“Cacho” Castaña, cuyo nombre de ciudadano era Humberto Vicente Castagna, falleció el 15 de octubre de 2019.
Alguien con una apasionante vida, más intensa quizá que la de mucho roquero legendario. Un personaje que podría definirse como el último bohemio, o, sin exagerar, el último porteño; y un compositor- cantante difícil de encasillar. Porque: ¿quién es en realidad “Cacho” Castaña? Según sus propias palabras el verdadero “Cacho” fue el que una tarde de 1973, escribió el legendario tango-vals “Café La Humedad“. Para el público masivo fue el autor de “El ladrón” o “Si te agarro con otro te mato“, dos megahits populares; o el que andaba de cama en cama con actrices y modelos argentinas.
Lo cierto es que tuvo que hacer “ciertas cosas” para sobrevivir y de las que nunca se arrepintió. El saldo de su vida intensa y a los tumbos, fue alguna obra que se metió de contrabando en el repertorio tanguero clásico. “Café La Humedad” lo introdujo en el parnaso de los autores importantes, pero fue “Garganta con arena” la que lo catapultó sin discusión.
Escrita en 1993, 20 años después de CLH y grabada por Adriana Varela el mismo año, casi antes de la muerte física de Roberto “Polaco” Goyeneche, a quien está dedicada. GCA es un tango-canción hecho a medida y con los elementos necesarios, dramáticos y sensibleros, para llegar de forma directa como un puñetazo al mentón.
Según la leyenda, el autor se la susurró al homenajeado en los camarines del Teatro Alvear de Buenos Aires y aquel le habría exclamado al llegar al verso fatal: “Pará ché, que todavía estoy vivo“.
Castaña no buscó más que llegar a la gente sin atajos culturosos. ¿Y qué hay de malo en eso, cuando, además, el texto está muy bien escrito y la música es pegadiza y emotiva? El arte popular no tiene abogados más que la aceptación del pueblo y GCA es una muestra.
Adriana Varela ha dicho que es el tango que más le solicitan en las giras por el mundo. Y eso no suele pasar si el material no tiene algo genuino. Castaña fue un poeta popular, con todos los pecados y virtudes del caso. Ese tipo polémico y contradictorio que escribió: “Cantor de un tango algo insolente/ hiciste que a la gente le duela tu dolor/ cantor de un tango equilibrista/ más que cantor, artista con vicios de cantor“.













































