
El 23 de enero de 2025 se realizó por la Avenida 18 de Julio el llamado Desfile Inaugural del Carnaval de Montevideo, pero este es en realidad el hito que comienza el Concurso Oficial de Carnaval, no estrictamente el comienzo de la fiesta.
El comienzo sería en octubre, con el encuentro evaluatorio del Carnaval de las Promesas en el Anfiteatro Canario Luna, luego sigue en noviembre, con la misma actividad de Murga Joven, y en diciembre y enero con la primera y segunda ronda de Carnaval de las Promesas en el propio Templo de Momo. Y es recién luego de todas esas expresiones del carnaval popular de Montevideo, que para el gran público comienza el carnaval.
El desfile se realizó un jueves de enero muy cálido, iniciando a plena luz del día, con una avenida vestida de fiesta, con nueva iluminación led, dinámica y colorida, con distintos diseños que recuerdan un poco a los de principios de siglo XX. El público abarrotó las cuatro filas de sillas en cada lado, prácticamente agotadas.
Se inició con una serie de conjuntos fuera de concurso, una especie de muestra de fin de año de talleres de diseño, de arte, de música, vinculados al Carnaval. Por ejemplo, el Municipio A y sus Centros Culturales lo hicieron en un vehículo cuyos ocupantes estaba absolutamente fascinados de poder iniciar el desfile, sin percatarse de que quizás no eran el objetivo que el público estaba esperando ver. Sin embargo, la felicidad de esta gente, su alegría, era digna de apreciar.
Luego desfilaron un par de conjuntos de carnaval inclusivo. Y es realmente conmovedor ver a comparsas como Balelé y Grandes del Oeste, desfilando y sonando muy bien con su cuerda de tambores que incluyen tocadores sordos; y el cuerpo de baile con bailarinas ciegas, bailarines en silla de ruedas, gente con muletas y bastones, personas portadoras de distintos síndromes, desfilando, bailando, tocando y haciendo suya la acera de nuestra principal avenida.
También participó Narcóticos anónimos, con representantes usando caretas que impedían su identificación, e iban repartiendo volantes con información. Y si bien esas caretas de lejos parecían ser totalmente blancas, cuando se acercaban podían leerse distintos mensajes escritos a mano en su rostro. Por ejemplo: AMOR INCONDICIONAL. Qué mejor mensaje que decir: “Yo estuve en la droga y tengo un amor incondicional que me permite pelear para salir de esta situación.” La verdad, conmovedor.
Fueron sucedidos por Murga Comodines, Nietos de Momo y Momolescentes, en la misma línea inclusiva. Esta parte del desfile estuvo enmarcada con un mensaje de la Intendencia: “Donde no falte nadie a la fiesta popular” y realmente así fue. Aún antes del carro alegórico, ya se sentía que la ciudad estaba de festejo, con 18 de julio cubierta de serpentinas, que vendedores ofrecían tentando a los asistentes, sobre todo a los niños y a sus referentes, a gastar unos pesos y así poder jugar un poco.
El carro alegórico, con Rosa Luna como emblema, paseó con distintos personajes vestidos como en el carnaval de Venecia y acompañados con una música que variaba entre la ópera, el vals, el swing y la samba.
A las 20: 30, recién empezaron a desfilar los distintos conjuntos del concurso de carnaval. Pero si bien uno podría pensar que se trata sólo de los grupos y sus integrantes, en realidad hay muchísima más gente que desfila en este evento. Un montón de gente que trabaja para los conjuntos en forma honoraria o por algún tipo de intercambio económico, que se ocupa de trasladar los distintos pasacalles y banderas publicitarias y todo tipo de disfraz marketinero, desde Plaza Independencia a Plaza Cagancha. Se pudieron ver termos, panchos al pan, pingüinos, helados, cortinas y un largo etcétera, identificados con marcas y regalando llaveros, pegotines, abanicos… Varios en patines.
Estas actividades lograban incluso mayor participación que algunos de los conjuntos, con el público presente. Y era increíble ver la interacción entre los espectadores y estas personas aparentemente invisibles (por supuesto que lo son para la televisión). Cada una desfilaba sosteniendo su pasacalle, su bandera publicitaria, con una alegría y un subidón de energía que era realmente envidiable. Ver que alguien viene bailando y gozando, cruzar la mirada con esa persona y que se transforme en sonrisa de ambos lados, realmente no tiene precio.
También, resaltar la gentileza de prácticamente todos los participantes que desfilaron con los niños: con las solicitudes de fotos, con el choque de manos, con pintar la cara. Es una fiesta que las infancias disfrutan mucho, gozando la efímera sensación de libertad e independencia a pocos metros de sus referentes adultos, trepados a las vallas e intercambiando juegos con amigos circunstanciales.
El desfile de carnaval es el desfile de los cuerpos. No hay límites de edad, condición social, salud, volumen, dimensiones. Todo aquel que quiera participar, se calza el colorido vestuario, los brillos, las plumas y sale a la calle a bailar y a gozar. Ajeno a las miradas y a los juicios. Orgullosos de tener la ciudad a sus pies, hay lugar para todos.
Quienes también recorren la avenida decenas de veces, son los fotógrafos. Van y vienen buscando la imagen, el ángulo, la escena, mientras saludan, esquivan bailarines y banderas, y hasta tiran algún pasito.
Por otra parte, personal de Socorristas.uy se desplazaban todo lo velozmente que podían en monopatín eléctrico, atentos a las diversas circunstancias.
Algunos detalles de este 2025, sin juicio de valor ni orden de prioridad:
- La comparsa es la vedette del desfile, sin lugar a duda.
- Herencia Ancestral desfiló únicamente con mujeres en sus banderas, y llevando a cabo una coreografía bien ensayada.
- Conocida cadena de supermercados local realizó una atractiva actividad publicitaria, con sus promotores provocando positivamente al público para luego regalar alfajores. Hicieron la delicia de grandes y chicos.
- La masiva batería de murga de Queso Magro, más de 70 personas haciendo “marcha camión”, te movía el cuore.
- A la revista La Compañía bien le valió cada peso gastado en “papelitos”, una explosión plateada que cubrió la calzada de lado a lado, dejando una alfombra persistente y recordable.
- Diversos elementos usados para interactuar con el público: pelotas de distintos tamaños, pistolas de agua. Poca mucha innovación.
- Humoristas Sociedad Anónima aprovechó como siempre la visibilidad del desfile para destacar su compromiso con temas ambientales.
- Los parodistas desfilaron luego de la medianoche, con mucho menos público.
Comienza ahora la fiesta mayor del Carnaval, la que más gente convoca en escenarios y medios de comunicación masiva, dentro y fuera de fronteras. Salú Carnaval.











































