
El pasado 16 de julio 2024, la Sala Zitarrosa se convirtió en el epicentro de la celebración del tango y la cultura en Montevideo con un concierto conmemorativo por su 25º aniversario. Gabriel Peluffo, uno de los nombres más reconocidos de la escena musical local, principalmente por ser el vocalista de la banda de rock BUITRES más que por el tango, presentó su espectáculo “Tangos y Milongas” en un evento a sala llena que resultó muy disfrutable.
Desde el primer aplauso, quedó claro que la noche sería una celebración sofisticada. Con una acústica que amplifica cada matiz, la Sala Zitarrosa ofreció el escenario perfecto para una velada de primer nivel. La Orquesta Filarmónica de Montevideo, bajo la batuta de Martín García, brindó una actuación que combinó maestría y precisión, cautivando al público que aplaudió con entusiasmo en cada intervención musical.
El repertorio de la noche incluyó clásicos del tango como “Melancólico”, “Qué me van a hablar de amor” y “Por una cabeza”. Peluffo, respaldado por una alineación de músicos excepcionales, estuvo acompañado por Néstor Vaz en el bandoneón y Franco Polimeni en el piano, quienes sumaron una profundidad que enriqueció la presentación. Sin embargo, fue Julio Cobelli en la guitarra quien realmente captó la atención, añadiendo matices y solos que elevaron el espectáculo a un nivel superior. Otro de los clásicos incluidos en el repertorio fue “Soy una fiera”, que se interpretó dos veces debido a la falta de un bis preparado, y como suele suceder, el público lo solicitó.
El show alcanzó su punto más alto con la participación de Valeria Lima, que se unió a Peluffo en varias piezas. Su voz potente y expresiva aportó una capa adicional de complejidad, generando momentos de verdadera intensidad. Su contribución fue clave para mantener al público inmerso en la experiencia, con una presencia vocal destacada.
Peluffo demostró una habilidad para conectar con los asistentes, y la Orquesta Filarmónica, el toque de distinción a esta noche de festejos en la emblemática sala. Desde su apertura en 1999, este espacio se ha consolidado como un pilar fundamental en la promoción de las artes, albergando eventos que han definido la escena cultural de la ciudad.
En sus 25 años, la Sala Zitarrosa ha demostrado ser mucho más que un simple espacio donde se organizan eventos; es un auténtico referente cultural, donde la música y el arte se reinventan. Este aniversario no solo celebra un cuarto de siglo de contribuciones a la escena artística de Montevideo, sino que lo reafirma como un espacio esencial para el desarrollo de las artes.
Crónica – Rodrigo Cabrera
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