
La Folclórica, grupo vocal e instrumental compuesto por 22 cantores e instrumentistas y un director, se presentó por primera vez en solitario en Sala La Experimental.
Creado en marzo de 2023, el grupo ha participado de varios encuentros musicales, incluso obteniendo ese mismo año el 2º lugar del Programa Guitarra Negra en la categoría Grupos Vocales.
A sala llena, nos recibe en grabación musical un piano, mientras ingresan a escena algunos de los artistas, que se sientan junto a sus instrumentos. En una segunda etapa entra el resto del coro y se paran detrás, en una especie de semicírculo. Se escucha un recitado mientras podemos apreciar el lujo de tener a 22 artistas sobre el escenario, con un vestuario diseñado especialmente para la función por Valentina Gatti en diversos colores tierra, que van desde arena hasta chocolate, pasando por beige, ladrillo y marrón. Precioso cuadro.
En los medios ya habían avisado que el grupo se caracteriza por presentar cada una de las canciones, diciendo algo más que únicamente el autor, y así fue efectivamente. Una pareja se fue turnando para nombrar y explicar detalles, con el agregado de su gracia personal y el humor de los textos.
Comienzan con el clásico El cosechero de Ramón Ayala, ya se siente a la platea corear el estribillo, bajito. Luego nos enteramos que tanto el piano del principio como el recitado escuchado, eran parte de la introducción que el propio Ayala gustaba hacer a la canción. En esta ocasión, pre grabado por el director del grupo: Sebastián Larrosa.
Se presenta luego Escobita de arrayán de Mario Carrero, explican la diferencia entre chamarrita y chacarera, y aclaran que a la chamarrita le decían “limpia bancos” porque nadie se podía quedar sentado… pero que lamentablemente, la danza se ha perdido con el pasar del tiempo.
Este grupo también tiene la particularidad de ir variando los instrumentos y además irlos rotando entre los artistas, en este caso se cambió el cajón peruano por el bombo legüero. La canción fue cantada, bailada y acompañada por palmas por el conjunto y también por la gran “hinchada” que estaba en sala.
Tercer tema, se presentan como grupo vocal e instrumental, hablan de la búsqueda de una sonoridad que evoque raíces, flores y hojas. Introducen ahora una cueca cordobesa: Pisando Nubes de José Luis Aguirre. El bombo cambia de manos, suena una flauta también.
Se da un cambio en la conformación del coro, moviéndose de lugar y mostrando una nueva combinación de los colores sobre el escenario. Nos cuentan de las formas de decir indígenas, del “bailecito boliviano” y que la música no entiende de fronteras ni de banderas, para hacer Sirviñaco, letra de Jaime Dávalos y música de Eduardo Falú.
Al contrario del mundo del folclore, este grupo se compone de una mayoría de féminas y por eso es importante que esté presente la voz de mujer compositora. Se incorpora un acordeón y se presenta una zamba más alegre de lo habitual, ya que está compuesta en “tono mayor”: Cuando de mí te olvidas, de Teresa Parodi y Ana Prada.
Hasta este momento, el director del coro se encontraba en uno de los extremos del semicírculo, sentado con su guitarra. Ingresa un redoblante y nos hablan de músicos revolucionarios como Jaime Roos, pero que ellos prefieren ir al “lado B” y elegir canciones más “de sordina”, de milonga ciudadana; entonces eligieron la canción que compuso sobre letra escrita por Mauricio Rosencof en hojillas de fumar: Golondrinas. Para ello, pasa al frente el director, se suma un flauta dulce contralto y termina con un delicado sonido de un instrumento que se llama crótalos.
Es el momento de Gatito ‘e las penas de Raúl Carnota, un gato en voces masculinas, acompañado por dos guitarras, para dar paso luego a una serie de sonoridades que ellos llaman “folquitos”, comenzando por un chamamé urbano de la “nostalgiosa sanducera” Ana Prada: Camalotes sueltos.
El grupo se divide en dos, suenan acordeón, guitarra, flauta dulce y quienes no cantan se acomodan sobre el fondo del escenario y acompañan la música con un ligero balanceo. En este momento, podemos vislumbrar mesitas con una multitud de pequeños instrumentos a disposición del conjunto, así como un ramo de flores que evidentemente fue un mimo interno (o una velada referencia al nombre del espectáculo: “Un manso floreo”), ya que no estaba a la vista de la mayoría del público.
Se escinde un quinteto para cantar la chacarera doble Bajo la sombra de un árbol de Peteco Carabajal con bombo y guitarras, luego se presenta una zamba más tradicional, en “tono menor”: Zamba para no morir, letra de Hamlet Lima Quintana, música de Norberto Ambrós y Héctor Rosales. Se destaca la parte expresiva de los solistas, en sentida interpretación.
Con los famosos versos de Atahualpa Yupanqui sobre la guitarra que antes de ser guitarra fue árbol, se interpreta Piedra y camino con guitarra y bombo, que deriva en un final armónico de sonidos, para entonar la vidala Canción de las cantinas, letra de Manuel José Castilla, música de Rolando “Chivo” Valladares, con todos los artistas de pie y la suma de un instrumento de percusión redondo y vertical. La canción menciona a la baguala. Luego de un largo aplauso, nos enteramos que ese instrumento se llama simplemente caja y que ambos ritmos: baguala y vidala son especies folclóricas que integran el canto con caja: cantos ancestrales, que suenan dolorosos, como quejidos, y se entonan en soledad o en rondas comunitarias, con la caja como único instrumento. Aunque también hay letras que tienen cierta picardía o algo de picante.
Se explica que el repertorio navega libre y pesca canciones de ambas márgenes del río Uruguay, para presentar la litoraleña Salto Grande del gran Osiris Rodríguez Castillos, un poeta que devino en músico y luego la litoraleña rápida Cautiva del río de otro grande: Aníbal Sampayo, comentando que este último solía incluir el arpa en sus interpretaciones. Tan rápido es el ritmo que se armó baile en el fondo del escenario, el público aplaude y aprueba, con pulgares arriba.
Pasamos a una chaya, una especie de carnaval de campo con Domingo ‘i chaya, letra de Nicolás Vergara y música de Antonio e Isidro Peralta Dávila, todos cantan nuevamente de pie y vuelve a sonar la caja y TODO TIPO de instrumentos de percusión, repartidos en tantas otras manos.
Y si no te gusta el gato, dos platos: suena el más tradicional pero también irónico Gato del perro de Alfredo Zitarrosa, acompañado de palmas.
Finalmente “se va la murga” y La Folclórica se despide con la medalla de bronce del concurso de canciones a la ciudad de Montevideo, luego de Mauricio Ubal y Mariana Ingold: No te podés quejar, de Guillermo Lamolle. Suenan platillo y redoblante para una canción que mezcla murga y tango, las distintas cuerdas se turnan para cantar.
Luego de la ovación final, para los bises el conjunto prescinde de los instrumentos, se aproxima en semicírculo al borde del escenario, incluso algunos bajando de él y promete hacer dos fragmentos a capella de canciones ya interpretadas “para que vean que podemos cantar como un coro”.
Agradecen a Pablo Gayol en el sonido, a Valentina Gatti en vestuario y Valentina Sande en iluminación, también al público presente que llenó la sala y anuncian la participación el próximo viernes 19 en el 8° Festival Nacional de Coros organizado por el Sodre, con entrada libre. Una buena oportunidad para conocerles de primera mano.
La Folclórica se retira atravesando los pasillos, abrazada por su gente que se aglomeró en escaleras y atrio de la Sala, tanto que por un buen rato fue casi imposible moverse, rodeados de abrazos y muestras de cariño. Un gran debut que promete un auspicioso futuro para este novel conjunto.
Integrantes
Alessandra Tiribocchi
Ana Claudia de los Heros
Cecilia Aguilar
María Carolina Pereda
Clara Sosa
Florencia Ojeda
Graciela Rodríguez
Graciela Infanzón
Leticia Carbajal
Mayra Hugo
Rosario Calvo
Odalí Domínguez
Teresa García
Paola Poggi
Javier Carriquiry
Paula Mantero
Luis Piedra Cueva
Jorge Arrambide
Nacho Alonso
Luis Amado
Pacho Martínez
Sebastián Martínez
Arreglos y Dirección Artística: Sebastián Larrosa
Producción: Leticia Carbajal
Programa: Luis Piedra Cueva










































