “Después” es un espacio de diálogo e intercambio del artista con el público que se realiza al finalizar cada función como parte del ciclo.
Una de las cosas que nos propusimos es ampliar el público. Desde hace años estamos intentando que vengan bachilleratos artísticos, estudiantes que están en ese mundo y que muchas veces no saben qué hacer. Y ver algo te puede cambiar, te puede ayudar a crecer. Uno de los tantos intentos que hemos hecho es que participen grupos. Y la experiencia ha sido increíble. Nos parece que eso ensancha la mirada. Es uno de los objetivos de GEN: ensanchar el ámbito de la experiencia.
¿Cómo poder hacerlo? No solamente ver la obra y que te pueda generar cosas, sino también esto que estamos intentando con el área de Educación del Solís: El Después. Los viernes vamos a tener grupos de bachilleratos para luego de la obra tener una pequeña charla con el artista para que le puedan hacer preguntas: “¿cómo se te ocurrió esto?”, “¿por qué hiciste esto así?”, “¿por qué pensaste este tema?”. La idea es darles herramientas de estímulo, ganas de hacer, para que ellos puedan entender que se trata de proponerse algo, ir y hacerlo.
Algunas de las obras del ciclo forman parte de la programación que integra la grilla de la edición 2026 del Festival Internacional de Artes Escénicas (FIDAE).
Tenemos un acuerdo desde el año pasado con Gustavo Zidan, director del Instituto Nacional de Artes Escénicas. Ya que coincide el ciclo con el FIDAE, nos parecía absurdo que no fuera parte. Está buenísimo que las obras que coinciden ese fin de semana puedan formar parte también del FIDAE.
Parte de mi curaduría es intentar que las dos obras que se presentan sean uruguayas, porque el FIDAE también reúne artistas internacionales, y que haya un artista emergente y otro más consagrado.
Este año participan una artista emergente y un artista que está en el medio, en proceso. O sea, ya tiene un trabajo, pero capaz no tanto como solista. Viene del folclore, pero desde la danza. Hay ahí una fusión de esas dos cosas que está buenísima. Y eso también tiene que ver con otra de las cosas que tiene el ciclo: no está cerrado a que sea solamente danza contemporánea. Han participado también artistas del circo, que han transformado eso más hacia el movimiento; más performance, pero con danza.
O sea, no tiene que ser danza pura, o como lo que uno imaginaría que es la danza. La danza hoy es mucho más. La palabra danza es movimiento.
Como reflexión final, a lo largo de estos 17 años cambió mucho la visibilidad que tiene hoy la danza. En ese sentido, ¿qué sentís que ha dejado este ciclo? ¿Cuál ha sido su aporte en estos años y qué importancia tiene, justamente, preservar y generar espacios para la danza?
Hace 17 años no existía la Escuela de Danza, ni la Licenciatura. Se profesionalizó la danza. Y a la vez, todo eso, ¿dónde se muestra? O sea, salen egresados y no tienen dónde ir, qué hacer. Empiezan a quedar angustiados, porque hicieron toda una formación y después se encuentran con: “¿y ahora qué hago?”. Por eso me parece que estos espacios son importantes porque permiten que todo ese proceso de formación tenga dónde continuar, dónde mostrar lo que se hace, dónde encontrarse con el público.
Uruguay tiene un nivel de danza muy bueno. Y no solo desde lo técnico, sino también desde lo conceptual, desde la realización, desde la creatividad.
Para cerrar, ¿qué sigue?
El año que viene son los 18 años del ciclo, la mayoría de edad, y queremos hacer algo especial. Estamos terminando de armarlo, por lo que no lo puedo decir aún; estamos en plenos movimientos, pero se vienen sorpresas.
Muchas gracias por la entrevista y felicitaciones por desarrollar y sostener este espacio de visibilización de la danza.
Dirección artística y curaduría: Andrea Arobba
Producción ejecutiva: GEN Centro de Artes y Ciencias
Programación: https://www.teatrosolis.org.uy/PROGRAMACION/-No-tan-Solos-al-mediodia-uc2976
La danza contemporánea vuelve a encontrarse en el Teatro Solís.
Este viernes comienza una nueva temporada de (No tan) solos al mediodía, uno de los ciclos históricos de exhibición de la danza contemporánea en Uruguay y la región.
💥 Curaduría: Andrea Arobba. https://t.co/5GxQmMVH2U
— Teatro Solís (@TeatroSolis) October 8, 2026
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