
Se estrenó en los cines uruguayos Aún Estoy Aquí, la nueva película de Walter Salles (Diarios de motocicleta, Estación Central), y desde su llegada ha sido recibida con gran entusiasmo por el público. Nominada a tres premios Oscar 2025 (Mejor Película, Mejor Película Internacional y Mejor Actriz para Fernanda Torres), esta historia que promete emocionar y dejar huella en los espectadores, se está posicionando como el tercer mejor estreno del verano en Uruguay.
Ambientada en el Brasil de los años 70, en plena dictadura militar, la película nos sumerge en la historia de la familia Paiva. Eunice y Rubens viven junto a sus cinco hijos en una casa frente a la playa, un hogar siempre abierto a los amigos donde los niños entran y salen a su antojo. Mientras el país atraviesa profundos cambios y la violencia en las calles se vuelve más evidente, se intuye que todo podría afectar a la familia. Como reza el dicho, «no hay peor ciego que el que no quiere ver», en un día como cualquier otro, un acto violento irrumpe en sus vidas. Con este golpe inesperado, Eunice se ve obligada a reinventarse y a luchar por la justicia en un entorno dominado por el miedo. Basada en las memorias de Marcelo Rubens Paiva, esta es una historia que habla de amor, coraje y memoria que nos recuerda la importancia de no olvidar el pasado y de siempre buscar la justicia.
Uno de los grandes aciertos de la película es la manera en que aborda un tema tan duro sin recurrir a lo morboso o al golpe bajo. Salles elige narrar con sensibilidad y sutileza, enfocándose en las personas antes que en la tragedia. No es una historia sobre la dictadura en sí, sino sobre cómo una familia intenta seguir adelante a pesar de ella. Y en el centro de todo está Eunice, interpretada magistralmente por Fernanda Torres, en un papel que ya le ha valido el reconocimiento internacional. Su actuación es conmovedora y llena de matices, pero el resto del elenco también brilla, en especial los actores que interpretan a los hijos.
Otro aspecto que merece ser destacado es el papel de Rubens en la resistencia, un compromiso que llevó en secreto, posiblemente para proteger a su esposa y a sus hijos. Sin embargo, ese intento de resguardarlos también dejó a Eunice en una posición de desamparo. La incertidumbre, la falta de respuestas y la sensación de no saber lo que realmente estaba ocurriendo son elementos que la película logra transmitir con gran realismo y dolorosa honestidad.
Además de sus interpretaciones, otro punto fuerte de la película es su impecable trabajo de ambientación. Desde los escenarios hasta el vestuario y la iluminación, todo contribuye a transportarnos a los años 70 con una precisión que se siente auténtica y envolvente. Cada detalle ayuda a construir esa sensación de estar viviendo la historia junto a los personajes.
Aún Estoy Aquí es una película de esas que golpean el corazón, pero que también dejan un mensaje de esperanza. Es cine basado en hechos reales, de ese que nos recuerda por qué es tan importante contar estas historias. Y con la mirada experta de Walter Salles detrás de cámara, esta es, sin duda, una de las películas que no te podés perder este año.










































